The Prague Post - "Difícil sobrevivir": ancianos de Kiev tiritan de frío sin luz ni calefacción por los ataques rusos

EUR -
AED 4.278161
AFN 76.297883
ALL 92.157796
AMD 423.29876
ANG 2.08495
AOA 1069.394468
ARS 1761.092699
AUD 1.612744
AWG 2.099764
AZN 1.984907
BAM 1.957998
BBD 2.345132
BDT 143.245092
BGN 1.976127
BHD 0.439017
BIF 3479.80014
BMD 1.164918
BND 1.472623
BOB 14.583996
BRL 5.934051
BSD 1.164307
BTN 110.805608
BWP 15.632285
BYN 3.566271
BYR 22832.384687
BZD 2.341859
CAD 1.604138
CDF 2685.135012
CHF 0.940316
CLF 0.027286
CLP 1077.338936
CNY 7.817238
CNH 7.809625
COP 3631.164608
CRC 529.219019
CUC 1.164918
CUP 30.870316
CVE 110.388908
CZK 24.245078
DJF 207.352537
DKK 7.474554
DOP 68.426807
DZD 154.900164
EGP 59.640757
ERN 17.473764
ETB 190.217578
FJD 2.555757
FKP 0.860237
GBP 0.859004
GEL 3.029274
GGP 0.860237
GHS 13.303504
GIP 0.860237
GMD 85.625531
GNF 10235.620985
GTQ 8.895985
GYD 243.614953
HKD 9.135551
HNL 31.245072
HRK 7.53679
HTG 152.278117
HUF 363.935979
IDR 20355.769899
ILS 3.518403
IMP 0.860237
INR 110.797351
IQD 1525.312118
IRR 1601266.590582
ISK 140.407499
JEP 0.860237
JMD 183.74625
JOD 0.825912
JPY 178.583614
KES 150.798738
KGS 101.871667
KHR 4718.559732
KMF 493.925214
KPW 1048.42617
KRW 1556.85379
KWD 0.359575
KYD 0.970335
KZT 529.223568
LAK 26063.710057
LBP 104271.517233
LKR 382.570771
LRD 203.189412
LSL 18.69048
LTL 3.439699
LVL 0.704647
LYD 7.365267
MAD 10.88662
MDL 20.114528
MGA 5000.892396
MKD 61.589132
MMK 2445.673709
MNT 4191.710574
MOP 9.405482
MRU 46.608316
MUR 54.576226
MVR 17.997461
MWK 2019.061665
MXN 19.696648
MYR 4.741195
MZN 74.450007
NAD 18.69048
NGN 1541.896902
NIO 42.850121
NOK 10.697578
NPR 177.289373
NZD 1.990239
OMR 0.447921
PAB 1.164357
PEN 3.900362
PGK 5.253897
PHP 72.791002
PKR 322.861618
PLN 4.314138
PYG 6871.713298
QAR 4.244765
RON 5.255061
RSD 117.377019
RUB 99.541748
RWF 1716.908241
SAR 4.374903
SBD 9.312373
SCR 15.99083
SDG 700.694472
SEK 11.149187
SGD 1.471838
SHP 0.863048
SLE 28.647177
SLL 24427.738421
SOS 665.4784
SRD 44.176018
STD 24111.442073
STN 24.527531
SVC 10.188436
SYP 15146.258345
SZL 18.696227
THB 38.31437
TJS 10.753278
TMT 4.088861
TND 3.388303
TOP 2.804842
TRY 56.472001
TTD 7.906248
TWD 36.647146
TZS 3075.385935
UAH 52.020191
UGX 4406.946669
USD 1.164918
UYU 46.852591
UZS 13768.45469
VES 947.861346
VND 30179.519903
VUV 137.438378
WST 3.165557
XAF 656.730805
XAG 0.017602
XAU 0.000265
XCD 3.148248
XCG 2.098573
XDR 0.823657
XOF 656.69412
XPF 119.331742
YER 276.144029
ZAR 18.691394
ZMK 10485.668944
ZMW 22.414121
ZWL 375.102987
"Difícil sobrevivir": ancianos de Kiev tiritan de frío sin luz ni calefacción por los ataques rusos
"Difícil sobrevivir": ancianos de Kiev tiritan de frío sin luz ni calefacción por los ataques rusos / Foto: Roman PILIPEY - AFP

"Difícil sobrevivir": ancianos de Kiev tiritan de frío sin luz ni calefacción por los ataques rusos

Tiritando de frío en su apartamento en Kiev después de que los ataques rusos la dejaran sin calefacción, Lidia Teleschuk afirma que, a sus 91 años, no recordaba un invierno tan duro desde la Segunda Guerra Mundial.

Tamaño del texto:

Este mes, Rusia ha intensificado sus bombardeos contra la infraestructura eléctrica y térmica de Ucrania, lo que ha sumido a los residentes de la capital en la oscuridad y el frío, con temperaturas que han bajado hasta los -20 °C.

"En 1942 fue aún peor", dijo Teleschuk. "No había habido un invierno como este desde entonces. Ha sido horrible. Nos será difícil sobrevivir".

Los intensos bombardeos contra la capital ucraniana, que Rusia no logró tomar al inicio de su invasión, han obligado a los residentes a buscar soluciones improvisadas para mantenerse calientes.

Ha sido especialmente doloroso para las personas mayores como Teleschuk.

En su vivienda, privada de electricidad, calefacción y agua caliente, la mujer mostró a la AFP cómo pasa el día.

Pasándose la mano por su frágil cabello blanco, imitó el acto de calentar agua en una estufa de gas para asearse en las mañanas.

También vertió un poco de agua caliente en botellas de plástico, convirtiéndolas en pequeñas fuentes de calor.

"Pero no es suficiente, queridos muchachos. Solo me alcanza para calentarme un poco", dice.

La temperatura dentro de su apartamento oscilaba entre los 8°C y los 11°C.

- "Se me entumecen" -

Los voluntarios de la fundación Starenki, que entrega alimentos y artículos de primera necesidad a las personas mayores, visitaron a Teleschuk para ver cómo estaba.

Ella sonrió cuando una de ellos, la directora del programa, Alina Diachenko, le regaló una guirnalda de luces alimentada por pilas.

"Los voluntarios se toman un poco de tiempo para charlar. Eso es muy importante, no solo la comida, sino también la atención", dijo Diachenko.

Yevgenia Yeromina, de 89 años, no podía oír nada, pero también se alegró mucho de ver a los visitantes.

Los llevó a su cocina y les explicó cómo se calentaba las manos sobre la llama abierta de su estufa de gas.

"Las manos, los dedos, se me entumecen", dijo, mientras abría lentamente los puños.

Tocó las tuberías, que seguían irremediablemente frías.

Los equipos de reparación tratan de reconectar las viviendas a la electricidad y la calefacción lo más rápidamente posible, pero las temperaturas bajo cero y los repetidos ataques aéreos socavan sus esfuerzos.

Los bombardeos rusos de este mes han cortado repetidamente el suministro eléctrico a decenas de miles de hogares y la calefacción a 6.000 bloques de apartamentos, la mitad de todos los que hay en la ciudad.

Algunos de los 3,6 millones de habitantes de la capital ucraniana se han marchado a casas de campo y a las viviendas de familiares en busca de calor y luz.

Más de 900 edificios seguían sin calefacción a inicios de semana, dijo el presidente Volodimir Zelenski, quien instó a las autoridades locales y a los funcionarios del gobierno a actuar con mayor rapidez.

"Había un poco de calor, pero entonces, ¡bum!, volvieron a bombardear y ahora nada funciona", lamentó Yeromina.

- "Ya he vivido mi vida" -

Levantando juguetonamente la esquina de su largo gabán, Yeromina mostró cómo se había abrigado para mantenerse caliente.

A pocas calles de distancia, en su apartamento en el sexto piso, Esfir Rudminska, de 88 años, adoptó una estrategia similar.

"¡Me abrigo mucho, como un repollo con dos o tres suéteres!", dijo, con la cabeza envuelta en un pañuelo de seda blanco.

Estaba sentada en la cama, en una habitación a oscuras salvo por una lámpara de lectura portátil.

Bajo las mantas, había varias botellas de plástico llenas de agua caliente y baterías externas para su teléfono, en el que hacía crucigramas.

Los repetidos bombardeos la ponen nerviosa, explicó.

"Puedes superar cualquier cosa, come un trozo de pan con té y estarás bien. Pero moralmente, mis nervios no pueden soportarlo. Intento aguantar", dijo, abrazando una bolsa de agua caliente.

"A veces, cuando no hay nadie en casa, lloro y parece que me siento mejor, aunque no soy de llorar. Tengo 88 años, ya he vivido mi vida", señaló.

C.Novotny--TPP