Fundador de Enhanced Games defiende el dopaje: "Los humanos siempre quieren superarse"
Los ames o los odies, los Enhanced Games (Juegos Mejorados) han tocado una fibra sensible en el deporte. Esta polémica competición que se estrena el domingo en Las Vegas, en la que velocistas, nadadores y halterófilos pueden tomar sustancias para mejorar el rendimiento, ha acaparado titulares en todo el mundo.
Para su cofundador Christian Angermayer, multimillonario alemán y veterano evangelizador del "biohacking", el escándalo desatado no es ninguna sorpresa.
"A lo largo de la historia, los seres humanos han querido superarse a sí mismos", dijo a la AFP en la víspera de la edición inaugural del evento.
"El fundamento de nuestro modelo occidental, toda la mitología griega, se basa en semidioses, o en seres humanos que son elevados, que hacen cosas que están fuera" de las capacidades de la gente corriente, expone.
"El concepto mismo de héroe y su mitología, en la que se basa literalmente nuestra narrativa, se fundamenta en ser un ser humano excepcional", agregó.
- Daños a largo plazo -
Para los críticos de los Enhanced Games, que incluyen a los organismos rectores del atletismo mundial y las agencias antidopaje, comparaciones tan elevadas resultan muy peligrosas.
Los escépticos no sólo temen que los atletas puedan causarse daños a largo plazo, sino también que otras personas, fascinadas por el evento, compren peligrosos suplementos experimentales para "mejorarse" sin supervisión médica.
Angermayer, que labró su fortuna en criptomonedas y también promueve la desregulación de los psicodélicos, rechaza estos escenarios como un "lavado de cerebro".
No es ningún secreto que los Enhanced Games son un escaparate para los medicamentos de testosterona y péptidos que comercializan los organizadores, pero Angermayer recalca que todas las sustancias involucradas están aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA).
Los atletas han sido sometidos a exámenes médicos a lo largo de todo el proceso de entrenamiento.
El único efecto secundario que mencionaron los deportistas consultados por la AFP fue "algo de retención de líquidos", como señaló el nadador británico Ben Proud, medallista de plata en los Juegos Olímpicos de París 2024.
- "Tantas historias" -
"Es una creencia tan profundamente arraigada, y equivocada... Toda esta idea, por ejemplo, de que las sustancias para mejorar el rendimiento son horribles para la salud. No es cierto", defiende Angermayer, cuya posición es rotundamente rechazada por muchos científicos.
Ian Boardley, profesor de ciencias del deporte de la Universidad de Birmingham, dijo a la AFP que varias de estas sustancias pueden conllevar "consecuencias potencialmente mortales y que acortan la vida", incluidos problemas cardíacos, hepáticos y renales, ya que se sabe muy poco sobre sus efectos a largo plazo.
Ante esta alerta, Angermayer contrapone que "se tardan 10 años en aprobar un fármaco, así que al menos siempre se tienen 10 años de datos", y afirmó que el verdadero peligro reside en los suplementos dudosos que se venden en el mercado negro.
Esta semana los organizadores del evento revelaron que el 91% de sus atletas ha consumido testosterona, el 79% hormona de crecimiento humano y el 29% esteroides anabólicos.
- Mejoras para la gente común -
Varios atletas dijeron a la AFP que experimentaron mejoras físicas sin precedentes y tiempos de recuperación más rápidos durante el campamento de entrenamiento de cuatro meses en Abu Dabi.
También daban casi por hecho que el domingo se superarán récords mundiales, que no contarán como oficiales pero recompensarán al atleta protagonista un premio de un millón de dólares.
Aunque esos titulares serían útiles para su empresa, Angermayer dice aspirar a que las futuras ediciones se alejen de maximizar las marcas de los atletas de élite y muestren, en cambio, las mejoras posibles para gente más común.
Eso podría incluir competencias para personas mayores de 50 años que intentan emular las proezas de su juventud, para futbolistas o "arrogantes youtubers de 22 años" que intenten vencer a atletas que compitan limpios.
"Ninguno de nosotros, incluyéndome a mí, va a batir jamás un récord mundial. Pero quizá quieras perder peso", dijo. "Hay tantísimas historias que podemos contar".
R.Rous--TPP