The Prague Post - La Semana de la Moda de París: aire fresco pero sin revolución

EUR -
AED 4.185324
AFN 74.655553
ALL 93.724381
AMD 417.723783
AOA 1045.04907
ARS 1709.223673
AUD 1.641222
AWG 2.051351
AZN 1.936771
BAM 1.956701
BBD 2.289284
BDT 140.314595
BHD 0.428599
BIF 3399.654556
BMD 1.13964
BND 1.470416
BOB 12.951963
BRL 5.843842
BSD 1.136638
BTN 109.150436
BWP 15.657414
BYN 3.260544
BYR 22336.937018
BZD 2.285982
CAD 1.606459
CDF 2592.679602
CHF 0.933336
CLF 0.027075
CLP 1065.5861
CNY 7.716785
CNH 7.711566
COP 3661.935689
CRC 517.140339
CUC 1.13964
CUP 30.200451
CVE 110.830174
CZK 24.185261
DJF 202.405844
DKK 7.474703
DOP 66.220776
DZD 151.941353
EGP 57.747706
ERN 17.094595
ETB 182.342197
FJD 2.54504
FKP 0.856639
GBP 0.856639
GEL 2.991515
GGP 0.856639
GHS 13.241096
GIP 0.856639
GMD 83.764776
GNF 9977.030747
GTQ 8.693238
GYD 237.74945
HKD 8.938553
HNL 30.622245
HRK 7.533356
HTG 148.552298
HUF 361.298251
IDR 20586.450526
ILS 3.484619
IMP 0.856639
INR 108.96522
IQD 1492.927933
IRR 1567146.964991
ISK 142.216038
JEP 0.856639
JMD 179.993651
JOD 0.807984
JPY 186.400032
KES 147.466157
KGS 99.662003
KHR 4604.144488
KMF 493.464359
KRW 1653.045607
KWD 0.354211
KYD 0.947148
KZT 543.60741
LAK 25761.19848
LBP 101783.696762
LKR 381.950862
LRD 206.816088
LSL 19.100344
LTL 3.36506
LVL 0.689357
LYD 7.292453
MAD 10.662709
MDL 20.118527
MGA 4903.30177
MKD 61.553337
MMK 2393.442908
MNT 4097.952454
MOP 9.180447
MRU 45.701863
MUR 53.995941
MVR 17.607003
MWK 1979.553685
MXN 19.88842
MYR 4.660559
MZN 72.819944
NAD 19.100344
NGN 1555.574112
NIO 41.779114
NOK 11.032857
NPR 174.194957
NZD 1.970078
OMR 0.438217
PAB 1.136623
PEN 3.869083
PGK 5.011167
PHP 69.934017
PKR 316.677329
PLN 4.325104
PYG 6837.237579
QAR 4.153303
RON 5.233114
RSD 117.357781
RUB 90.630676
RWF 1666.289024
SAR 4.278339
SBD 9.209548
SCR 15.390603
SDG 683.784078
SEK 11.049922
SGD 1.472215
SLE 27.60779
SOS 649.6019
SRD 43.137069
STD 23588.239703
STN 24.51193
SVC 9.94571
SZL 19.0435
THB 38.171664
TJS 10.500639
TMT 3.988739
TND 3.372759
TRY 54.016523
TTD 7.730661
TWD 36.941439
TZS 3008.746701
UAH 51.114504
UGX 4290.975391
USD 1.13964
UYU 45.778368
UZS 13721.261438
VES 847.089703
VND 29994.175785
VUV 135.807004
WST 3.135158
XAF 656.267757
XAG 0.019693
XAU 0.000282
XCD 3.079933
XCG 2.04847
XDR 0.816186
XOF 655.887289
XPF 119.331742
YER 271.519334
ZAR 19.051929
ZMK 10258.124572
ZMW 21.255065
ZWL 366.9635
La Semana de la Moda de París: aire fresco pero sin revolución
La Semana de la Moda de París: aire fresco pero sin revolución / Foto: Anne-Christine POUJOULAT - AFP

La Semana de la Moda de París: aire fresco pero sin revolución

La Semana de la Moda femenina de París quedará marcada por el debut de varios directores artísticos pero, para los especialistas, esta edición representa más un soplo de aire fresco que una verdadera revolución.

Tamaño del texto:

Esta presentación de la temporada primavera-verano 2026, que finalizó el martes, será recordada por las primeras colecciones de una decena de nuevos diseñadores al frente de grandes marcas, en un contexto de ralentización del sector del lujo.

Pero estos cambios en la dirección creativa de casas como Chanel o Dior, no conllevaron ninguna "revolución", según Pierre Groppo, redactor jefe de moda y lifestyle de Vanity Fair France, en declaraciones a AFP.

"Aún no entramos en la nueva era de la moda, pero sopla aire fresco en las pasarelas", asegura.

Tres desfiles acapararon la máxima atención: el debut de Matthieu Blazy en Chanel, la primera colección femenina de Jonathan Anderson en Dior y los primeros pasos de Pierpaolo Piccioli en Balenciaga.

Aunque la nueva colección de Chanel recogió muchos elogios, la crítica estuvo más dividida para las propuestas de Dior y Balenciaga.

"No hubo ninguna revelación creativa", opina Marc Beaugé, director de la revista semestral francesa de moda masculina L'Étiquette.

"Son colecciones cuyo objetivo fue, antes que nada, ser comerciales, tranquilizadoras", añade, mencionando un ejercicio de "creación bajo presión".

"Es una época un poco inquietante para las marcas, y lo primero es tranquilizar, no perder a los clientes actuales, en lugar de adentrarse en aventuras", afirma este especialista.

- Sensualidad y colores -

Aunque en esta edición no hubo cambios radicales, para Pierre Groppo sí hubo una nueva "dinámica" que se vio especialmente en un guadarropa más fluido.

"Lo que me llamó la atención es la idea del movimiento, de la flexibilidad. Realmente tienes la sensación de que está hecho para una clienta que se mueve".

En Chanel, las faldas tienen cortes oblicuos y los trajes se suavizan. Saint Laurent presentó vestidos de princesa voluminosos pero etéreos. Louis Vuitton, bajo la dirección de Nicolas Ghesquière, optó por cortes amplios y menos rígidos que en temporadas anteriores: abrigos anudados como albornoces, prendas de punto ligeras...

En general, "todo se ha suavizado mucho, dejamos atrás la moda urbana", observa Marie Ottavi, periodista de moda de Libération.

"Se busca más elegancia, con más delicadeza y, a veces, extravagancia", añade.

Esta temporada, el cuerpo se afirma a través de un vestuario más sensual, que deja mucha piel al descubierto, ya sea con juegos de transparencias o cortes más atrevidos.

En Balenciaga, los tops de cuero son ultracortos, Dior y Courrèges reducen las faldas. En Givenchy, los brasier se convierten en piezas de colección, combinados con faldas drapeadas, y Loewe y Celine acortan los vestidos.

Rabanne prolonga esta tendencia con conjuntos mini y brasier con volantes con un aire playero. Y Dries Van Noten ofrece una interpretación más poética: vestidos diáfanos, transparencias ligeras, bañadores retro y motivos florales que recuerdan los estampados hawaianos.

Más allá de los cortes, el color se convierte en uno de los grandes hilos conductores de la temporada, con rojos intensos, azules eléctricos, verdes vibrantes o amarillos solares.

La camisa blanca se impone como la nueva prenda fetiche de las pasarelas. En Chanel, se lleva larga y recta sobre una falda negra asimétrica; en Balenciaga, se adorna con una cola y se combina con unos pantalones negros anchos; Issey Miyake le añade una manga inesperada; Carven la transforma en un vestido invertido.

En Saint Laurent, se convierte casi en un accesorio de seducción, cerrada con un lazo oversize o con un escote amplio.

H.Dolezal--TPP