The Prague Post - La difícil búsqueda del turismo sustentable en el Ártico

EUR -
AED 4.236833
AFN 76.142197
ALL 93.45107
AMD 420.704816
AOA 1059.063247
ARS 1713.771282
AUD 1.649976
AWG 2.076594
AZN 1.965807
BAM 1.955822
BBD 2.316627
BDT 142.031626
BHD 0.433705
BIF 3413.239071
BMD 1.153663
BND 1.476217
BOB 13.658156
BRL 5.861191
BSD 1.150213
BTN 109.651255
BWP 15.68318
BYN 3.345938
BYR 22611.798836
BZD 2.313326
CAD 1.617379
CDF 2624.584211
CHF 0.93183
CLF 0.027184
CLP 1073.37276
CNY 7.788731
CNH 7.790705
COP 3577.740954
CRC 522.40598
CUC 1.153663
CUP 30.572075
CVE 110.266262
CZK 24.240891
DJF 204.822345
DKK 7.480664
DOP 66.730764
DZD 153.303755
EGP 59.017676
ERN 17.304948
ETB 183.804404
FJD 2.554153
FKP 0.855866
GBP 0.855675
GEL 3.016876
GGP 0.855866
GHS 13.446154
GIP 0.855866
GMD 84.798688
GNF 10097.115581
GTQ 8.7761
GYD 240.602754
HKD 9.047262
HNL 30.819353
HRK 7.538386
HTG 150.391722
HUF 365.192535
IDR 20799.39394
ILS 3.533613
IMP 0.855866
INR 110.048515
IQD 1506.817248
IRR 1586431.11648
ISK 142.062532
JEP 0.855866
JMD 182.092084
JOD 0.817993
JPY 181.580866
KES 148.781703
KGS 100.888291
KHR 4654.053275
KMF 492.614593
KRW 1664.667229
KWD 0.356644
KYD 0.958511
KZT 545.026239
LAK 26048.298174
LBP 103004.479089
LKR 386.12442
LRD 207.612377
LSL 19.024918
LTL 3.406468
LVL 0.69784
LYD 7.359084
MAD 10.744823
MDL 20.10023
MGA 4919.056308
MKD 61.525704
MMK 2422.181324
MNT 4146.886646
MOP 9.292006
MRU 46.226529
MUR 54.222569
MVR 17.836069
MWK 1994.42283
MXN 20.012716
MYR 4.712949
MZN 73.731051
NAD 19.024918
NGN 1574.012366
NIO 42.330485
NOK 10.926464
NPR 175.442008
NZD 1.961512
OMR 0.443645
PAB 1.150213
PEN 3.898045
PGK 5.150059
PHP 70.667684
PKR 319.439457
PLN 4.312336
PYG 6858.078504
QAR 4.204648
RON 5.247557
RSD 117.391344
RUB 91.443047
RWF 1688.519328
SAR 4.320383
SBD 9.322873
SCR 15.583178
SDG 692.198315
SEK 10.985993
SGD 1.479693
SLE 28.499711
SOS 657.307524
SRD 43.587131
STD 23878.499126
STN 24.50028
SVC 10.064115
SZL 19.022218
THB 38.676603
TJS 10.616322
TMT 4.049358
TND 3.381339
TRY 54.813428
TTD 7.810089
TWD 37.273824
TZS 3047.434884
UAH 51.336988
UGX 4319.04944
USD 1.153663
UYU 46.28053
UZS 13768.157604
VES 860.282504
VND 30341.919148
VUV 136.928108
WST 3.154681
XAF 655.964509
XAG 0.020031
XAU 0.000285
XCD 3.117833
XCG 2.072924
XDR 0.815809
XOF 655.964509
XPF 119.331742
YER 274.922082
ZAR 19.102044
ZMK 10384.357384
ZMW 21.606247
ZWL 371.479082
La difícil búsqueda del turismo sustentable en el Ártico
La difícil búsqueda del turismo sustentable en el Ártico / Foto: Jonathan Nackstrand - AFP

La difícil búsqueda del turismo sustentable en el Ártico

Hogar de osos polares y escenario del sol de medianoche y las Luces del Norte, un archipiélago noruego enclavado en el Ártico intenta sacar provecho de su naturaleza prístina, pero sin arruinarla.

Tamaño del texto:

El archipiélago de Svalbard, a 1.300 km del Polo Norte y accesible por vuelo comercial, ofrece a los visitantes grandes extensiones de naturaleza silvestre, con montañas majestuosas, glaciares y fiordos congelados.

Más bien, los fiordos solían estar congelados. Svalbard está ahora en la línea de frente del cambio climático, con el calentamiento del Ártico tres veces más acelerado que el planeta.

Las minas de carbón, que motivaron los primeros asentamientos humanos en el sitio, han cerrado a lo largo de los años y el turismo se convirtió en uno de los principales pilares de la economía local, junto a la investigación científica.

"Siempre es difícil de defender porque sabemos que el turismo crea desafíos en todos los sitios que la gente visita, así como en la perspectiva más amplia del cambio climático", admitió Ronny Brunvoll, jefe de la junta de turismo Visit Svalbard.

"No podemos impedir que la gente viaje, no podemos impedir que la gente se visite unos a otros, así que tenemos que encontrar soluciones", agregó.

Alrededor de 140.000 personas visitan estas latitudes cada año, según datos previos a la pandemia. La zona tiene 65% de su territorio bajo protección.

Al igual que los 3.000 residentes locales, los visitantes deben seguir reglas estrictas que les impiden molestar a los animales (seguir a un oso polar puede conducir a una enorme multa) o cortar flores en un ecosistema casi desprovisto de vegetación.

"Estás realmente frente a la naturaleza. No quedan muchos sitios así", declaró Frederique Barraja, un fotógrafo francés, en uno de sus frecuentes visitas a la zona.

"Atrae a gente como todos los sitios raros, pero estos sitios son frágiles, así que se debe ser respetuoso al visitarlos", agregó.

El contaminante combustible pesado, utilizado en grandes cruceros, ha sido prohibido en el archipiélago desde inicios del año, antes de que la restricción se aplique progresivamente en todo el Ártico a partir de 2024.

Los grandes cruceros pueden dejar hasta a 5.000 pasajeros en Longyearbyen, el modesto poblado principal del archipiélago cuya infraestructura, como carreteras y sanitarios, no está diseñada para recibir grupos tan grandes.

- Ola eléctrica -

Algunos operadores turísticos van más allá de los requerimientos legales, como la línea noruega de cruceros Hurtigruten, que busca convertirse en "el operador de turismo más ambientalista del mundo".

La sostenibilidad "no debe ser una ventaja comparativa", comentó Henrik Lund, un ejecutivo del grupo. "Debería solamente dar derecho de operar".

La empresa prohibió en 2018 los plásticos de un solo uso y ahora ofrece recorridos en motos de nieve eléctricas.

Recientemente también lanzó excursiones a bordo de la moderna nave híbrida Kvitbjorn (oso polar, en noruego), que combina un motor a diésel con baterías eléctricas.

"En las áreas idílicas de exploración, usamos solo electricidad. Vamos en silencio y no dejamos humo de combustión", señaló Johan Inden, jefe del fabricante de motores marinos Volvo Penta.

Pero hay un inconveniente: en Svalbard, la electricidad viene de una planta a carbón, un combustible fósil causante del cambio climático.

"La electrificación tiene sentido, sin importar la fuente de energía", insistió Christian Eriksen del grupo ambientalista noruego Bellona.

Ya sea que venga de fuentes "sucias" o "limpias", la electricidad "hace posible reducir las emisiones", según Eriksen, citando un estudio sobre coches eléctricos que llegó a esa conclusión.

Aún así, Longyearbyen tiene previsto cerrar la planta para 2023, invertir en energías renovables y reducir sus emisiones en 80% para 2030.

"Debemos reconocer que el problema realmente grande que tenemos es el transporte hacia y desde Svalbard, tanto para turistas como para todos nosotros los locales", señaló Brunvoll.

Z.Marek--TPP