The Prague Post - Ballenas francas del Atlántico Norte, en peligro de extinción, hacen una parada en Cape Cod

EUR -
AED 4.401854
AFN 77.897256
ALL 96.833701
AMD 453.488183
ANG 2.145273
AOA 1098.954337
ARS 1729.081733
AUD 1.717911
AWG 2.15866
AZN 2.040433
BAM 1.967924
BBD 2.410672
BDT 146.262316
BGN 2.012596
BHD 0.451741
BIF 3559.317113
BMD 1.198423
BND 1.51589
BOB 8.270852
BRL 6.245461
BSD 1.196884
BTN 109.783816
BWP 15.753184
BYN 3.410526
BYR 23489.096101
BZD 2.407251
CAD 1.629915
CDF 2684.467728
CHF 0.918076
CLF 0.026087
CLP 1030.047915
CNY 8.334614
CNH 8.319005
COP 4402.875269
CRC 594.668609
CUC 1.198423
CUP 31.758217
CVE 110.793941
CZK 24.250068
DJF 212.983927
DKK 7.467255
DOP 75.441109
DZD 154.838707
EGP 56.32577
ERN 17.976349
ETB 185.75505
FJD 2.638029
FKP 0.875018
GBP 0.869277
GEL 3.229785
GGP 0.875018
GHS 13.10474
GIP 0.875018
GMD 87.484534
GNF 10486.203264
GTQ 9.183655
GYD 250.410645
HKD 9.3486
HNL 31.710475
HRK 7.538203
HTG 156.968364
HUF 380.014633
IDR 20012.470194
ILS 3.722842
IMP 0.875018
INR 109.714872
IQD 1569.934484
IRR 50483.580457
ISK 145.296991
JEP 0.875018
JMD 188.048533
JOD 0.849674
JPY 182.912353
KES 154.872094
KGS 104.8009
KHR 4830.844578
KMF 493.750766
KPW 1078.604207
KRW 1722.583589
KWD 0.36696
KYD 0.997445
KZT 602.997475
LAK 25817.036779
LBP 102525.11035
LKR 370.616394
LRD 222.24754
LSL 19.126971
LTL 3.538632
LVL 0.724915
LYD 7.579969
MAD 10.851761
MDL 20.180327
MGA 5362.944187
MKD 61.664206
MMK 2516.748037
MNT 4272.540069
MOP 9.617632
MRU 47.793202
MUR 54.551915
MVR 18.515755
MWK 2080.462606
MXN 20.660008
MYR 4.735568
MZN 76.411323
NAD 19.12714
NGN 1687.955172
NIO 43.98542
NOK 11.521264
NPR 175.654642
NZD 1.992241
OMR 0.460804
PAB 1.196864
PEN 4.010525
PGK 5.10172
PHP 70.626078
PKR 335.259502
PLN 4.197765
PYG 8022.492074
QAR 4.363467
RON 5.096534
RSD 117.411955
RUB 91.863782
RWF 1740.110589
SAR 4.4941
SBD 9.680475
SCR 16.921881
SDG 720.847311
SEK 10.55304
SGD 1.512938
SHP 0.899128
SLE 29.124591
SLL 25130.335892
SOS 684.955658
SRD 45.895983
STD 24804.942092
STN 24.687519
SVC 10.472563
SYP 13254.051915
SZL 19.126646
THB 37.171467
TJS 11.179126
TMT 4.194481
TND 3.392135
TOP 2.885515
TRY 52.012492
TTD 8.139212
TWD 37.57956
TZS 3061.041504
UAH 51.378175
UGX 4273.36308
USD 1.198423
UYU 44.84629
UZS 14530.882075
VES 429.60616
VND 31319.59375
VUV 143.507965
WST 3.270848
XAF 660.03991
XAG 0.011307
XAU 0.000236
XCD 3.238799
XCG 2.157108
XDR 0.823023
XOF 662.125411
XPF 119.331742
YER 285.707797
ZAR 19.153443
ZMK 10787.225649
ZMW 23.632299
ZWL 385.891804
Ballenas francas del Atlántico Norte, en peligro de extinción, hacen una parada en Cape Cod
Ballenas francas del Atlántico Norte, en peligro de extinción, hacen una parada en Cape Cod / Foto: Joseph Prezioso - AFP

Ballenas francas del Atlántico Norte, en peligro de extinción, hacen una parada en Cape Cod

Tras varias horas recorriendo la bahía de Cape Cod y algunas falsas alarmas, los ocupantes de la nave de investigación Shearwater hicieron su primer avistamiento en un despejado día de abril: tres ballenas francas del Atlántico Norte, incluyendo una rara pareja de madre y ballenato.

Tamaño del texto:

El capitán detiene los motores y un trío de biólogos marinos se ponen en acción, rápidamente toman fotos y anotan marcas que pueden ser útiles para identificar especímenes y rastrear lesiones, una parte vital de los esfuerzos de conservación para una especie que se estima en solo 336 ejemplares.

Aunque la caza de ballenas que casi las llevó a la extinción ha sido prohibida por mucho tiempo, las colisiones con barcos y las ocasiones en que se enredan en redes de pesca son hoy la principal amenaza de la Eubalaena glacialis, uno de los mamíferos más amenazados en todo el mundo.

Con casi 18 metros de longitud y un peso de más de 70 toneladas, las ballenas francas del Atlántico Norte son las terceras más grandes que existen. Su esperanza de vida es similar a la de los humanos con individuos que pueden vivir hasta un siglo.

"Desafortunadamente, desde 2010 su población está en declive", explica Christy Hudak, líder del Centro de Estudios Costeros, en una expedición que partió de Provincetown, un enclave pesquero de Nueva Inglaterra en Estados Unidos, popular por el avistamiento de ballenas y el turismo gay.

"Tratamos de correr la voz sobre estas fantásticas criaturas y cómo son una de las especies clave en el círculo de la vida".

El equipo del centro de investigadores coordina con un avión de reconocimiento aéreo, mientras desde un barco otra parte del grupo vuela minidrones equipados con cámaras como parte de un estudio para evaluar el impacto de las redes de pesca en la tasa de crecimiento de estas ballenas.

Pese a los límites estrictos de velocidad de los barcos en algunas áreas protegidas y de las nuevas normas implementadas por las autoridades para limitar el número de redes entre las boyas y las trampas de cangrejos y langostas en el lecho marino, los conservacionistas temen que no sea suficiente.

Los problemas se agravan con el cambio climático: a medida que las aguas del Atlántico Norte se calientan, un pequeño crustáceo rico en aceite llamado Calanus finmarchicus, principal fuente de alimento de las ballenas francas, se está volviendo más escaso en su hábitat, que se extiende desde Florida hasta Canadá.

La bahía de Cape Cod no se está calentando tan rápido como las aguas más al norte, en el golfo de Maine, y por tanto es aquí, en su nicho tradicional de cría y alimentación donde hay más avistamientos de estos gigantes marinos.

Aparte de las fotografías y la toma de notas, la tripulación también realiza estudios sobre el plancton, lanzando redes y usando bombas de agua para tomar muestras a diferentes profundidades para hacer análisis de laboratorio.

El conocimiento sobre la composición y la densidad del zooplancton ayuda a los científicos a predecir los picos de llegada y partida de las ballenas.

- La ballena "ideal" -

Las ballenas francas fueron la presa favorita de cazadores comerciales por más de un milenio -por vikingos, vascos, ingleses, holandeses y finalmente por estadounidenses- que buscaban su grasa para el aceite de ballena y sus barbas -con las que filtran su comida- como material fuerte y flexible usado antes de la era del plástico.

De acuerdo con David Laist, autor de un libro sobre esta especie, su número antes de la caza comercial de ballenas alcanzaba unos 20.000 individuos, pero a inicios del siglo XX la especie fue diezmada.

Hubo solo un avistamiento confirmado en alguna parte del Atlántico Norte entre la mitad de la década de 1920 y 1950, escribe Laist.

"Los primeros balleneros pensaban que era la ballena ideal para la caza por su valor, grandes capas de grasa para producir aceite de lámparas", afirma Charles "Stormy" Mayo, fundador del grupo de investigadores Centro de Estudios Costeros.

Un reciente auge de nacimientos en la década de 2000 llevó a un pico de más de 483 animales en 2010, pero las cifras están de nuevo en declive y en 2017 la especie fue golpeada por muertes masivas por el cambio de las zonas para alimentarse.

"Catorce ballenas francas murieron en un periodo muy corto cuando se movieron a un área en el golfo de St. Lawrence, que antes no se conocía y no se gestionaba", dijo el experto.

Dicho desplazamiento debido a una disminución de la abundancia de presas parece haber sido causado por el cambio climático, y dejó a las ballenas muy vulnerables a las colisiones y redes que las mataron.

Y dado que la población ya está mermada, incluso unas pocas muertes son suficientes para desencadenar una espiral en descenso, según explicó Mayo, que fue parte del primer equipo en desenredar una ballena en 1984. El propio padre de Mayo cazaba ballenas piloto, y su familia vivió en el área desde el siglo XVII.

La tasa de nacimientos de ballenas en las aguas más al sur también ha disminuido.

Si tres años es considerado el intervalo normal entre los nacimientos, el promedio actual está entre tres y seis años, de acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés).

El estrés en las hembras -producido por enredos no fatales con las redes y ruidos en el océano provenientes de actividades humanas- estaría detrás del fuerte declive.

- Crías juguetonas y fiesta de ballenas -

Las ballenas francas se distinguen por su aspecto fornido sin aletas dorsales, así como por sus cabezas adornadas con parches nudosos de piel rugosa llamados callosidades, que exhiben un color blanco por los pequeños "piojos balleneros" (ciamidas) aferrados a sus anfitriones en lo que se cree es una relación simbiótica.

Siguiendo los consejos de sus colegas desde el aire, el Shearwater encuentra más ballenas francas incluyendo una cría juguetona que imita a su madre y una reunión que los biólogos llaman grupo activo de superficie, una oportunidad para socializar.

Las ballenas "se reúnen girando alrededor y tocándose unas a otras. El objetivo es aparearse pero también simplemente interactuar con otras ballenas francas. No siempre es por sexo", aclara Hudak.

De nuevo en tierra, Hudak dice estar motivada por lo que vio a lo largo del día: un total de 10 ballenas francas, dos parejas de madre y cría, y un grupo social, el "plato fuerte".

El futuro de esta especie a largo plazo aun está lejos de estar asegurado, pero hay esperanza.

Se están probando nuevas tecnologías para reducir los enredos, desde redes débiles que pueden romperse más fácilmente hasta trampas de pesca sin cuerdas que usan flotadores activados a control remoto.

Otras ideas incluyen el despliegue de más dispositivos de monitoreo acústico en las boyas para rastrear los movimientos de las ballenas respondiendo mejor y más rápidamente con límites de velocidad a los barcos en dichas áreas.

También es vital, según Hudak, incrementar la conciencia del público para proteger a estas criaturas.

La observadora de la nave, Sarah Pokelwaldt, una recién diplomada que realiza una pasantía en el centro de investigación, dijo estar impresionada por lo que fue su primer avistamiento de ballenatos.

"Poder ver a los bebés es algo muy prometedor para el trabajo que hacemos. Es de verdad muy gratificante", aseguró.

U.Ptacek--TPP