The Prague Post - Entre balas, la angustiante cotidianidad de periodistas mexicanos

EUR -
AED 4.275666
AFN 72.780078
ALL 95.393423
AMD 429.347931
ANG 2.084524
AOA 1068.77153
ARS 1620.253509
AUD 1.625238
AWG 2.098541
AZN 1.984819
BAM 1.945073
BBD 2.355668
BDT 142.941072
BGN 1.944186
BHD 0.441107
BIF 3482.169409
BMD 1.164239
BND 1.489262
BOB 8.04652
BRL 5.803154
BSD 1.169593
BTN 111.575271
BWP 16.473595
BYN 3.267649
BYR 22819.089661
BZD 2.352272
CAD 1.599973
CDF 2613.717122
CHF 0.914685
CLF 0.026445
CLP 1040.80664
CNY 7.89948
CNH 7.920558
COP 4412.14084
CRC 531.506181
CUC 1.164239
CUP 30.852341
CVE 110.254109
CZK 24.340693
DJF 208.267316
DKK 7.472717
DOP 69.32255
DZD 154.199775
EGP 61.562181
ERN 17.463589
ETB 182.618572
FJD 2.562782
FKP 0.861177
GBP 0.871815
GEL 3.119842
GGP 0.861177
GHS 13.284307
GIP 0.861177
GMD 84.405421
GNF 10255.542125
GTQ 8.884005
GYD 243.613344
HKD 9.117059
HNL 31.104249
HRK 7.535885
HTG 153.1556
HUF 360.049724
IDR 20490.960396
ILS 3.390244
IMP 0.861177
INR 111.70585
IQD 1525.153442
IRR 1530974.638351
ISK 143.609052
JEP 0.861177
JMD 184.923397
JOD 0.825483
JPY 184.673373
KES 150.361612
KGS 101.812374
KHR 4692.656422
KMF 491.309356
KPW 1047.781183
KRW 1751.050907
KWD 0.359145
KYD 0.970444
KZT 551.207745
LAK 25560.873628
LBP 104243.676363
LKR 378.751203
LRD 213.347445
LSL 19.198119
LTL 3.437696
LVL 0.704237
LYD 7.423706
MAD 10.721188
MDL 20.104538
MGA 4898.527183
MKD 61.672507
MMK 2444.745362
MNT 4168.128186
MOP 9.394668
MRU 46.736784
MUR 54.917397
MVR 17.944448
MWK 2027.634651
MXN 20.161306
MYR 4.596998
MZN 74.406853
NAD 19.198325
NGN 1594.646111
NIO 43.041912
NOK 10.827949
NPR 179.30867
NZD 1.984792
OMR 0.447642
PAB 1.164453
PEN 4.013105
PGK 4.904914
PHP 71.866127
PKR 325.754055
PLN 4.248618
PYG 7127.037408
QAR 4.244236
RON 5.203912
RSD 117.383959
RUB 85.278713
RWF 1710.688755
SAR 4.370727
SBD 9.332701
SCR 16.996581
SDG 699.134444
SEK 10.976739
SGD 1.488888
SHP 0.869222
SLE 28.699004
SLL 24413.51779
SOS 668.453179
SRD 43.317866
STD 24097.402267
STN 24.472658
SVC 10.188548
SYP 128.681891
SZL 19.184566
THB 37.919857
TJS 10.881648
TMT 4.074837
TND 3.362315
TOP 2.803209
TRY 53.024515
TTD 7.906194
TWD 36.762016
TZS 3029.942739
UAH 51.417255
UGX 4354.870851
USD 1.164239
UYU 46.37306
UZS 14023.261923
VES 593.935283
VND 30689.347116
VUV 137.470647
WST 3.153367
XAF 655.224958
XAG 0.014894
XAU 0.000255
XCD 3.146415
XCG 2.098617
XDR 0.81489
XOF 655.224958
XPF 119.331742
YER 277.845635
ZAR 19.360723
ZMK 10479.556608
ZMW 22.017401
ZWL 374.884569
Entre balas, la angustiante cotidianidad de periodistas mexicanos
Entre balas, la angustiante cotidianidad de periodistas mexicanos

Entre balas, la angustiante cotidianidad de periodistas mexicanos

Es lunes y María está lista para reportear en Aguascalientes, México, pero amenazada de muerte esta periodista debe cumplir un ritual antes de salir de casa: pedir a las autoridades que monitoreen sus pasos y entregar el itinerario a sus escoltas.

Tamaño del texto:

Simultáneamente los fotógrafos Jesús Aguilar en Tijuana, Lenin Ocampo en Chilpancingo, Martín Patiño en Guadalajara y la reportera María Teresa Montaño en Toluca vuelven a las calles para cubrir la violencia del crimen organizado y rastrear la corrupción.

Todos viven con el miedo a cuestas, constató la AFP tras acompañarlos durante una jornada de trabajo. Esta realidad se agudiza por el asesinato de ocho periodistas desde enero pasado, frente a siete en todo 2021.

La estela de sangre no para de crecer en México, uno de los países más peligrosos para la prensa con unos 150 homicidios de reporteros desde 2000. El más reciente ocurrió el martes en Michoacán (oeste), donde fue baleado Armando Linares.

"Sé que mi vida está en riesgo todos los días y es terrible vivir con la amenaza, con el miedo de que salgas y ya no regreses", dice María Martínez, de 55 años, en su pequeña casa de Aguascalientes protegida por varias cerraduras y cámaras de seguridad.

Directora del medio digital Péndulo Informativo, ha denunciado amenazas por sus investigaciones sobre corrupción y nexos de funcionarios con narcotraficantes.

Varios policías fueron encarcelados tras sus publicaciones.

"¡Te vas a morir, perra!", advertía una de las amenazas recibidas en su teléfono y por las cuales fue incluida en un programa gubernamental que da protección a medio millar de comunicadores.

- A merced del crimen -

En Tijuana, el temor de Jesús Aguilar se intensificó el 17 de enero cuando fue asesinado el fotógrafo Margarito Martínez, con quien trabajaba a diario en esa ciudad. Ahí también, días después, caía bajo las balas Lourdes Maldonado pese a estar en el programa de protección.

La saga trágica de 2022 la completan José Luis Gamboa, Roberto Toledo (compañero de Linares), Heber López, Juan Carlos Muñiz y Jorge Luis Camero.

Cubrir ajustes de cuentas de narcotraficantes y denunciar la corrupción o sus vínculos con políticos y fuerzas de seguridad deja a estos reporteros a merced de sicarios.

"Cuando viene un carro atrás de mí despacio siento que se va a parar y me van a disparar. O cuando estoy estacionado y miro un vehículo más cerca de mí, muevo el asiento para atrás y me acuesto para resguardarme", confiesa Aguilar, de 32 años.

En Toluca, la reportera independiente María Teresa Montaño (53 años) trabaja también con escoltas, luego de ser secuestrada unas horas en 2021 tras revelar un entramado de corrupción.

"Mi vida privada está limitada (...), ha sido muy difícil. Hay que tener mucho cuidado" con los desplazamientos, relata.

Desde 2006, cuando fue desplegada una ofensiva antidrogas, México acumula unos 340.000 asesinatos, la mayoría atribuidos a acciones de criminales.

- Impotencia -

Martínez pide a autoridades federales que la llamen cada dos horas por medio de un geolocalizador, que también funciona como botón de pánico. Pero ella confía más en sus guardias armados.

"¡Les debo mi vida! ¡Sin ellos ya no estaría viva!", dice, señalando a dos militares de las fuerzas especiales en retiro que la acompañan en un auto.

Vestidos de civil, ambos hombres están atentos a cualquier vehículo o persona que se acerque, y cuando la periodista camina no se alejan más de dos metros.

En Chilpancingo (sur), el fotógrafo Lenin Ocampo (40 años) cuenta que a menudo se topa con miembros del cártel Jalisco Nueva Generación o de La Familia Michoacana. "Nos paran, nos revisan. La amenaza siempre está latente".

Durante la noche, al lado de un automóvil incendiado por desconocidos en Guadalajara (oeste), su colega Martín Patiño (41 años) declara su "impotencia" por la impunidad en los crímenes de periodistas, que según Reporteros Sin Fronteras llega a 92%. "Las autoridades no hacen nada".

Desde su creación en 2010, la fiscalía especializada en delitos contra la libertad de expresión logró 28 sentencias, de casi 1.500 denuncias por homicidio, agresiones y amenazas a periodistas. No todos los casos entran en su competencia.

El presidente de México, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, promete "cero impunidad", y destaca que hay 17 detenidos por cuatro de las muertes.

"No hay en ninguno de estos asesinatos elementos para señalar como responsables a funcionarios públicos (...). Son crímenes que han cometido bandas de delincuentes", aseguró este miércoles al lamentar el homicidio de Linares, quien había denunciado amenazas por "exhibir a funcionarios y políticos corruptos".

Enfrentado a un sector de la prensa tradicional al que acusa de servir a intereses privados, el mandatario rechaza como "injerencistas" recientes llamados de Estados Unidos y del Parlamento Europeo a proteger a los reporteros.

- Precariedad laboral -

Los fotógrafos entrevistados carecen de equipo de seguridad, y como muchos periodistas del interior del país, colaboran con varios medios.

La mayoría de quienes cubren crónica roja "dependen de la cantidad de notas o fotos que venden para pagar la renta, por lo que priorizan la producción sobre la seguridad", explica Jan-Albert Hootsen, del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ).

Un comunicador del estado de Guerrero dijo a la AFP que hay periódicos que pagan apenas 3,8 dólares por fotografía.

Además, al no ser muchos, quienes cubren la violencia "son altamente reconocibles, aumentando su nivel de inseguridad", observa Hootsen.

Días antes de su cita con la AFP, María Martínez sufrió un preinfarto que atribuye al estrés por su situación y que -asegura- ya le provocó un accidente cerebrovascular.

La comunicadora, que descarta renunciar al oficio que la apasiona, concluye la jornada con una entrevista a la exesposa de un narcotraficante para su primer libro.

"Mi familia me ha pedido que deje el periodismo, pero soy una mujer con convicciones, de valor (...), tengo una responsabilidad social", justifica.

J.Marek--TPP