The Prague Post - Los sastres de Hong Kong se reinventan para sobrevivir la pandemia

EUR -
AED 4.184807
AFN 72.928132
ALL 93.948008
AMD 419.56817
ANG 2.040159
AOA 1045.485843
ARS 1687.793052
AUD 1.654166
AWG 2.051095
AZN 1.933925
BAM 1.955057
BBD 2.295698
BDT 140.428482
BGN 1.926753
BHD 0.429742
BIF 3391.881238
BMD 1.139497
BND 1.475459
BOB 7.893312
BRL 5.898837
BSD 1.139767
BTN 107.857675
BWP 15.44774
BYN 3.341374
BYR 22334.140497
BZD 2.292259
CAD 1.622029
CDF 2592.35535
CHF 0.922372
CLF 0.026658
CLP 1049.192366
CNY 7.741685
CNH 7.741759
COP 3937.451995
CRC 519.695662
CUC 1.139497
CUP 30.19667
CVE 110.228431
CZK 24.255162
DJF 202.970882
DKK 7.474513
DOP 67.945074
DZD 151.758515
EGP 56.110201
ERN 17.092454
ETB 182.441973
FJD 2.561304
FKP 0.85991
GBP 0.861693
GEL 3.008524
GGP 0.85991
GHS 12.904927
GIP 0.85991
GMD 83.752993
GNF 9991.466055
GTQ 8.695657
GYD 238.418811
HKD 8.935645
HNL 30.498811
HRK 7.538002
HTG 149.025329
HUF 356.233528
IDR 20399.274652
ILS 3.395074
IMP 0.85991
INR 107.855724
IQD 1493.152222
IRR 1567947.822786
ISK 144.009172
JEP 0.85991
JMD 179.581755
JOD 0.807874
JPY 185.088451
KES 147.519107
KGS 99.648929
KHR 4587.437828
KMF 492.262918
KPW 1025.547667
KRW 1767.222732
KWD 0.352959
KYD 0.949877
KZT 546.179629
LAK 25563.621729
LBP 102069.042163
LKR 382.9795
LRD 206.913119
LSL 18.652221
LTL 3.364639
LVL 0.68927
LYD 7.322442
MAD 10.713045
MDL 20.140142
MGA 4835.226149
MKD 61.67325
MMK 2392.359585
MNT 4081.745568
MOP 9.207226
MRU 45.543493
MUR 53.77304
MVR 17.616485
MWK 1976.426962
MXN 19.902967
MYR 4.653721
MZN 72.756699
NAD 18.652957
NGN 1574.678344
NIO 41.944612
NOK 11.306373
NPR 172.53973
NZD 2.013406
OMR 0.438141
PAB 1.139802
PEN 3.895471
PGK 5.006251
PHP 69.925266
PKR 316.941327
PLN 4.294889
PYG 6931.578741
QAR 4.166345
RON 5.244763
RSD 117.330574
RUB 89.05205
RWF 1670.731062
SAR 4.282529
SBD 9.190089
SCR 15.67518
SDG 684.268451
SEK 11.09306
SGD 1.475506
SHP 0.85075
SLE 28.260681
SLL 23894.685765
SOS 651.37247
SRD 42.724869
STD 23585.286522
STN 24.490693
SVC 9.973472
SYP 125.95099
SZL 18.649749
THB 37.87682
TJS 10.531806
TMT 3.999634
TND 3.377916
TOP 2.743636
TRY 53.169044
TTD 7.736162
TWD 36.278622
TZS 2991.182984
UAH 51.080157
UGX 4177.54075
USD 1.139497
UYU 45.754821
UZS 13682.440125
VES 709.044603
VND 29985.862611
VUV 136.686136
WST 3.168873
XAF 655.733701
XAG 0.019858
XAU 0.000286
XCD 3.079548
XCG 2.054101
XDR 0.816149
XOF 655.727949
XPF 119.331742
YER 271.881663
ZAR 18.652141
ZMK 10256.843451
ZMW 20.545004
ZWL 366.917558
Los sastres de Hong Kong se reinventan para sobrevivir la pandemia
Los sastres de Hong Kong se reinventan para sobrevivir la pandemia / Foto: Peter PARKS - AFP

Los sastres de Hong Kong se reinventan para sobrevivir la pandemia

La familia de Roshan Melwani en Hon Kong ha vestido a presidentes, aristócratas y celebridades. Pero con su negocio vacío durante la pandemia, este sastre tuvo que adaptarse y vender a distancia sus trajes a medida.

Tamaño del texto:

En Sam's Tailor, el enjambre de teléfonos móviles a manos de sus asistentes son casi tan importantes como las tradicionales cintas métricas, agujas y telas que hicieron famoso este negocio fundado por su abuelo.

Si no hubiera sido por esta reinvención, y por las ganancias acumuladas durante décadas, la sastrería hubiera naufragado, como pasó con gran parte de esta industria otrora floreciente.

Esto "no puede llenar el vacío que existe porque durante tanto tiempo la gente no ha podido entrar libremente a Hong Kong (...) Pero nos ha mantenido en la mente de todos nuestros clientes globalmente", afirma.

Pocos lugares estuvieron tan aislados durante la pandemia como esta ciudad.

Durante este tiempo, Roshan impulsó las ventas en línea e intentó captar nuevos clientes con dicharacheras sesiones en directo en redes sociales.

"Si no tuviera 60 años de dinero detrás mío, no podría operar", dice. "Antes de la pandemia, tenía un mínimo de 20 personas con las que trabajaba a diario, a veces hasta 40 personas, seis días a la semana".

Algunos se mantuvieron fieles como Tim, un empresario estadounidense que ha renovado todo su armario durante la pandemia y busca ahora un artículo más atrevido.

- Los viejos tiempos -

Antes del covid, Sam's Tailor era una parada obligatoria para muchos visitantes de Hong Kong.

Las paredes del pequeño local están decoradas con fotos de sus ilustres clientes: Bill Clinton, Boris Johnson, George Bush, Meghan Markle, el rey emérito español Juan Carlos, Bruno Mars, Russel Crowe o Harry Kane.

Discreto y reflexivo en su mostrador, su padre Manu Melwani añora la época dorada del negocio, antes de la moda rápida y la llegada de un estilo más casual.

"En los antiguos tiempos coloniales, todos los ejecutivos, los banqueros, querían un traje a medida", recuerda. "Los jóvenes ahora quieren ir al colgador, tomarlo e irse", afirma.

Su negocio había navegado las dificultades y estaba "a tope de capacidad". "Pero cuando el virus empezó en 2019, ¡bam! Colapsó y todavía no remonta", explica.

El sentimiento es compartido en la industria, que floreció en los 1950 con la llegada de habilidosos sastres de Shanghái, siguiendo a su clientela occidental que emigró tras la victoria del comunismo en China.

Los sastres de Hong Kong se hicieron un nombre por su calidad, su eficiencia y su bajo coste. En uno o dos días, un viajero podía obtener un traje a medida a un precio más barato que en Londres o Nueva York.

- "¿Debería llorar?" -

Aunque la industria de la moda rápida y el cambio de tendencias habían afectado ya el sector, la pandemia fue especialmente brutal.

"Nunca hemos enfrentado estas dificultades", dice Chan.

Hong Kong pasó de recibir 65 millones de visitantes en 2018 a 91.000 en 2021. Y pese a la retirada reciente de restricciones, en octubre solo llegaron 80.000 personas.

"Estimamos que en estos cuatro años, un 40% de los sastres han cerrado", afirma Chan.

Pero Chan no cree que sea "el fin".

"El mundo entero ha cambiado. Simplemente enfrentamos algo interesante, excitante, algo nuevo", asegura.

"Podemos sentir pena por la pandemia, pero tenemos que sobrevivir. La vida continúa", añade.

Hiperactivo y vitalista, Roshan Melwani también se niega a hundirse. "Estoy sangrando dinero, ¿pero qué puedo hacer? ¿Debería llorar? (...) No tengo tiempo de sentir ese dolor, me debo entregar a sacarnos adelante".

Y.Havel--TPP