The Prague Post - Un oso rebelde busca la libertad en Colombia

EUR -
AED 4.249124
AFN 73.464407
ALL 95.191587
AMD 426.265959
ANG 2.071582
AOA 1062.135711
ARS 1657.428355
AUD 1.64249
AWG 2.08262
AZN 1.968689
BAM 1.961387
BBD 2.329135
BDT 142.24337
BGN 1.932116
BHD 0.436367
BIF 3459.462953
BMD 1.157011
BND 1.490051
BOB 7.990764
BRL 5.919033
BSD 1.156394
BTN 110.680299
BWP 15.694778
BYN 3.191834
BYR 22677.416016
BZD 2.325826
CAD 1.61723
CDF 2653.025779
CHF 0.920258
CLF 0.02665
CLP 1048.853908
CNY 7.840196
CNH 7.829332
COP 4051.713755
CRC 527.90386
CUC 1.157011
CUP 30.660792
CVE 110.928457
CZK 24.160646
DJF 205.624287
DKK 7.473516
DOP 67.858856
DZD 154.21983
EGP 60.142703
ERN 17.355165
ETB 182.218994
FJD 2.563242
FKP 0.86417
GBP 0.862662
GEL 3.06554
GGP 0.86417
GHS 13.132606
GIP 0.86417
GMD 83.885524
GNF 10152.772342
GTQ 8.815074
GYD 241.869021
HKD 9.066292
HNL 30.915938
HRK 7.5311
HTG 151.150588
HUF 353.533396
IDR 20716.340186
ILS 3.429045
IMP 0.86417
INR 110.79578
IQD 1514.915598
IRR 1592047.164998
ISK 143.793576
JEP 0.86417
JMD 182.961209
JOD 0.820359
JPY 185.346799
KES 149.901922
KGS 101.180679
KHR 4639.613998
KMF 492.886901
KPW 1041.14244
KRW 1760.831733
KWD 0.356857
KYD 0.96375
KZT 564.788936
LAK 25477.38288
LBP 103610.337193
LKR 385.3745
LRD 210.865171
LSL 18.986288
LTL 3.416353
LVL 0.699865
LYD 7.3813
MAD 10.703798
MDL 20.133442
MGA 4853.827282
MKD 61.60098
MMK 2429.309605
MNT 4140.734305
MOP 9.334752
MRU 45.840995
MUR 55.386126
MVR 17.875532
MWK 2009.728385
MXN 19.962507
MYR 4.691798
MZN 73.944849
NAD 18.980723
NGN 1575.316275
NIO 42.560692
NOK 10.986872
NPR 177.090781
NZD 1.985545
OMR 0.444884
PAB 1.156394
PEN 3.934156
PGK 5.062356
PHP 70.593875
PKR 321.803252
PLN 4.248718
PYG 7104.176536
QAR 4.21601
RON 5.235827
RSD 117.351005
RUB 83.276617
RWF 1698.245194
SAR 4.343825
SBD 9.308817
SCR 16.944967
SDG 694.781316
SEK 10.933783
SGD 1.486204
SHP 0.863826
SLE 28.520166
SLL 24261.945045
SOS 660.885546
SRD 43.199899
STD 23947.792143
STN 24.569993
SVC 10.118694
SYP 127.886855
SZL 18.987004
THB 37.921069
TJS 10.78386
TMT 4.061109
TND 3.395373
TOP 2.785805
TRY 53.492666
TTD 7.858386
TWD 36.55458
TZS 3031.27977
UAH 51.964961
UGX 4359.381056
USD 1.157011
UYU 46.712466
UZS 13888.384313
VES 655.994235
VND 30460.05065
VUV 138.392012
WST 3.177018
XAF 657.833839
XAG 0.01713
XAU 0.000274
XCD 3.12688
XCG 2.084137
XDR 0.817805
XOF 657.822435
XPF 119.331742
YER 276.120494
ZAR 18.850428
ZMK 10414.490437
ZMW 19.976909
ZWL 372.557077
Un oso rebelde busca la libertad en Colombia
Un oso rebelde busca la libertad en Colombia / Foto: Raul ARBOLEDA - AFP

Un oso rebelde busca la libertad en Colombia

Los cuidadores de Tamá saben que no están ante un oso andino cualquiera. Negro, de antifaz blanco y de 174 kilos, el animal es considerado un "escapista" por fugarse de un zoológico a las afuera de Bogotá en 2022.

Tamaño del texto:

El oso rebelde, de ocho años, fue escuchado. Hoy un equipo de biólogos y veterinarios lo preparan para un eventual regreso a los bosques de los Andes colombianos.

"Con ese escape Tamá nos demostró muchísimas cosas, como esas ganas de ser libre. Le estamos dando esa segunda oportunidad", dice a la AFP Orlando Feliciano, el veterinario que lo recibió cuando era un osezno huérfano de cinco meses.

"Lo recibimos vía aérea y llegó muriéndose dentro de un cesto (...) venía absolutamente anémico, con una infestación por pulgas", recuerda Feliciano.

Dedicado desde hace dos décadas a la conservación del cóndor y el oso andino, su cara está curtida por el sol y el viento frío del páramo de Chingaza (centro), un ecosistema de alta montaña a las afueras de la capital de Colombia.

Según cálculos de expertos allí habitan unos 130 osos andinos, especie en estado vulnerable de conservación, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza

Feliciano bautizó al animal con el nombre del parque natural donde campesinos lo encontraron abandonado, cerca de la frontera con Venezuela, y lo terminó de criar.

Años después, el animal aprovechó un daño en una de las rejas del zoológico donde se encontraba y escapó, desatando una mediática persecución de dos semanas por un cerro a las afueras de Bogotá.

- Monitoreo satelital -

Tamá se prepara para retornar a la vida silvestre en el Santuario del Oso de Anteojos, un lugar de preservación cerrado al público donde Feliciano recibe animales decomisados o hallados en malas condiciones.

En este espacio, reinaugurado esta semana tras una renovación que mejoró sus instalaciones, Feliciano mantiene a cuatro individuos de la especie.

Entre ellos una pareja de hermanos huérfanos, criados por una familia campesina. A diferencia de Tamá, son osos mansos y desde su jaula -un espacio amplio, pero cercado- se acercan a saludar a su cuidador. No tienen chance de sobrevivir a la vida silvestre.

Tamá, el único con perspectiva de liberación, permanece en un cerco aparte. Huidizo y tímido, pasa la mayor parte del día oculto en 7.500 metros cuadrados de vegetación espesa.

"Está siendo monitoreado con un collar de telemetría satelital, ya sabemos que es escapista", explica Daniel Rodríguez, biólogo de la Fundación Wii, que también protege a esta especie distribuida desde Venezuela hasta Bolivia.

- Apareció "el diablo" -

En septiembre de 2022 un árbol cayó en el zoológico Jaime Duque, a unos 20 kilómetros de Bogotá, y dañó parcialmente la jaula de Tamá.

"Logró encontrar el hueco, terminó de abrirlo y se fue", recuerda Rodríguez, quien participó en la búsqueda del oso fugitivo.

Le sorprendió que este animal criado en cautiverio supiera trepar árboles y marcarlos con sus garras. También prefería las bromelias -su dieta natural- a los alimentos que dejaba el personal del zoológico para atraerlo.

"Nos dimos cuenta que tenía posibilidad de supervivencia en el bosque", concluye el biólogo.

Los residentes de la zona también se llevaron sorpresas.

"Un campesino nos dijo que lo había visto y pensó que era el diablo (...) que por su mal comportamiento se le había aparecido", recuerda Feliciano entre risas.

Finalmente Tamá cayó en una trampa con comida y volvió con Feliciano al Santuario, donde pasó la mayor parte de su juventud.

- Amenaza humana -

A falta de depredadores naturales, el oso andino entra en conflicto ocasionalmente con ganaderos que han venido acercándose cada vez más a su hábitat natural, castigado por la deforestación.

"Cuando el oso va por un bosque fragmentado, pequeño, con poca comida natural y se encuentra con una vaca, es como si a mí me pusieran un pedazo de carne", explica Feliciano.

Aunque la especie tiene una dieta principalmente herbívora, existen numerosos reportes de ataques a ganado. También de osos cazados por retaliación.

Por eso los especímenes propensos a acercarse a humanos no pueden ser liberados. En el caso de Tamá la última palabra la tienen la autoridad ambiental local y los vecinos de Chingaza, que deben dar el visto bueno para su liberación.

Aunque no arriesgan a fijar una fecha, Rodríguez y Feliciano coinciden en que Tamá da señales de estar listo para volver a su hábitat.

"Aunque aquí tenga los cuidados, el alimento (...) este no es el lugar para un oso", reconoce el dueño del Santuario.

"No es justo que un animal de estas características viva en un espacio de 7.500 metros cuadrados", concluye.

M.Soucek--TPP