The Prague Post - Supertormentas: así es como el cambio climático amplifica los ciclones

EUR -
AED 4.194308
AFN 72.52041
ALL 93.251191
AMD 420.526993
ANG 2.044792
AOA 1047.866508
ARS 1640.876124
AUD 1.632903
AWG 2.055753
AZN 1.940568
BAM 1.924616
BBD 2.301411
BDT 140.268483
BGN 1.931129
BHD 0.430685
BIF 3415.976235
BMD 1.142085
BND 1.463881
BOB 7.924599
BRL 5.814127
BSD 1.142685
BTN 107.996157
BWP 15.31092
BYN 3.163542
BYR 22384.866
BZD 2.298163
CAD 1.616804
CDF 2649.637338
CHF 0.923553
CLF 0.025703
CLP 1011.613063
CNY 7.717583
CNH 7.762335
COP 3923.061975
CRC 520.466966
CUC 1.142085
CUP 30.265253
CVE 108.897894
CZK 23.757709
DJF 202.971194
DKK 7.350619
DOP 66.926117
DZD 151.759082
EGP 56.999403
ERN 17.131275
ETB 180.877736
FJD 2.551076
FKP 0.852527
GBP 0.866828
GEL 3.020814
GGP 0.852527
GHS 12.902933
GIP 0.852527
GMD 83.371845
GNF 10024.649964
GTQ 8.70995
GYD 239.027087
HKD 8.951674
HNL 30.490468
HRK 7.533873
HTG 149.23202
HUF 343.367446
IDR 20270.409831
ILS 3.373828
IMP 0.852527
INR 107.709463
IQD 1496.13135
IRR 1570366.874934
ISK 141.995464
JEP 0.852527
JMD 180.721797
JOD 0.80976
JPY 183.033967
KES 147.923053
KGS 99.875061
KHR 4582.608142
KMF 485.38591
KPW 1027.8769
KRW 1726.678335
KWD 0.351874
KYD 0.952271
KZT 557.24616
LAK 25160.132326
LBP 102273.711812
LKR 382.810738
LRD 208.030589
LSL 18.495904
LTL 3.37228
LVL 0.690836
LYD 7.280814
MAD 10.558596
MDL 19.939917
MGA 4796.756942
MKD 60.629453
MMK 2398.316589
MNT 4087.958667
MOP 9.219419
MRU 45.774818
MUR 53.826741
MVR 17.656913
MWK 1982.659854
MXN 19.87116
MYR 4.642352
MZN 72.981636
NAD 18.503966
NGN 1552.230167
NIO 41.811846
NOK 11.158684
NPR 172.792757
NZD 1.994455
OMR 0.43913
PAB 1.142685
PEN 3.897377
PGK 5.011184
PHP 68.951108
PKR 317.840185
PLN 4.165949
PYG 6973.017439
QAR 4.157763
RON 5.147419
RSD 115.431735
RUB 83.339709
RWF 1699.42248
SAR 4.284982
SBD 9.206832
SCR 16.12067
SDG 685.82127
SEK 10.995541
SGD 1.464187
SHP 0.852682
SLE 28.266937
SLL 23948.955593
SOS 652.710174
SRD 42.636347
STD 23638.85364
STN 24.440619
SVC 9.99809
SYP 126.237051
SZL 18.498214
THB 37.157165
TJS 10.59257
TMT 4.008718
TND 3.325466
TOP 2.749867
TRY 53.042608
TTD 7.76223
TWD 36.042492
TZS 2997.976517
UAH 51.17556
UGX 4227.502529
USD 1.142085
UYU 46.13292
UZS 13710.730262
VES 680.724228
VND 30066.52971
VUV 135.895439
WST 3.129029
XAF 645.498109
XAG 0.017975
XAU 0.000276
XCD 3.086542
XCG 2.059414
XDR 0.803682
XOF 645.27823
XPF 119.331742
YER 272.530062
ZAR 18.866359
ZMK 10280.138245
ZMW 20.196756
ZWL 367.750904
Supertormentas: así es como el cambio climático amplifica los ciclones
Supertormentas: así es como el cambio climático amplifica los ciclones / Foto: STR - AFP/Archivos

Supertormentas: así es como el cambio climático amplifica los ciclones

Desde el huracán Helene en Estados Unidos hasta el tifón Yagi en el sudeste asiático, las megatormentas siguen azotando el planeta y los científicos advierten de que el calentamiento global está amplificando su fuerza destructiva a niveles sin precedentes.

Tamaño del texto:

Investigaciones recientes han revelado que el cambio climático está potenciando los ciclones tropicales. Así se explican estos hallazgos:

- Tormentas repotenciadas -

Primero, lo básico: unas superficies oceánicas más cálidas liberan más vapor de agua, lo que les proporciona a las tormentas más energía y en consecuencia intensifica sus vientos. Además, una atmósfera más cálida les permite retener más agua y por ello las lluvias son más fuertes.

"En promedio, el potencial destructivo de los huracanes ha aumentado alrededor del 40% por el calentamiento de 1ºC que ya se produjo", explicó a la AFP Michael Mann, climatólogo de la Universidad de Pensilvania.

En un artículo reciente publicado en la revista académica estadounidense Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), Mann se sumó a quienes piden ampliar la escala Saffir-Simpson e incluir la categoría 6 para clasificar a una "nueva clase de tormentas monstruosas" que presenta vientos sostenidos por encima de los 308 km/h.

Según expertos, el cambio climático allanó el terreno para la formación de Helene, la tormenta que alcanzó su punto máximo como huracán de categoría 4.

"El contenido de calor oceánico estaba en un nivel récord, lo que le dio mucho combustible y potencial para que una tormenta así ganara fuerza y se convirtiera en una muy grande y muy dañina", dijo a la AFP David Zierden, climatólogo del estado de Florida.

- Rápida intensificación -

La "rápida intensificación", que se da cuando un huracán acelera 30 nudos en un período de 24 horas, también se ha vuelto más común.

"Si la intensificación ocurre muy cerca de la costa antes de tocar tierra, puede tener un efecto enorme, como se vio la semana pasada en el caso de Helene", explicó a la AFP Karthik Balaguru, científico climático del Laboratorio Nacional del Pacífico Noroeste en el Departamento de Energía.

Balaguru fue autor principal de un artículo publicado este año en la revista Earth's Future en el que, tras décadas de recopilar datos satelitales, mostró "un fuerte aumento en el ritmo de intensificación de las tormentas cerca de la costa, y esto es en todo el mundo".

Hay una doble explicación.

El calentamiento deja patrones climáticos que reducen la cizalladura del viento (cambios en la velocidad y dirección del viento con la altura) a lo largo de la costa atlántica de Norteamérica y en la costa del Pacífico en Asia.

Este fenómeno tiende a desgarrar el núcleo de la tormenta, explicó Balaguru. Y por otro lado, el cambio climático provoca mayor humedad a lo largo de las costas en comparación con el mar abierto.

Es probable que esto suceda por una variación térmica que se crea cuando la tierra se calienta más rápido que el agua, lo que provoca cambios en la presión y la circulación del viento que empujan la humedad hacia la tropósfera media, donde las tormentas pueden alcanzarla. Sin embargo, hacen falta más datos para confirmar esta hipótesis.

En todo caso, el aumento del nivel del mar (alrededor de un pie durante el siglo pasado) hace que los ciclones operen desde una base más alta, lo que amplifica las formaciones de tormentas, dijo Zierden.

- ¿Con qué frecuencia? -

Si bien el impacto del cambio climático en la frecuencia con la que ocurren los ciclones sigue investigándose, los estudios sugieren que puede aumentar o disminuir la frecuencia, según la región.

Paradójicamente, las partículas contaminantes generadas por la industria, los vehículos y el sector energético bloquean la luz solar y compensan parcialmente los efectos de calentamiento de los gases de efecto invernadero.

En un artículo de Science Advances, el científico de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA), Hiroyuki Murakami, descubrió que las emisiones de partículas de Estados Unidos y Europa llegaron a su nivel máximo hacia 1980, y que su posterior disminución provocó un aumento en la frecuencia de huracanes en el Atlántico.

Al otro lado del mundo, en Asia, los altos niveles de contaminación en China e India pueden estar suprimiendo la formación más frecuente de tormentas en el Pacífico occidental, dijo Murakami a la AFP.

Otro estudio del mismo experto encontró que la actividad humana hizo incrementar la actividad de ciclones tropicales en la costa de Japón.

Se había pronosticado que para este año la temporada de huracanes del Atlántico norte sería muy activa, pero varios factores meteorológicos hicieron un paréntesis entre agosto y septiembre, según Zierden y Murakami.

En este momento, sin embargo, "hemos visto un aumento dramático en la última semana", dijo Mann, y advirtió que con la temporada de huracanes que ahora se extiende hasta el 30 de noviembre, aún no estamos a salvo, enfatizó.

C.Sramek--TPP