The Prague Post - El testimonio de cuatro afganos dos años después del regreso de los talibanes

EUR -
AED 4.304794
AFN 74.416045
ALL 95.267221
AMD 436.415531
ANG 2.097677
AOA 1075.861669
ARS 1614.412733
AUD 1.636899
AWG 2.109532
AZN 1.997094
BAM 1.95145
BBD 2.361645
BDT 143.869894
BGN 1.954953
BHD 0.442097
BIF 3486.712423
BMD 1.171962
BND 1.492467
BOB 8.101904
BRL 5.837897
BSD 1.172491
BTN 109.919495
BWP 15.764789
BYN 3.299032
BYR 22970.463439
BZD 2.358233
CAD 1.601485
CDF 2708.404885
CHF 0.917957
CLF 0.026551
CLP 1044.909833
CNY 7.99841
CNH 8.004036
COP 4197.055259
CRC 534.206848
CUC 1.171962
CUP 31.057004
CVE 110.636119
CZK 24.346641
DJF 208.793659
DKK 7.472878
DOP 69.907553
DZD 155.223996
EGP 60.997008
ERN 17.579436
ETB 184.566271
FJD 2.57187
FKP 0.867439
GBP 0.867961
GEL 3.152836
GGP 0.867439
GHS 12.985175
GIP 0.867439
GMD 85.553233
GNF 10286.900041
GTQ 8.961983
GYD 245.332051
HKD 9.179806
HNL 31.151556
HRK 7.532154
HTG 153.487186
HUF 364.496697
IDR 20182.364841
ILS 3.515243
IMP 0.867439
INR 109.881263
IQD 1535.96941
IRR 1548162.3571
ISK 143.798996
JEP 0.867439
JMD 185.746719
JOD 0.830905
JPY 186.799528
KES 151.358729
KGS 102.461627
KHR 4693.517023
KMF 492.224246
KPW 1054.754756
KRW 1733.642948
KWD 0.361293
KYD 0.977118
KZT 543.316502
LAK 25869.22106
LBP 105000.181954
LKR 372.587825
LRD 215.748126
LSL 19.274351
LTL 3.4605
LVL 0.708908
LYD 7.414503
MAD 10.826711
MDL 20.08514
MGA 4863.138174
MKD 61.587059
MMK 2460.732202
MNT 4193.887733
MOP 9.458674
MRU 46.807854
MUR 54.51977
MVR 18.118898
MWK 2032.759828
MXN 20.301847
MYR 4.632186
MZN 74.893949
NAD 19.274351
NGN 1580.555227
NIO 43.153616
NOK 10.895612
NPR 175.871191
NZD 1.983341
OMR 0.450597
PAB 1.172581
PEN 4.0295
PGK 5.157525
PHP 70.550954
PKR 326.87233
PLN 4.24449
PYG 7375.589545
QAR 4.274988
RON 5.093114
RSD 117.343939
RUB 88.003871
RWF 1713.373179
SAR 4.395584
SBD 9.421139
SCR 16.425386
SDG 703.177629
SEK 10.775087
SGD 1.493947
SHP 0.874988
SLE 28.833685
SLL 24575.461481
SOS 670.103323
SRD 43.899388
STD 24257.255919
STN 24.445609
SVC 10.260171
SYP 129.655959
SZL 19.266967
THB 37.807331
TJS 11.039344
TMT 4.107728
TND 3.409414
TOP 2.821804
TRY 52.650298
TTD 7.949245
TWD 36.899256
TZS 3052.962446
UAH 51.445635
UGX 4344.333993
USD 1.171962
UYU 46.61628
UZS 14221.357925
VES 563.768743
VND 30848.98081
VUV 138.229427
WST 3.177755
XAF 654.495184
XAG 0.015024
XAU 0.000247
XCD 3.167287
XCG 2.11318
XDR 0.813532
XOF 654.500756
XPF 119.331742
YER 279.659558
ZAR 19.289482
ZMK 10549.066135
ZMW 22.307177
ZWL 377.371421
El testimonio de cuatro afganos dos años después del regreso de los talibanes
El testimonio de cuatro afganos dos años después del regreso de los talibanes / Foto: Atef ARYAN - AFP

El testimonio de cuatro afganos dos años después del regreso de los talibanes

Para muchos afganos, especialmente las mujeres, la vida dio un giro con el regreso al poder de los talibanes hace dos años y el fin de dos décadas de guerra contra el ejército estadounidense y sus aliados.

Tamaño del texto:

Cuatro afganos, dos mujeres y dos hombres, cuentan a la AFP el impacto que estos cambios tuvieron en su día a día, la víspera del aniversario de la caída de Kabul el 15 de agosto.

- La empresaria que trata de mantener su negocio a flote -

Arezo Osmani, de 30 años, recuerda que se sintió "aterrorizada y triste" cuando los talibanes regresaron al poder, con la promesa de imponer una interpretación estricta del islam.

"No salí de mi cuarto durante 10 días, pensé que todo iba a acabarse para mí, y que era lo mismo para todos los afganos", cuenta.

Unos meses antes, en febrero de 2021, Osmani había inaugurado su negocio de fabricación de compresas reutilizables.

La empresaria, que llegó a emplear a 80 mujeres, decidió cerrar su empresa debido a la incertidumbre que se instaló en el país tras el retorno de los talibanes.

Pero dos meses después, reabrió las puertas del negocio. El sector privado es uno de los pocos lugares en los que "las mujeres podían trabajar", explica.

"Lentamente, nos fuimos acostumbrando a las condiciones y por suerte, como somos una empresa y trabajamos en el sector de la salud, pudimos seguir con nuestro trabajo, me siento bien ahora", dice.

Bajo el régimen talibán, las mujeres quedaron excluidas de las oenegés y de la mayoría de los puestos del sector público.

Las autoridades ordenaron en julio el cierre de todos los salones de belleza, una importante fuente de ingresos para muchas mujeres.

La prohibición de que las mujeres afganas trabajen para asociaciones extranjeras golpeó duramente el negocio de Osmani, ya que sus principales clientes son de fuera. Ahora, ya sólo emplea a 35 personas.

"De momento, no tenemos ni contrato, ni comprador (...) si no podemos vender compresas, será difícil continuar, pero intentamos mantenernos en pie", añadió esta madre de dos hijos.

- El agricultor que trata de sobrevivir -

Rahatullah Azizi reconoce que desde que terminaron los combates ha mejorado la seguridad.

"Hubo muchos cambios" desde agosto de 2021, cuenta. "Antes era la guerra, ahora está tranquilo", asegura este agricultor de 35 años que vive en la provincia de Parwan, al norte de Kabul.

El conflicto armado dejó cerca de 38.000 muertos y más de 70.000 heridos civiles entre 2009 y 2020, según un informe anual de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en el país.

Y aunque la situación se tranquilizó, el agricultor sigue preocupado.

La economía afgana, ya maltrecha por décadas de guerra, está sumida en una crisis tras el recorte de miles de millones de dólares de ayuda internacional a raíz de la toma del poder por los talibanes.

La producción económica se desplomó y cerca del 85% del país vive en la pobreza, apunta el último informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). La sequía y las plagas de langosta también han arruinado algunas explotaciones agrícolas del país.

"La gente ya no compra tanto nuestros productos", lamenta el agricultor, que apenas cultiva más de una hectárea en unas parcelas alquiladas.

"Antes, vendía siete kilos de tomates por 200 afganis [2,30 dólares], hoy sólo los vendo por 80 [menos de un dólar]", asegura el hombre, que espera que sus hijos puedan estudiar en la universidad.

- El combatiente talibán que se volvió policía -

Para Lal Muhammad, de 23 años, el regreso al poder de los talibanes significó mayor estabilidad económica.

Cuando se sumó al movimiento hace cuatro años, se acostumbró a luchar lejos de casa.

Hoy, es un oficial de policía de la segunda ciudad del país, Kandahar (sur) y gana más de 12.000 afganis [140 dólares] al mes.

Su salario es "suficiente" para alimentar a su familia, aunque asegura que de todos modos, nunca soñó con "tener muchos coches o ganar mucho dinero".

"Mi sueño era estudiar y trabajar para el gobierno del Emirato Islámico [nombre que las autoridades le dan al gobierno]. Me quedaré hasta el final", promete. "Gracias a Dios, regresaron", continúa.

Los talibanes, que nacieron en Kandahar, ya estuvieron al frente del país entre 1996 y 2001.

"Estamos muy felices. No tenemos problemas, no hay ni guerra ni combates. Estamos al servicio del Emirato y de nuestro pueblo", clama.

- Una exestudiante de medicina en busca de un nuevo futuro -

Cuando pensaba en su futuro, Hamasah Bawar se imaginaba ejerciendo en el sector médico del país.

Sus sueños se esfumaron con el regreso de los talibanes, que prohibieron a las mujeres acceder a las universidades y las escuelas del país.

"El cierre de las universidades fue devastador, no sólo para mí, pero también para todos mis compañeras de clase. Estamos rotas y es lo peor que podíamos imaginar", denuncia la exestudiante de 20 años.

"Si una niña estudia, lo hará toda la familia, si una familia estudia, lo hará toda la sociedad (...) Si no estudiamos, una generación entera será analfabeta", lamenta la joven, que vive en Mazar-e-Sharif, en el norte de Afganistán.

Antes del retorno de los talibanes, Bawar realizaba unas prácticas en una clínica. Pero las autoridades la cerraron.

"Como quiero un mejor futuro, no tengo otra opción que salir de Afganistán", cuenta. "No sólo se trata de mí, todas las niñas y mujeres de Afganistán quieren recobrar su libertad", sentencia.

C.Zeman--TPP