The Prague Post - Una de las pocas mujeres de la mafia yakuza busca redención en Japón

EUR -
AED 4.181608
AFN 72.872269
ALL 93.945291
AMD 418.677729
ANG 2.038603
AOA 1044.691156
ARS 1686.593665
AUD 1.657548
AWG 2.04953
AZN 1.93526
BAM 1.95058
BBD 2.290809
BDT 140.184848
BGN 1.925284
BHD 0.428841
BIF 3383.755506
BMD 1.138628
BND 1.471224
BOB 7.87692
BRL 5.890078
BSD 1.137426
BTN 107.475909
BWP 15.457092
BYN 3.298615
BYR 22317.106713
BZD 2.287518
CAD 1.621241
CDF 2590.378831
CHF 0.922254
CLF 0.026681
CLP 1050.088484
CNY 7.735781
CNH 7.735855
COP 3922.288436
CRC 515.905781
CUC 1.138628
CUP 30.173639
CVE 109.970705
CZK 24.250949
DJF 202.542635
DKK 7.474488
DOP 67.637213
DZD 151.829381
EGP 56.100085
ERN 17.079418
ETB 183.370946
FJD 2.561628
FKP 0.859254
GBP 0.860786
GEL 3.005775
GGP 0.859254
GHS 12.864573
GIP 0.859254
GMD 83.690192
GNF 9971.402889
GTQ 8.677739
GYD 237.923288
HKD 8.92998
HNL 30.439807
HRK 7.532367
HTG 148.659558
HUF 354.826085
IDR 20382.577922
ILS 3.397216
IMP 0.859254
INR 107.728716
IQD 1490.00602
IRR 1566751.981124
ISK 144.002299
JEP 0.859254
JMD 179.09443
JOD 0.807288
JPY 184.844282
KES 147.395654
KGS 99.573103
KHR 4573.67994
KMF 491.887108
KPW 1024.765503
KRW 1762.6758
KWD 0.35269
KYD 0.947855
KZT 552.257242
LAK 25510.059856
LBP 101853.145041
LKR 382.44645
LRD 207.00512
LSL 18.687897
LTL 3.362072
LVL 0.688745
LYD 7.307252
MAD 10.658776
MDL 20.10367
MGA 4840.08984
MKD 61.633248
MMK 2390.534982
MNT 4078.632506
MOP 9.18837
MRU 45.393326
MUR 53.731804
MVR 17.602817
MWK 1972.339103
MXN 19.919141
MYR 4.636268
MZN 72.701031
NAD 18.687897
NGN 1571.68275
NIO 41.85835
NOK 11.337034
NPR 171.957291
NZD 2.01639
OMR 0.437804
PAB 1.137456
PEN 3.884205
PGK 4.993702
PHP 69.765434
PKR 316.276595
PLN 4.289484
PYG 6926.281938
QAR 4.146086
RON 5.243723
RSD 117.375482
RUB 87.682843
RWF 1669.673096
SAR 4.272653
SBD 9.18308
SCR 15.280534
SDG 683.749132
SEK 11.087696
SGD 1.474324
SHP 0.850101
SLE 28.255883
SLL 23876.461785
SOS 650.037585
SRD 42.692284
STD 23567.298515
STN 24.434931
SVC 9.952279
SYP 125.85493
SZL 18.683345
THB 37.900938
TJS 10.543837
TMT 3.996584
TND 3.369069
TOP 2.741543
TRY 53.127672
TTD 7.732104
TWD 36.273377
TZS 2992.88111
UAH 51.048038
UGX 4168.843668
USD 1.138628
UYU 45.767721
UZS 13708.254849
VES 708.503828
VND 29957.299878
VUV 136.581889
WST 3.166456
XAF 654.211995
XAG 0.019843
XAU 0.000286
XCD 3.077198
XCG 2.049896
XDR 0.81363
XOF 654.189074
XPF 119.331742
YER 271.673482
ZAR 18.74466
ZMK 10249.016856
ZMW 20.59235
ZWL 366.637717
Una de las pocas mujeres de la mafia yakuza busca redención en Japón
Una de las pocas mujeres de la mafia yakuza busca redención en Japón / Foto: Yuichi YAMAZAKI - AFP

Una de las pocas mujeres de la mafia yakuza busca redención en Japón

Las dos falanges que le faltan en el meñique delatan el pasado criminal de Mako Nishimura, una de las pocas mujeres que han pertenecido a la mafia japonesa yakuza y que hoy dedica su vida a ayudar a antiguos criminales a reinsertarse en la sociedad.

Tamaño del texto:

La lucrativa red criminal de la yakuza controló por años el narcotráfico, los casinos clandestinos y el comercio sexual en el archipiélago asiático. Pero el imperio se ha desmoronado a medida que sus miembros disminuyen y se han endurecido las leyes antimafia.

Una mayor represión policial redujo los integrantes de la yakuza en el país, por debajo de los 20.000 el año pasado, algo inédito desde que se empezaron a recopilar estadísticas en 1958.

Nishimura, de 58 años y con el cuerpo cubierto de tatuajes de dragones y tigres, se ha movido intermitentemente durante tres décadas en el brutal mundo y la implacable jerarquía de esa mafia.

Los delincuentes de las bandas rivales "me despreciaban simplemente por ser mujer, lo que yo detestaba", confiesa a la AFP en su pequeño apartamento en la prefectura rural de Gifu, en el centro de Japón.

"Quería que me reconocieran como yakuza", dice. "Así que aprendí a hablar, a comportarme y a pelear como un hombre".

Afirma que las autoridades la reconocieron oficialmente como la primera mujer yakuza después de ser encarcelada por posesión de drogas a los 22 años.

Sin embargo, Nishimura, delgada y con el cabello teñido de rubio, dio la espalda al crimen organizado.

Ahora se gana la vida en obras de demolición, uno de los pocos oficios que tolera sus tatuajes.

También apoya a otros antiguos mafiosos y se enorgullece de dirigir la sede en Gifu de la Gojinkai, una asociación dedicada a la reinserción de exdelincuentes.

Yuji Moriyama forma parte del grupo de antiguos matones de mediana edad que Nishimura dirige cada mes para realizar operaciones de recolección de basura.

"Es como una hermana mayor. Nos regaña cuando es necesario", cuenta Moriyama, de 55 años, recordando una vez en la que ella lo obligó a arrodillarse para pedir perdón.

"Me dio un miedo terrible", dice riendo.

Para Nishimura, "la idea de hacer algo bueno por los demás" le da "confianza". "Poco a poco vuelvo a ser un ser humano como los demás", afirma.

– "Reyes de los matones" –

Criada en una familia estricta, Nishimura se fugó de casa en la adolescencia y cayó en la criminalidad, uniéndose a una gran organización yakuza a los 20 años.

Las peleas, las extorsiones y el tráfico de drogas se convirtieron en su día a día, y llegó incluso a cortarse un trozo del dedo, un acto ritual de penitencia entre los yakuza.

A finales de los veinte, abandonó la delincuencia para casarse y criar a su hijo, lo que le valió ser "excomulgada" por la mafia.

"Por primera vez, sentí un instinto maternal. Era tan bonito que habría dado la vida por él", cuenta.

Emprendió luego estudios relacionados con la salud, pero la expulsaron por sus tatuajes.

Sin saber a quién acudir, volvió a caer en el tráfico de sustancias. Hacia los cuarenta y tantos, fue readmitida en su antiguo clan, pero lo encontró empobrecido y privado de "dignidad".

Los yakuza prosperaron en el caos de la posguerra en Japón, a veces percibidos como un mal necesario para mantener el orden en las calles.

Todavía existen gracias a un vacío semilegal, pero las estrictas leyes contra las pandillas han reducido el alcance de sus actividades.

"Los yakuza eran los reyes de los matones", dice, pero, conmocionada al ver a su antiguo jefe luchando por llegar a fin de mes, abandonó completamente ese mundo poco después de cumplir 50 años.

Hoy en día, Nishimura ha encontrado un nuevo mentor en Satoru Takegaki, presidente de Gojinkai y antiguo gánster de renombre. También los ingresos de su autobiografía, recientemente publicada, le ayudan a ganarse la vida.

"Creo que los yakuza seguirán decayendo", dice. "Espero que desaparezcan".

Z.Marek--TPP