The Prague Post - En la capilla ardiente, el último adiós a Isabel II

EUR -
AED 4.117065
AFN 72.30521
ALL 91.245142
AMD 404.686077
ANG 2.006441
AOA 1028.0042
ARS 1696.358355
AUD 1.613597
AWG 2.017893
AZN 1.911639
BAM 1.958152
BBD 2.25638
BDT 138.306123
BGN 1.959409
BHD 0.423305
BIF 3354.639559
BMD 1.121052
BND 1.436687
BOB 13.124882
BRL 5.658505
BSD 1.120331
BTN 106.662114
BWP 15.390348
BYN 3.385351
BYR 21972.609785
BZD 2.253387
CAD 1.59395
CDF 2592.426077
CHF 0.930395
CLF 0.028072
CLP 1104.818937
CNY 7.502917
CNH 7.50317
COP 3584.707971
CRC 510.608749
CUC 1.121052
CUP 26.887175
CVE 110.398587
CZK 24.353389
DJF 199.496951
DKK 7.474718
DOP 68.611799
DZD 150.723114
EGP 59.471331
ERN 16.815773
ETB 180.349162
FJD 2.536968
FKP 0.852481
GBP 0.846613
GEL 2.903374
GGP 0.852481
GHS 13.068814
GIP 0.852481
GMD 82.95757
GNF 9855.574006
GTQ 8.561283
GYD 234.312339
HKD 8.797508
HNL 30.212864
HRK 7.531563
HTG 146.711453
HUF 363.773933
IDR 20136.21529
ILS 3.481403
IMP 0.852481
INR 106.541205
IQD 1698.393052
IRR 2007242.745627
ISK 136.297424
JEP 0.852481
JMD 177.929587
JOD 0.794812
JPY 177.053831
KES 145.467692
KGS 98.036182
KHR 4551.629468
KMF 495.504787
KPW 1008.946324
KRW 1511.2449
KWD 0.349589
KYD 0.933705
KZT 506.165709
LAK 25226.464854
LBP 100390.163906
LKR 370.793715
LRD 191.009426
LSL 18.553128
LTL 3.310174
LVL 0.678113
LYD 7.202785
MAD 11.026943
MDL 20.052997
MGA 5095.179153
MKD 61.649048
MMK 2353.585291
MNT 4032.108834
MOP 9.056237
MRU 45.100284
MUR 53.339604
MVR 17.320784
MWK 1951.750856
MXN 20.69622
MYR 4.575904
MZN 71.646726
NAD 18.564716
NGN 1491.144539
NIO 41.30516
NOK 10.646991
NPR 170.657458
NZD 1.997434
OMR 0.431032
PAB 1.120356
PEN 3.856972
PGK 4.982794
PHP 70.718736
PKR 310.587409
PLN 4.368889
PYG 6392.592749
QAR 4.08285
RON 5.333068
RSD 117.421173
RUB 93.7488
RWF 1653.550991
SAR 4.122548
SBD 9.040885
SCR 16.031727
SDG 674.311154
SEK 11.182786
SGD 1.437939
SHP 0.846109
SLE 27.667329
SLL 23507.894771
SOS 640.68708
SRD 42.277048
STD 23203.503062
STN 24.607081
SVC 9.80365
SYP 14575.911505
SZL 18.559034
THB 37.633493
TJS 10.34042
TMT 3.934891
TND 3.351664
TOP 2.699223
TRY 55.399344
TTD 7.619118
TWD 36.277789
TZS 2955.814864
UAH 50.352731
UGX 4526.477228
USD 1.121052
UYU 45.035298
UZS 13398.974281
VES 984.309696
VND 29010.010699
VUV 134.17822
WST 3.118343
XAF 655.957
XAG 0.020035
XAU 0.00027117414
XCD 3.029698
XCG 2.019306
XDR 0.792642
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 264.736042
ZAR 18.569681
ZMK 10090.811577
ZMW 22.267534
ZWL 360.978132
SSP 6472.754991
MXV 2.336947
En la capilla ardiente, el último adiós a Isabel II
En la capilla ardiente, el último adiós a Isabel II / Foto: Yui Mok - Pool/AFP

En la capilla ardiente, el último adiós a Isabel II

A medida que abandonan la capilla ardiente de la reina Isabel II tras presentar sus respetos, casi nadie puede resistirse a echar una última y fugaz mirada a su féretro. Uno incluso le dice adiós con la mano.

Tamaño del texto:

Es la última despedida a una muy querida monarca, en una triste y solemne escena en la casi milenaria sala de Westminster Hall, donde reposa su cuerpo hasta el funeral y entierro del lunes.

Las miradas se centran en el féretro situado en un catafalco púrpura, en lo alto de un zócalo de cuatro peldaños, y cubierto por el estandarte real, la corona imperial y el cetro, símbolos del poder real.

La afluencia de las personas, de todas las edades y orígenes, no ha cesado desde la llegada del féretro el miércoles por la tarde.

Al amanecer del viernes, quienes habían soportado las filas de la noche, envueltos en chaquetas y sombreros ante la inminente llegada del otoño al Reino Unido, pudieron pasar finalmente unos minutos en el interior.

Algunos visten para la solemne ocasión trajes negros, mientras otros llevan sus atuendos cotidianos. La espera de hasta 10 diez horas tampoco logró desanimar a los que iban con muletas.

Dentro de la sala de techo de madera, que en el siglo XVII acogió los juicios de Guy Fawkes --católico inglés que intentó hacer estallar el Parlamento-- y del rey Carlos I, la kilométrica fila se divide en cuatro.

- Abrumador -

En medio del digno silencio que impregna el espacio, donde unos pocos sonidos de la madrugada se filtran, una serie de pequeños y conmovedores gestos se suceden a medida que la gente llega ante el ataúd.

Una mujer de mediana edad se inclina. Otra intenta una genuflexión completa. Los hombres que lucen anticuados sombreros se los quitan. Muchos se santiguan.

Los militares veteranos con sus medallas a la vista se mantienen erguidos y orgullosos durante varios segundos.

Para algunos, el momento es simplemente abrumador y rompen a llorar. Algunas parejas se consuelan mutuamente mientras se dirigen a la salida, cogidos de la mano o abrazados.

En un momento dado, un pequeño perro blanco guía aparece por la entrada del acceso para discapacitados, tirando de su correa sostenida por una joven.

El can mueve la cola con entusiasmo, pero no es consciente de la magnitud del momento, sino que se dedica a olfatear la alfombra por donde desfilan los dolientes.

- Cambio de guardia -

Cada 30 minutos, el silencio y la afluencia de gente se interrumpe por el cambio de los guardias --de tres unidades ceremoniales diferentes-- que guardan cada lado del féretro.

Con dos fuertes golpes de vara, un guardia indica que es el momento que diez nuevos miembros de los Caballeros de Armas, los Alabarderos y la Compañía Real de Arqueros, hagan su aparición, deteniendo la fila.

Mientras marchan al ritmo de un traqueteo sobre el antiguo suelo de piedra para reemplazar a sus compañeros, la multitud parece paralizada por la centenaria pompa.

Los Caballeros de Armas más veteranos van ataviados con cascos con penachos de plumas de cisne blancas y capas rojas con faldones y puños de terciopelo azul.

Los también coloridos Alabarderos llevan sus característica banda cruzada desde el hombro izquierdo, que lo distinguen de sus homólogos "Beefeaters" que custodian la Torre de Londres.

Al poco tiempo, todos están en su puesto de nuevo, junto a los agentes de policía con guantes blancos. Y la solemne escena vuelve a quedar en silencio.

Un par de asistentes retiran y recogen la cera que ha caído sobre los soportes que albergan cuatro parpadeantes cirios colocados en cada esquina del podio.

La fila de dolientes puede volver a fluir.

H.Vesely--TPP