The Prague Post - "No aguantó el dolor": familiares lloran a una mujer muerta en ataques de EEUU a Venezuela

EUR -
AED 4.274598
AFN 75.646468
ALL 92.195436
AMD 423.131696
ANG 2.082935
AOA 1068.360574
ARS 1761.694611
AUD 1.611353
AWG 2.094825
AZN 1.973634
BAM 1.956105
BBD 2.342866
BDT 143.10664
BGN 1.974217
BHD 0.438807
BIF 3488.465461
BMD 1.163792
BND 1.471199
BOB 14.5699
BRL 5.938016
BSD 1.163182
BTN 110.69851
BWP 15.617176
BYN 3.562824
BYR 22810.316275
BZD 2.339596
CAD 1.60644
CDF 2688.358957
CHF 0.942153
CLF 0.02731
CLP 1078.333867
CNY 7.809682
CNH 7.805004
COP 3624.082102
CRC 528.707508
CUC 1.163792
CUP 30.840479
CVE 110.851144
CZK 24.261214
DJF 206.828683
DKK 7.475045
DOP 68.372542
DZD 154.74957
EGP 59.576125
ERN 17.456875
ETB 187.545654
FJD 2.553942
FKP 0.859406
GBP 0.858407
GEL 2.990031
GGP 0.859406
GHS 13.296327
GIP 0.859406
GMD 85.535907
GNF 10215.196927
GTQ 8.887387
GYD 243.379489
HKD 9.126634
HNL 31.247756
HRK 7.533923
HTG 152.130934
HUF 363.943257
IDR 20365.190026
ILS 3.515118
IMP 0.859406
INR 110.700385
IQD 1525.148953
IRR 1599718.902738
ISK 139.783802
JEP 0.859406
JMD 183.568652
JOD 0.825108
JPY 178.643183
KES 150.67642
KGS 101.773719
KHR 4718.011463
KMF 493.448022
KPW 1047.412824
KRW 1558.468659
KWD 0.359205
KYD 0.969397
KZT 528.712052
LAK 26048.558133
LBP 104217.541818
LKR 382.201001
LRD 203.401713
LSL 18.620803
LTL 3.436374
LVL 0.703966
LYD 7.367
MAD 10.915787
MDL 20.095086
MGA 5045.036399
MKD 61.529604
MMK 2443.309868
MNT 4187.659118
MOP 9.396391
MRU 46.632626
MUR 54.523437
MVR 17.980938
MWK 2021.505691
MXN 19.655974
MYR 4.735936
MZN 74.377651
NAD 18.620334
NGN 1541.022923
NIO 42.652836
NOK 10.696136
NPR 177.118015
NZD 1.991887
OMR 0.447481
PAB 1.163232
PEN 3.90394
PGK 5.177697
PHP 72.665405
PKR 322.549559
PLN 4.314228
PYG 6865.071513
QAR 4.242312
RON 5.25335
RSD 117.370705
RUB 99.009964
RWF 1711.937512
SAR 4.370675
SBD 9.303372
SCR 16.12033
SDG 700.017887
SEK 11.159406
SGD 1.471056
SHP 0.862214
SLE 28.630199
SLL 24404.128036
SOS 664.835188
SRD 43.916816
STD 24088.137401
STN 24.928417
SVC 10.178589
SYP 15131.618881
SZL 18.620352
THB 38.292226
TJS 10.742884
TMT 4.084909
TND 3.359286
TOP 2.802131
TRY 56.415272
TTD 7.898606
TWD 36.634418
TZS 3072.413492
UAH 51.969912
UGX 4402.687179
USD 1.163792
UYU 46.807306
UZS 13761.836656
VES 946.945201
VND 30150.350191
VUV 137.305538
WST 3.162497
XAF 656.096049
XAG 0.017156
XAU 0.000264
XCD 3.145205
XCG 2.096544
XDR 0.822861
XOF 656.96091
XPF 119.331742
YER 275.876922
ZAR 18.659945
ZMK 10475.519332
ZMW 22.392457
ZWL 374.740435
"No aguantó el dolor": familiares lloran a una mujer muerta en ataques de EEUU a Venezuela
"No aguantó el dolor": familiares lloran a una mujer muerta en ataques de EEUU a Venezuela / Foto: Federico PARRA - AFP

"No aguantó el dolor": familiares lloran a una mujer muerta en ataques de EEUU a Venezuela

Un enorme agujero irregular en la pared de un edificio deja ver a vecinos cansados entre los escombros. Por esa tronera un hombre sacó el sábado de madrugada a su tía, gravemente herida en los bombardeos estadounidenses que llevaron a la captura del presidente depuesto Nicolás Maduro.

Tamaño del texto:

Rosa González, una abogada de 78 años, era tía de Wilman González, con quien vivía en La Guaira, un estado costero vecino a Caracas y uno de los tres bombardeados por Estados Unidos.

"No se murió aquí, murió en el hospital", cuenta Wilman a la AFP. El brazo "le dolía", y Rosa había recibido un impacto en el pecho que le impedía respirar.

Recuerda que estaba mirando su teléfono celular cuando ocurrió la explosión y salió disparado por los aires. "Fue tan inmensa" que "la puerta principal voló, la de madera voló, y me pegó contra la pared", narra este pensionado de 62 años, en estado de conmoción. Tiene el ojo derecho morado, con suturas.

Su tía Rosa dormía en la otra habitación.

"La llevamos allá al hospitalito y le pusieron oxígeno. Pero no aguantó el dolor" y murió, dice el hombre entre las ruinas.

- "Muy sencilla, amable" -

La policía se llevó el cuerpo de la mujer para practicarle una autopsia. El lunes siguiente la velaron en una pequeña capilla, el ataúd de madera con media tapa abierta. Familiares y conocidos la lloraron en silencio.

"Era una mujer muy sencilla, muy amable, tenía muchas amistades", cuenta su hermano José Luis González, de 82 años, que se enteró por una llamada de su sobrino Wilman.

Eran cinco hermanos. Ahora solo queda vivo José Luis.

"No debería haber sucedido en Venezuela una tragedia como esta, en un pueblo tan tranquilo", lamenta.

Wilman González regresó a su edificio de viviendas populares, el Bloque 12, de fachada azul descolorada por el sol y ahora perforado por un misil.

Puertas y paredes demolidas, cristales rotos. La imagen dañada de una virgen sobre un pequeño altar le da la bienvenida.

Los vecinos incluso toman en la sala de Wilman pequeños trozos del proyectil. Las autoridades se llevaron otros pedazos más grandes.

Tras la explosión, "pensé que ya estaba muerto", recuerda Wilman, que critica la poca asistencia que ha recibido del gobierno. "Dios, perdóname mis pecados", dice que pensó.

Hoy se pasea entre los restos de lo que alguna vez fue su vivienda. Recoge pedazos de madera, los mira y los vuelve a lanzar al piso. Con un destornillador en mano evalúa si es posible rescatar un clóset. Todo es inservible.

Sus vecinos rescatan ollas, licuadoras, documentos, marcos de ventanas.

"Eso lo he visto yo por televisión. Palestina, allá, Irak, toda esa gente. Aquí no", dice este hombre de piel tostada.

- "Rescatarme a mí mismo" -

El bombazo causó daños irreparables en ocho de los 16 apartamentos.

En el que era propiedad de su madre, César Díaz junta documentos y los guarda en un sucio bolso tejido.

Un vecino, Jesús Linares, cuenta cómo salvó a esta mujer llamada Tibisay, de 80 años, entre el desastre. Le muestra la sábana desteñida que usó para detener un sangrado en la cabeza antes de llevarla al hospital.

"Estos eran sus zapaticos", dice con incredulidad este bombero de 48 años, y señala una chancla de plástico huérfana, sin su par.

"¡Guao! Tan grande que es todo y precisamente aquí, en la casa de mi madre", dice César, de 59 años.

"Esto le va a crear el trauma", se lamenta, sudoroso y aún en estado de conmoción. "Para mí es rudo (difícil) llegar aquí y no verla sentada ahí en su butaca", confiesa al borde del llanto.

Linares cuenta que con la poca compostura que le quedaba asistió a Tibisay y sacó a su propia madre de 85 años y su hija de 16 en pleno caos.

"Traté de enfocarme como que si esto hubiese sido un sismo: mantener la calma y enfocarme en las vidas de ellas y socorrerlas", cuenta este bombero de 48 años.

La policía se llevó el proyectil, pero las autoridades no aparecen para ofrecerles asistencia.

Tres décadas de servicio prepararon a Linares para "rescatar vidas". "Esta vez lo que me tocó fue rescatarme a mí mismo, a mi familia".

T.Kolar--TPP