Qué se sabe de la catástrofe ferroviaria en España
La causas de la colisión entre dos trenes de alta velocidad en Adamuz, en la región española de Andalucía, que dejó el domingo al menos 43 muertos, siguen siendo un misterio. Esto es lo que se sabe sobre la tragedia.
- Número de víctimas -
El balance de la catástrofe continúa siendo provisional. Maquinaria pesada sigue trabajando en el lugar para extraer otras posibles víctimas mortales. Se han hallado hasta ahora 43, la última el miércoles por la mañana. De ellas, 41 están identificadas gracias a pruebas de ADN. Como se han registrado 45 denuncias de desaparición, podrían quedar dos cuerpos por ser localizados.
- ¿Qué ocurrió? -
El domingo a las 19H45, los tres últimos vagones de un tren con destino Madrid del operador privado Iryo descarrilaron, invadiendo la vía contigua, por donde venía un tren de Renfe, la compañía nacional española.
Los dos trenes de alta velocidad, que circulaban a más de 200 km/h, transportaban en total a más de 500 pasajeros.
- La investigación -
Varios elementos han sido esbozados como posibles causas del accidente.
Uno de ellos sería una rotura en el tramo de la vía férrea, pero se desconoce si la ausencia de ese trozo fue "causa o consecuencia" del descarrilamiento del tren Iryo que provocó la colisión, según indicó el ministro de Transportes, Óscar Puente.
El miércoles, Puente confirmó que las ruedas de los cinco primeros coches del Iryo presentaban marcas del tamaño de una moneda grande, que podrían haber sido causadas por el paso sobre esa fisura.
"Dos o tres" convoyes que pasaron justo antes del Iryo tenían marcas similares, pero otros trenes que pasaron una hora antes, no, agregó el ministro.
Otro elemento que ha llamado la atención es un "bogie" o eje hallado en un arroyo al pie de la vía férrea y que podría haberse desprendido del Iryo, tal como parecen mostrar algunas fotos en las que el tren aparece volcado de lado.
El ministro de Transportes y la Guardia Civil afirmaron que el eje fue localizado el lunes y forma parte "de las cientos de evidencias que se están recopilando en el lugar".
Todas las hipótesis están sobre la mesa, aseguró el martes el ministro del Interior, aunque de entrada descartó la idea de un sabotaje.
- Las llamadas al puesto de control -
El País publicó escalofriantes grabaciones de las conversaciones telefónicas entre el puesto de control de la estación de Atocha en Madrid y los trenes.
"Tengo sangre en la cabeza", dice visiblemente aturdida una inspectora del tren de Renfe, el más violentamente golpeado y donde se recuperó la mayoría de los cuerpos.
"No sé si voy a poder llegar hasta el maquinista", dice, mientras al otro lado de la línea el técnico de Atocha le pregunta en qué estado está el tren. El maquinista del tren falleció.
Otra grabación es sobre la comunicación del maquinista del tren de Iryo. "Hola Atocha, mira, acabo de sufrir un enganchón a la altura de Adamuz", dice en su primera llamada.
V.Nemec--TPP