The Prague Post - Ballenas francas del Atlántico Norte, en peligro de extinción, hacen una parada en Cape Cod

EUR -
AED 4.222531
AFN 73.008395
ALL 93.878671
AMD 423.356686
ANG 2.058552
AOA 1054.917519
ARS 1651.91745
AUD 1.639507
AWG 2.069586
AZN 1.953626
BAM 1.937566
BBD 2.316897
BDT 141.212338
BGN 1.944124
BHD 0.433583
BIF 3438.96207
BMD 1.14977
BND 1.473731
BOB 7.977923
BRL 5.85325
BSD 1.150374
BTN 108.722855
BWP 15.413946
BYN 3.184829
BYR 22535.492
BZD 2.313627
CAD 1.621348
CDF 2667.466539
CHF 0.919989
CLF 0.025876
CLP 1018.420127
CNY 7.769514
CNH 7.791698
COP 3949.45995
CRC 523.969148
CUC 1.14977
CUP 30.468905
CVE 109.630659
CZK 23.917573
DJF 204.336971
DKK 7.400081
DOP 67.376457
DZD 152.780257
EGP 57.382948
ERN 17.24655
ETB 182.094848
FJD 2.568242
FKP 0.855574
GBP 0.865055
GEL 3.041141
GGP 0.855574
GHS 12.989756
GIP 0.855574
GMD 83.932847
GNF 10092.105043
GTQ 8.768559
GYD 240.635481
HKD 9.009488
HNL 30.695636
HRK 7.53791
HTG 150.236191
HUF 345.677939
IDR 20406.807822
ILS 3.3968
IMP 0.855574
INR 108.434231
IQD 1506.1987
IRR 1580933.749934
ISK 142.95094
JEP 0.855574
JMD 181.93786
JOD 0.815209
JPY 184.265588
KES 148.918415
KGS 100.547112
KHR 4613.444151
KMF 488.652034
KPW 1034.793402
KRW 1738.297018
KWD 0.354242
KYD 0.958678
KZT 560.995826
LAK 25329.432874
LBP 102961.903562
LKR 385.386641
LRD 209.43041
LSL 18.620362
LTL 3.394971
LVL 0.695484
LYD 7.329806
MAD 10.629644
MDL 20.074091
MGA 4829.033941
MKD 61.037423
MMK 2413.881132
MNT 4113.101912
MOP 9.281456
MRU 46.082833
MUR 54.188937
MVR 17.775725
MWK 1996.001016
MXN 19.912755
MYR 4.67359
MZN 73.472723
NAD 18.628478
NGN 1562.675001
NIO 42.093194
NOK 11.063203
NPR 173.955466
NZD 1.993533
OMR 0.442084
PAB 1.150374
PEN 3.923602
PGK 5.044904
PHP 69.415075
PKR 319.978906
PLN 4.193981
PYG 7019.938324
QAR 4.18574
RON 5.182055
RSD 116.208466
RUB 83.900495
RWF 1710.85776
SAR 4.313815
SBD 9.268784
SCR 16.229145
SDG 690.436107
SEK 10.942815
SGD 1.474039
SHP 0.858419
SLE 28.457143
SLL 24110.106228
SOS 657.102209
SRD 42.923244
STD 23797.917624
STN 24.605078
SVC 10.065367
SYP 127.08649
SZL 18.622687
THB 37.407193
TJS 10.663847
TMT 4.035693
TND 3.347843
TOP 2.768371
TRY 53.247545
TTD 7.814461
TWD 36.285019
TZS 3018.149665
UAH 51.519916
UGX 4255.94906
USD 1.14977
UYU 46.443345
UZS 13802.988686
VES 685.304768
VND 30268.84502
VUV 137.113321
WST 3.150041
XAF 649.841615
XAG 0.016919
XAU 0.00027
XCD 3.107311
XCG 2.073271
XDR 0.80909
XOF 649.620256
XPF 119.331742
YER 274.363895
ZAR 18.85421
ZMK 10349.317503
ZMW 20.332658
ZWL 370.225471
Ballenas francas del Atlántico Norte, en peligro de extinción, hacen una parada en Cape Cod
Ballenas francas del Atlántico Norte, en peligro de extinción, hacen una parada en Cape Cod / Foto: Joseph Prezioso - AFP

Ballenas francas del Atlántico Norte, en peligro de extinción, hacen una parada en Cape Cod

Tras varias horas recorriendo la bahía de Cape Cod y algunas falsas alarmas, los ocupantes de la nave de investigación Shearwater hicieron su primer avistamiento en un despejado día de abril: tres ballenas francas del Atlántico Norte, incluyendo una rara pareja de madre y ballenato.

Tamaño del texto:

El capitán detiene los motores y un trío de biólogos marinos se ponen en acción, rápidamente toman fotos y anotan marcas que pueden ser útiles para identificar especímenes y rastrear lesiones, una parte vital de los esfuerzos de conservación para una especie que se estima en solo 336 ejemplares.

Aunque la caza de ballenas que casi las llevó a la extinción ha sido prohibida por mucho tiempo, las colisiones con barcos y las ocasiones en que se enredan en redes de pesca son hoy la principal amenaza de la Eubalaena glacialis, uno de los mamíferos más amenazados en todo el mundo.

Con casi 18 metros de longitud y un peso de más de 70 toneladas, las ballenas francas del Atlántico Norte son las terceras más grandes que existen. Su esperanza de vida es similar a la de los humanos con individuos que pueden vivir hasta un siglo.

"Desafortunadamente, desde 2010 su población está en declive", explica Christy Hudak, líder del Centro de Estudios Costeros, en una expedición que partió de Provincetown, un enclave pesquero de Nueva Inglaterra en Estados Unidos, popular por el avistamiento de ballenas y el turismo gay.

"Tratamos de correr la voz sobre estas fantásticas criaturas y cómo son una de las especies clave en el círculo de la vida".

El equipo del centro de investigadores coordina con un avión de reconocimiento aéreo, mientras desde un barco otra parte del grupo vuela minidrones equipados con cámaras como parte de un estudio para evaluar el impacto de las redes de pesca en la tasa de crecimiento de estas ballenas.

Pese a los límites estrictos de velocidad de los barcos en algunas áreas protegidas y de las nuevas normas implementadas por las autoridades para limitar el número de redes entre las boyas y las trampas de cangrejos y langostas en el lecho marino, los conservacionistas temen que no sea suficiente.

Los problemas se agravan con el cambio climático: a medida que las aguas del Atlántico Norte se calientan, un pequeño crustáceo rico en aceite llamado Calanus finmarchicus, principal fuente de alimento de las ballenas francas, se está volviendo más escaso en su hábitat, que se extiende desde Florida hasta Canadá.

La bahía de Cape Cod no se está calentando tan rápido como las aguas más al norte, en el golfo de Maine, y por tanto es aquí, en su nicho tradicional de cría y alimentación donde hay más avistamientos de estos gigantes marinos.

Aparte de las fotografías y la toma de notas, la tripulación también realiza estudios sobre el plancton, lanzando redes y usando bombas de agua para tomar muestras a diferentes profundidades para hacer análisis de laboratorio.

El conocimiento sobre la composición y la densidad del zooplancton ayuda a los científicos a predecir los picos de llegada y partida de las ballenas.

- La ballena "ideal" -

Las ballenas francas fueron la presa favorita de cazadores comerciales por más de un milenio -por vikingos, vascos, ingleses, holandeses y finalmente por estadounidenses- que buscaban su grasa para el aceite de ballena y sus barbas -con las que filtran su comida- como material fuerte y flexible usado antes de la era del plástico.

De acuerdo con David Laist, autor de un libro sobre esta especie, su número antes de la caza comercial de ballenas alcanzaba unos 20.000 individuos, pero a inicios del siglo XX la especie fue diezmada.

Hubo solo un avistamiento confirmado en alguna parte del Atlántico Norte entre la mitad de la década de 1920 y 1950, escribe Laist.

"Los primeros balleneros pensaban que era la ballena ideal para la caza por su valor, grandes capas de grasa para producir aceite de lámparas", afirma Charles "Stormy" Mayo, fundador del grupo de investigadores Centro de Estudios Costeros.

Un reciente auge de nacimientos en la década de 2000 llevó a un pico de más de 483 animales en 2010, pero las cifras están de nuevo en declive y en 2017 la especie fue golpeada por muertes masivas por el cambio de las zonas para alimentarse.

"Catorce ballenas francas murieron en un periodo muy corto cuando se movieron a un área en el golfo de St. Lawrence, que antes no se conocía y no se gestionaba", dijo el experto.

Dicho desplazamiento debido a una disminución de la abundancia de presas parece haber sido causado por el cambio climático, y dejó a las ballenas muy vulnerables a las colisiones y redes que las mataron.

Y dado que la población ya está mermada, incluso unas pocas muertes son suficientes para desencadenar una espiral en descenso, según explicó Mayo, que fue parte del primer equipo en desenredar una ballena en 1984. El propio padre de Mayo cazaba ballenas piloto, y su familia vivió en el área desde el siglo XVII.

La tasa de nacimientos de ballenas en las aguas más al sur también ha disminuido.

Si tres años es considerado el intervalo normal entre los nacimientos, el promedio actual está entre tres y seis años, de acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés).

El estrés en las hembras -producido por enredos no fatales con las redes y ruidos en el océano provenientes de actividades humanas- estaría detrás del fuerte declive.

- Crías juguetonas y fiesta de ballenas -

Las ballenas francas se distinguen por su aspecto fornido sin aletas dorsales, así como por sus cabezas adornadas con parches nudosos de piel rugosa llamados callosidades, que exhiben un color blanco por los pequeños "piojos balleneros" (ciamidas) aferrados a sus anfitriones en lo que se cree es una relación simbiótica.

Siguiendo los consejos de sus colegas desde el aire, el Shearwater encuentra más ballenas francas incluyendo una cría juguetona que imita a su madre y una reunión que los biólogos llaman grupo activo de superficie, una oportunidad para socializar.

Las ballenas "se reúnen girando alrededor y tocándose unas a otras. El objetivo es aparearse pero también simplemente interactuar con otras ballenas francas. No siempre es por sexo", aclara Hudak.

De nuevo en tierra, Hudak dice estar motivada por lo que vio a lo largo del día: un total de 10 ballenas francas, dos parejas de madre y cría, y un grupo social, el "plato fuerte".

El futuro de esta especie a largo plazo aun está lejos de estar asegurado, pero hay esperanza.

Se están probando nuevas tecnologías para reducir los enredos, desde redes débiles que pueden romperse más fácilmente hasta trampas de pesca sin cuerdas que usan flotadores activados a control remoto.

Otras ideas incluyen el despliegue de más dispositivos de monitoreo acústico en las boyas para rastrear los movimientos de las ballenas respondiendo mejor y más rápidamente con límites de velocidad a los barcos en dichas áreas.

También es vital, según Hudak, incrementar la conciencia del público para proteger a estas criaturas.

La observadora de la nave, Sarah Pokelwaldt, una recién diplomada que realiza una pasantía en el centro de investigación, dijo estar impresionada por lo que fue su primer avistamiento de ballenatos.

"Poder ver a los bebés es algo muy prometedor para el trabajo que hacemos. Es de verdad muy gratificante", aseguró.

U.Ptacek--TPP