The Prague Post - Cafés o bibliotecas, la segunda vida de las cabinas telefónicas británicas

EUR -
AED 4.321909
AFN 75.902
ALL 95.771107
AMD 434.467785
ANG 2.106391
AOA 1080.330027
ARS 1642.274312
AUD 1.625962
AWG 2.118295
AZN 1.985882
BAM 1.96238
BBD 2.377953
BDT 144.865714
BGN 1.963074
BHD 0.445872
BIF 3513.892011
BMD 1.176831
BND 1.494673
BOB 8.158284
BRL 5.796837
BSD 1.180659
BTN 111.287441
BWP 15.808002
BYN 3.336559
BYR 23065.882674
BZD 2.374541
CAD 1.605985
CDF 2725.54041
CHF 0.915221
CLF 0.026641
CLP 1048.521452
CNY 8.008392
CNH 8.002473
COP 4400.052486
CRC 541.588257
CUC 1.176831
CUP 31.186015
CVE 110.63689
CZK 24.298083
DJF 210.243129
DKK 7.472605
DOP 70.211831
DZD 155.647877
EGP 62.040143
ERN 17.652461
ETB 184.342777
FJD 2.57014
FKP 0.86476
GBP 0.864176
GEL 3.153737
GGP 0.86476
GHS 13.282534
GIP 0.86476
GMD 85.908987
GNF 10361.476442
GTQ 9.015457
GYD 247.018217
HKD 9.214544
HNL 31.386969
HRK 7.538657
HTG 154.634526
HUF 355.073961
IDR 20429.781797
ILS 3.419051
IMP 0.86476
INR 111.146603
IQD 1546.685821
IRR 1545061.090179
ISK 143.796851
JEP 0.86476
JMD 185.96351
JOD 0.834342
JPY 184.35583
KES 151.987652
KGS 102.879134
KHR 4735.676856
KMF 493.092378
KPW 1059.089938
KRW 1725.280964
KWD 0.361998
KYD 0.983899
KZT 546.773254
LAK 25909.651267
LBP 105366.039227
LKR 380.181465
LRD 216.662884
LSL 19.263123
LTL 3.474875
LVL 0.711853
LYD 7.467976
MAD 10.82119
MDL 20.312934
MGA 4902.165513
MKD 61.626661
MMK 2470.881826
MNT 4211.762597
MOP 9.52313
MRU 47.236169
MUR 55.099474
MVR 18.187949
MWK 2047.150739
MXN 20.28109
MYR 4.611415
MZN 75.198752
NAD 19.263287
NGN 1601.972297
NIO 43.445112
NOK 10.868008
NPR 178.045885
NZD 1.972016
OMR 0.452493
PAB 1.180659
PEN 4.089512
PGK 5.137987
PHP 71.222983
PKR 328.964472
PLN 4.2283
PYG 7226.166922
QAR 4.303639
RON 5.239285
RSD 117.378579
RUB 87.440025
RWF 1730.903477
SAR 4.448625
SBD 9.452608
SCR 16.208029
SDG 706.681291
SEK 10.842374
SGD 1.491351
SHP 0.878623
SLE 28.948494
SLL 24677.547872
SOS 674.762384
SRD 44.049995
STD 24358.020485
STN 24.581269
SVC 10.330637
SYP 130.091513
SZL 19.257568
THB 37.882439
TJS 11.033723
TMT 4.130676
TND 3.42477
TOP 2.833526
TRY 53.386632
TTD 7.986779
TWD 36.903646
TZS 3065.225138
UAH 51.696576
UGX 4415.805578
USD 1.176831
UYU 47.210295
UZS 14306.969264
VES 583.95408
VND 30962.416997
VUV 138.896796
WST 3.182259
XAF 658.127258
XAG 0.014651
XAU 0.000249
XCD 3.180444
XCG 2.127834
XDR 0.818499
XOF 658.163731
XPF 119.331742
YER 280.790888
ZAR 19.301631
ZMK 10592.883433
ZMW 22.491219
ZWL 378.939021
Cafés o bibliotecas, la segunda vida de las cabinas telefónicas británicas
Cafés o bibliotecas, la segunda vida de las cabinas telefónicas británicas / Foto: Daniel Leal - AFP

Cafés o bibliotecas, la segunda vida de las cabinas telefónicas británicas

En su taller lleno de recuerdos de época, repleto de depósitos oxidados de gasolina o placas esmaltadas, Carl Burge da los últimos toques a una cabina telefónica roja, un emblema en el Reino Unido, que está restaurando.

Tamaño del texto:

Desde hace más de dos décadas, este hombre de 54 años da una segunda juventud a estas cabinas "legendarias", pero que envejecen, estropeadas por el clima húmedo británico.

"Si usted envía una postal a cualquier sitio en el mundo, con la foto de una cabina telefónica roja, el 95% de la gente sabrá que viene de Inglaterra", afirma Burge a la AFP.

Desde su aparición en los años 1920, estas cabinas rojas se han convertido en uno de los principales símbolos de Londres y del Reino Unido, pero la mayoría se ha evaporado del paisaje británico desde la aparición de los teléfonos móviles.

Solo quedan 20.000 teléfonos públicos que funcionan (frente a los 100.000 existentes en los años 1990), entre ellos 3.000 cabinas rojas, según el operador BT.

- Diversos destinos -

Más de 7.000 de estas cabinas fueron a parar a manos de colectividades, asociaciones o iglesias. Muchas pasaron a ser propiedad de colectividades locales y transformadas en minibibliotecas, en kioscos de información para turistas o incluso en desfibriladores.

Algunas de estas cabinas telefónicas que han dejado de ser utilizadas como tales pueden ser también alquiladas por pequeñas empresas, como la marca de tiramisú "Walkmisu", en el centro de Londres.

Cerca de Russel Square, Daniele Benedettini se ha instalado en el interior de dos cabinas telefónicas rojas para vender el célebre postre italiano.

"Creo que es genial poder mezclar la tradición inglesa con la italiana", explica a la AFP.

Abrir un comercio en una antigua cabina, alquilada a un propietario privado, le cuesta menos caro que un negocio en un local, añade el joven de 29 años, que comenzó con Walkmisu antes de abrir cerca un café.

Sus dos cabinas fueron renovadas y equipadas con estantes, un refrigerador y una máquina de café, manteniendo su exterior emblemático.

Según Carl Burge, restaurar una cabina lleva una media de seis semanas.

Este británico ha visto pasar muchas cabinas rojas por su taller de King's Lynn, en el este de Inglaterra, a menudo rotas, sin cristales en sus ventanas y con puertas de madera podridas.

- Trabajo minucioso -

Carl Burge, que trabajó en el mundo del automóvil al inicio de su carrera, transformó su pasión por los objetos de colección británicos en una pequeña empresa de restauración, conocida con el nombre de "Remember When UK".

Al principio, compró una cabina telefónica y la restauró, antes de exponerla en su jardín y después venderla, lo que lamentó, al darse cuenta que "la extrañaba".

Tras convertirse en restaurador profesional, Carl Burge trabaja ahora en varias cabinas a la vez.

Entre ellas, se encuentra un ejemplar de la célebre K2, el primer modelo de cabina telefónica roja introducida en 1926 y concebida por el arquitecto británico Giles Gilbert Scott, conocido por su trabajo en edificios públicos de Londres.

Dos décadas después de haber comenzado en la restauración de cabinas, Carl Burge no ha perdido un ápice de su pasión. "Me voy haciendo un poco viejo, todo parece ser más duro para mí, pero creo que mantengo el mismo entusiasmo", declara. "De hecho creo que mis ganas son todavía mayores", concluye.

video-acl/cla/gmo/psr/zm

I.Mala--TPP