The Prague Post - La vida se apaga tras 72 horas bajo los escombros por terremotos en Venezuela

EUR -
AED 4.189195
AFN 71.863394
ALL 94.21881
AMD 419.878305
ANG 2.0423
AOA 1046.015122
ARS 1685.364164
AUD 1.653202
AWG 2.054673
AZN 1.920848
BAM 1.956208
BBD 2.297479
BDT 140.589301
BGN 1.928775
BHD 0.43008
BIF 3393.577513
BMD 1.140693
BND 1.475495
BOB 7.899473
BRL 5.892711
BSD 1.140738
BTN 107.784101
BWP 15.501891
BYN 3.30816
BYR 22357.577591
BZD 2.294158
CAD 1.620263
CDF 2586.528836
CHF 0.922193
CLF 0.026738
CLP 1052.380215
CNY 7.7546
CNH 7.753568
COP 3927.348049
CRC 517.403297
CUC 1.140693
CUP 30.228357
CVE 110.287502
CZK 24.260478
DJF 203.127882
DKK 7.474321
DOP 67.833543
DZD 151.910582
EGP 56.181859
ERN 17.110391
ETB 183.900797
FJD 2.562851
FKP 0.864482
GBP 0.862141
GEL 3.017169
GGP 0.864482
GHS 12.901406
GIP 0.864482
GMD 83.270405
GNF 10000.040297
GTQ 8.702737
GYD 238.604499
HKD 8.945672
HNL 30.527095
HRK 7.534618
HTG 149.089765
HUF 354.307207
IDR 20363.646692
ILS 3.394844
IMP 0.864482
INR 107.777839
IQD 1494.29833
IRR 1568737.682503
ISK 144.012701
JEP 0.864482
JMD 179.617434
JOD 0.808737
JPY 184.627988
KES 147.69709
KGS 99.753682
KHR 4586.915757
KMF 495.06024
KPW 1026.62386
KRW 1760.750652
KWD 0.353284
KYD 0.950577
KZT 553.843289
LAK 25584.107754
LBP 102147.450057
LKR 383.556575
LRD 207.598716
LSL 18.742142
LTL 3.368169
LVL 0.689994
LYD 7.328495
MAD 10.689528
MDL 20.16176
MGA 4853.969073
MKD 61.683271
MMK 2395.055099
MNT 4083.597231
MOP 9.214719
MRU 45.525488
MUR 53.886625
MVR 17.623409
MWK 1977.968883
MXN 19.93425
MYR 4.643751
MZN 72.886627
NAD 18.742306
NGN 1576.175339
NIO 41.978381
NOK 11.327648
NPR 172.45643
NZD 2.017583
OMR 0.438622
PAB 1.140713
PEN 3.895378
PGK 5.008044
PHP 69.788675
PKR 317.197427
PLN 4.287299
PYG 6946.447724
QAR 4.158067
RON 5.241469
RSD 117.358512
RUB 88.6904
RWF 1674.512289
SAR 4.285055
SBD 9.184804
SCR 16.994393
SDG 684.415923
SEK 11.086319
SGD 1.47544
SHP 0.851642
SLE 28.290723
SLL 23919.760471
SOS 651.930155
SRD 42.756578
STD 23610.03655
STN 24.505107
SVC 9.981036
SYP 126.083161
SZL 18.737741
THB 37.928601
TJS 10.574072
TMT 3.992425
TND 3.378804
TOP 2.746515
TRY 53.20463
TTD 7.754548
TWD 36.377855
TZS 2997.179274
UAH 51.19487
UGX 4180.871344
USD 1.140693
UYU 45.899566
UZS 13747.865222
VES 708.08842
VND 29988.811984
VUV 135.946941
WST 3.172133
XAF 656.087985
XAG 0.01955
XAU 0.000282
XCD 3.082779
XCG 2.05581
XDR 0.817159
XOF 656.090861
XPF 119.331742
YER 272.197797
ZAR 18.725253
ZMK 10267.599495
ZMW 20.651851
ZWL 367.302595
La vida se apaga tras 72 horas bajo los escombros por terremotos en Venezuela
La vida se apaga tras 72 horas bajo los escombros por terremotos en Venezuela / Foto: Juan Barreto - AFP

La vida se apaga tras 72 horas bajo los escombros por terremotos en Venezuela

Rescatistas piden silencio al escuchar un sobreviviente entre las ruinas de un edificio colapsado por los potentes terremotos en Venezuela. Gritan "¡Jonathan!" y Bárbara Palacios comienza a temblar: es el nombre de su esposo que está entre los escombros.

Tamaño del texto:

"¡Aquí, aquí! ¡Gracias, padre!", exclama al cielo Palacios, de 34 años. Jonathan Suárez, un vendedor de 36 años, quedó atrapado entre los restos de una licorería de un pequeño hotel de cinco pisos en el balneario de La Guaira que se borró del mapa tras los sismos de 7,2 y 7,5 que sacudieron Venezuela.

"Todo se vino abajo, intentó salir y no le dio chance", cuenta conmocionada.

La adrenalina la invade, las lágrimas le corren. "Sí, está vivo, sí", consigue decir temblorosa, esperanzada.

Pero el tiempo pasa, van casi 72 horas y los rescatistas ya no lo escuchan.

Palacios aún no lo asimila. No quiere creer que Jonathan se sumará a la estadística de más de 1.400 muertos de la tragedia.

- "A punta de pura mano" -

La brigada de rescate tardó en llegar como en muchos lugares de La Guaira, la zona cero del desastre invadida por un fuerte hedor a descomposición que opaca su característico olor a salitre.

La gente trató de mover los escombros con sus propias manos, mientras esperaban por la ayuda que no llegaba. Una historia repetida en esta tragedia.

"Pasaban de largo", recuerda indignada Palacios, que decidió bloquear el paso de la vía principal junto a los familiares de al menos cinco personas también atrapadas.

El caos forzó a Protección Civil, bomberos y algunos voluntarios a abocarse a ese edificio caído.

Mientras avanza la operación, Palacios bebe sorbos de agua, se mueve inquieta frente a la estructura destruida. Los escombros pasan de mano en mano por una cadena humana de decenas de voluntarios.

Luis Flores toma un balde lleno de baldosas rotas, piedras y polvo, lo lanza a un costado. "Es muy duro. Esto lo estamos haciendo a punta de pura mano", se queja este comerciante de 54 años.

"Hemos sacado cuatro vivos, entre esos una niña. Tres muertos", cuenta como un rezo.

Una planta eléctrica da vida a un gastado esmeril, mientras una bombona de oxígeno y otra de gas combustible producen oxicorte que abre paso entre vigas, acero, cabillas.

"El gobierno no estaba preparado para atender un desastre como este", cuenta Jesús, un voluntario que prefiere reservar su apellido.

- "Incrédula" -

Una retroexcavadora llega casi a las cinco de la tarde. "¡Por fin llega maquinaria!", exclaman algunos entre aplausos.

La máquina abre en minutos grandes boquetes que la fuerza humana tardó horas en romper.

Palacios no se quiere mover. Mantiene el caminar nervioso frente a las ruinas donde los brigadistas escucharon voces de su marido.

"Yo no me voy de aquí hasta que saquen a mi esposo", afirma.

No tiene casa adonde volver, quedó también destruida por los sismos. Un familiar le dio refugio.

Está a punto de caer el sol cuando 25 miembros del Ejército de México se presentan en el lugar con perros adiestrados para el rescate, como parte de varias brigadas extranjeras que han llegado desde la víspera al país.

Dos caninos buscadores suben y bajan por las ruinas varias veces, olfatean sin éxito.

Los uniformados exigen silencio con voz de autoridad a las cientos de personas atraídas por la retroexcavadora. Es difícil: las bocinas de un enjambre de motorizados con agua y donativos no cesan.

"¿Hay alguien ahí? ¡Haga un grito o un ruido! ¡Ahora!", grita un oficial al vacío.

Tres uniformados en formación avanzan al unísono con pasos firmes sobre la estructura irregular, se inclinan y acercan su oreja a los escombros.

Seis horas después de los primeros sonidos, nada.

La noche se fue en sacar escombros, aún sin rastros de Jonathan. Pasan casi 72 horas y búsqueda sigue mientras el silencio se impone.

Bárbara está "en estado de shock", explica su hermana Alix Palacios, de 37 años. Parece "todavía incrédula a asimilar la realidad".

Q.Pilar--TPP