The Prague Post - "Somos fantasmas", la vida de los trabajadores nocturnos inmigrantes de Reino Unido

EUR -
AED 4.360189
AFN 75.384238
ALL 96.450627
AMD 447.457939
ANG 2.124552
AOA 1088.55164
ARS 1660.04154
AUD 1.678562
AWG 2.136742
AZN 2.022747
BAM 1.957802
BBD 2.391105
BDT 145.188449
BGN 1.955886
BHD 0.445423
BIF 3519.688461
BMD 1.187079
BND 1.500547
BOB 8.203906
BRL 6.195844
BSD 1.187144
BTN 107.534838
BWP 15.657339
BYN 3.402279
BYR 23266.743286
BZD 2.387591
CAD 1.616268
CDF 2676.862986
CHF 0.911418
CLF 0.025942
CLP 1024.334888
CNY 8.201112
CNH 8.192048
COP 4352.305489
CRC 575.796003
CUC 1.187079
CUP 31.457587
CVE 110.759069
CZK 24.269873
DJF 210.968101
DKK 7.470885
DOP 73.925376
DZD 153.889374
EGP 55.336678
ERN 17.806181
ETB 184.239219
FJD 2.625866
FKP 0.87094
GBP 0.869591
GEL 3.175483
GGP 0.87094
GHS 13.07572
GIP 0.87094
GMD 87.254859
GNF 10422.551751
GTQ 9.10531
GYD 248.379651
HKD 9.281235
HNL 31.469918
HRK 7.536293
HTG 155.657186
HUF 379.189022
IDR 19981.859
ILS 3.66894
IMP 0.87094
INR 107.503085
IQD 1555.666688
IRR 50005.692072
ISK 145.025867
JEP 0.87094
JMD 185.789963
JOD 0.841686
JPY 181.274093
KES 153.133574
KGS 103.810492
KHR 4774.431105
KMF 492.638092
KPW 1068.305848
KRW 1710.236665
KWD 0.363971
KYD 0.989332
KZT 587.478096
LAK 25456.903974
LBP 106302.9015
LKR 367.075319
LRD 221.275955
LSL 18.928017
LTL 3.505135
LVL 0.718053
LYD 7.490919
MAD 10.851133
MDL 20.158035
MGA 5217.21147
MKD 61.626369
MMK 2492.360346
MNT 4251.605448
MOP 9.560699
MRU 47.388633
MUR 54.522976
MVR 18.286994
MWK 2061.366666
MXN 20.375435
MYR 4.638515
MZN 75.86665
NAD 18.946224
NGN 1606.596787
NIO 43.578107
NOK 11.284494
NPR 172.04591
NZD 1.965037
OMR 0.454306
PAB 1.187254
PEN 3.980321
PGK 5.096175
PHP 68.670729
PKR 331.911609
PLN 4.211459
PYG 7785.960824
QAR 4.322451
RON 5.094234
RSD 118.039594
RUB 90.545065
RWF 1727.199565
SAR 4.451852
SBD 9.550265
SCR 16.001431
SDG 714.032225
SEK 10.591715
SGD 1.499997
SHP 0.890617
SLE 29.024515
SLL 24892.446849
SOS 678.419847
SRD 44.817016
STD 24570.133197
STN 24.750592
SVC 10.387621
SYP 13128.586221
SZL 18.922473
THB 36.894845
TJS 11.201166
TMT 4.154776
TND 3.375756
TOP 2.858201
TRY 51.815754
TTD 8.058341
TWD 37.255324
TZS 3086.405119
UAH 51.196847
UGX 4202.296675
USD 1.187079
UYU 45.766988
UZS 14423.007076
VES 466.201517
VND 30828.434854
VUV 141.648267
WST 3.20747
XAF 656.633913
XAG 0.015357
XAU 0.000236
XCD 3.20814
XCG 2.139515
XDR 0.816084
XOF 656.454936
XPF 119.331742
YER 282.940648
ZAR 18.934979
ZMK 10685.137401
ZMW 21.577425
ZWL 382.23887
"Somos fantasmas", la vida de los trabajadores nocturnos inmigrantes de Reino Unido
"Somos fantasmas", la vida de los trabajadores nocturnos inmigrantes de Reino Unido / Foto: CARLOS JASSO - AFP

"Somos fantasmas", la vida de los trabajadores nocturnos inmigrantes de Reino Unido

"Trabajar de noche no es bueno, te deteriora la salud", afirma Roxana Panozo Alba, una boliviana que limpia oficinas en las madrugadas londinenses. Los inmigrantes como ella representan una proporción creciente de los trabajadores nocturnos, fundamentales para la economía británica.

Tamaño del texto:

"Somos fantasmas", afirma, por su parte, Leandro Cristovao, un angoleño que envasa alimentos en un almacén de Londres mientras la gente duerme.

De los nueve millones de trabajadores nocturnos, los extranjeros pasaron en una década de 1,5 a 2 millones, según datos de 2022 de la Oficina Nacional de Estadísticas.

En el sector de la salud, más de un tercio de los trabajadores nocturnos son migrantes.

"Gran parte del trabajo nocturno lo realizan migrantes en sectores injustamente calificados como de 'baja cualificación'", explica Julius-Cezar Macarie, profesor de sociología en el University College Cork.

"Su trabajo es absolutamente esencial, ya que permiten que esta sociedad funcione las 24 horas del día", añade el investigador, que estudia la "invisibilidad" de estos trabajadores.

El gobierno laborista británico está endureciendo su política hacia los extranjeros poco cualificados, en un contexto de aumento del sentimiento antiinmigración.

- Limpiadora en oficinas -

La boliviana Roxana Panozo Alba, de 46 años, limpia baños, cocinas, salas de conferencias y oficinas en edificios londinense desde las 22h00 de la noche a las 07h00 de la mañana, cobrando el salario mínimo por hora en la capital británica (13,85 libras, 18,54 dólares).

"Trabajo de noche porque tengo familia y tengo que hacer a la fuerza ese horario. Hasta que ya crezcan mis niños y estar un poquito mejor", afirma Roxana, que lleva ocho años realizando estas labores en la madrugada londinense.

Roxana explica que ha estado "tres veces por estrés de baja".

"El estrés se manifiesta en muchas cosas. Puede ser pérdida de pelo, un hongo en la cabeza, temblar, no poder hacer tu necesidad", señala.

Y no pude retener las lágrimas. "Disculpa por llorar, pero es duro. Lo siento", explica esta mujer que vivía antes en España.

Roxana y su esposo decidieron mudarse cuando él no tenía trabajo en España.

- Trabajadores sociales -

Omatule Ameh, de 39 años, trabaja de noche cuidando a niños con discapacidad en el sudeste de Inglaterra. Llegó desde Nigeria en 2023 con un visado de trabajador social.

Durante el día cuida de sus dos hijos pequeños, mientras su esposa trabaja en la misma institución especializada. A veces duerme solo tres horas.

"Emocionalmente, mentalmente, esto desgasta", explica este hombre, que cobra el salario mínimo por hora (unas 12,20 libras, 16,38 dólares).

Judith Munyonga, zimbabuense de 44 años, trabaja de 19h00 a 07h00, cuatro días por semana, cuidando a pacientes con lesiones de la médula espinal en Hertfordshire, al norte de Londres.

"Escucho música con un auricular para intentar mantenerme despierta", confiesa.

Ambos profesionales dicen estar preocupados por la decisión del gobierno de poner fin a la concesión de visados para trabajadores sociales y por el aumento de los discursos antiinmigración.

El mes pasado, el gobierno anunció que triplicaría el plazo para que algunos trabajadores sociales "poco cualificados" puedan solicitar la residencia permanente, pasando de cinco a quince años.

"Eso equivale a cambiar las reglas en mitad del partido", lamenta Omatule Ameh.

El gobierno laborista también suprimió la disposición que permitía a los trabajadores sociales traer a su familia a Reino Unido, la vía por la que Judith Munyonga había hecho venir a su marido e hijos.

"Es triste", dice ella. "Estás aquí para cuidar de una familia, para que viva con normalidad. Y la tuya está en otro lugar", relata.

— El cocinero —

Sandeep seca el mostrador de un café londinense abierto 24 horas. Son casi las 7 de la mañana y está a punto de terminar su turno de doce horas.

Este nepalí de 21 años trabaja allí como cocinero desde hace dos años. Licenciado en informática, empezó cuando era estudiante y continúa ante la falta de oportunidades en el sector tecnológico.

"Es realmente difícil encontrar trabajo en este momento", explica, añadiendo que no tiene otra opción que trabajar de noche.

Dejó su país en 2023. "No hay nada allí para jóvenes como nosotros", dice Sandeep, que prefiere no dar su apellido.

Si no encuentra un empleo mejor remunerado que el actual, tendrá que regresar a Nepal dentro de un año, cuando expire su visado.

El gobierno ha aumentado el salario mínimo requerido para los visados de trabajo de extranjeros.

"Todo el mundo aquí es inmigrante", añade señalando al equipo nepalí encargado de preparar platos tradicionales británicos durante la noche.

- Envasar alimentos -

Leandro Cristovao, un angoleño de 36 años, envasa alimentos destinados en la madrugada a restaurantes, escuelas y hoteles británicos.

Cuando empezó, tenía "pesadillas" y se despertaba sobresaltado durante el día, temiendo llegar tarde al trabajo.

"Casi me convertí en un fantasma", cuenta, en el almacén del sur de Londres donde trabaja.

Su jefe, Martin Dykes, explica que su empresa, Nature’s Choice, sufrió tras el Brexit y que le preocupan las nuevas restricciones de visados, dada la dificultad para encontrar trabajadores locales dispuestos a trabajar en horarios nocturnos.

"Mientras ellos duermen, nosotros estamos aquí", replica Leandro Cristovao, señalando los rascacielos residenciales detrás de él, con todas las luces apagadas.

O.Ruzicka--TPP