The Prague Post - "No somos úteros": las japonesas reclaman el derecho a la esterilización

EUR -
AED 4.269303
AFN 76.148626
ALL 92.08704
AMD 423.035004
ANG 2.080634
AOA 1067.181033
ARS 1757.42194
AUD 1.612666
AWG 2.092512
AZN 1.973744
BAM 1.955525
BBD 2.340971
BDT 142.761136
BGN 1.972036
BHD 0.438238
BIF 3477.465717
BMD 1.162506
BND 1.471574
BOB 14.499959
BRL 5.959355
BSD 1.162336
BTN 109.758081
BWP 15.56181
BYN 3.574697
BYR 22785.125262
BZD 2.337571
CAD 1.605049
CDF 2650.514938
CHF 0.940648
CLF 0.02751
CLP 1086.233818
CNY 7.80193
CNH 7.800697
COP 3636.389741
CRC 527.525757
CUC 1.162506
CUP 30.806419
CVE 110.249484
CZK 24.203689
DJF 206.970871
DKK 7.474812
DOP 68.800317
DZD 154.81559
EGP 59.193896
ERN 17.437596
ETB 188.475574
FJD 2.551119
FKP 0.859947
GBP 0.858773
GEL 3.028334
GGP 0.859947
GHS 13.221139
GIP 0.859947
GMD 86.024788
GNF 10216.518204
GTQ 8.872713
GYD 243.165777
HKD 9.114771
HNL 31.184611
HRK 7.535018
HTG 151.999915
HUF 363.841488
IDR 20474.062557
ILS 3.499668
IMP 0.859947
INR 109.886556
IQD 1522.59881
IRR 1597981.28471
ISK 140.407843
JEP 0.859947
JMD 184.584022
JOD 0.824243
JPY 178.12041
KES 150.474496
KGS 101.661193
KHR 4706.378117
KMF 492.902847
KPW 1046.256093
KRW 1557.456272
KWD 0.358889
KYD 0.968572
KZT 527.950239
LAK 26046.558309
LBP 104083.646791
LKR 381.319614
LRD 203.400499
LSL 18.582645
LTL 3.432579
LVL 0.703188
LYD 7.38796
MAD 10.908265
MDL 20.078347
MGA 4977.299504
MKD 61.516342
MMK 2440.961212
MNT 4181.571938
MOP 9.38636
MRU 46.691429
MUR 54.509579
MVR 17.972734
MWK 2015.416354
MXN 19.734534
MYR 4.710826
MZN 74.284434
NAD 18.582645
NGN 1536.50822
NIO 42.77398
NOK 10.774686
NPR 175.613284
NZD 1.982056
OMR 0.446977
PAB 1.162236
PEN 3.899485
PGK 5.164273
PHP 72.689777
PKR 322.79597
PLN 4.310231
PYG 6924.025525
QAR 4.224905
RON 5.251158
RSD 117.348043
RUB 100.263632
RWF 1714.358724
SAR 4.366313
SBD 9.300646
SCR 16.102989
SDG 699.245661
SEK 11.157521
SGD 1.470437
SHP 0.861261
SLE 28.656325
SLL 24377.176866
SOS 664.206521
SRD 43.878223
STD 24061.535201
STN 24.496447
SVC 10.169656
SYP 15114.907986
SZL 18.579385
THB 38.211971
TJS 10.733643
TMT 4.068772
TND 3.392279
TOP 2.799036
TRY 56.334712
TTD 7.889957
TWD 36.569546
TZS 3074.283129
UAH 51.660929
UGX 4393.381683
USD 1.162506
UYU 46.783215
UZS 13703.189314
VES 937.418536
VND 30186.803453
VUV 137.137585
WST 3.159827
XAF 655.864695
XAG 0.017441
XAU 0.000263
XCD 3.141731
XCG 2.094723
XDR 0.821952
XOF 655.864695
XPF 119.331742
YER 275.513517
ZAR 18.604229
ZMK 10463.946758
ZMW 22.286863
ZWL 374.326584
"No somos úteros": las japonesas reclaman el derecho a la esterilización
"No somos úteros": las japonesas reclaman el derecho a la esterilización / Foto: Philip FONG - AFP

"No somos úteros": las japonesas reclaman el derecho a la esterilización

Kazane Kajiya, que tuvo que viajar al extranjero para someterse a una intervención de esterilización, ha llevado ante la justicia la ley que limita ese derecho en Japón, un país envejecido y obsesionado con la caída de su natalidad.

Tamaño del texto:

Kajiya, de 29 años, nunca quiso tener hijos y califica su decisión de "corte de mangas" a la sociedad japonesa, donde las mujeres que optan por la esterilización "ni siquiera se supone que existen", explica a AFP.

Junto con otras cuatro mujeres, ha llevado ante los tribunales la constitucionalidad de una ley de 1940 de "protección de la maternidad", una de las más restrictivas del mundo en materia de esterilización.

El veredicto de este juicio histórico se espera para la próxima semana.

Para poder acceder a una esterilización la ley exige que una mujer ya haya tenido varios hijos o que su salud esté amenazada. Incluso en ese caso, el consentimiento del cónyuge es obligatorio.

El texto también prohíbe a los médicos esterilizar a mujeres jóvenes y sanas como Kajiya, que viajó a Estados Unidos a los 27 años para que le retiraran las trompas de Falopio, un "no definitivo", según ella, a ser tratada como una "incubadora en potencia".

De niña le decían que la mucosa de su útero era la "cama de un bebé" y que el dolor de la menstruación preparaba para el parto. "Tenía la impresión de haber sido empujada a un tren con destino a la maternidad", cuenta.

La operación le dio la sensación de "haber saltado del tren". "No somos úteros, somos seres humanos", afirma.

- Autodeterminación -

La ley fue aprobada en 1940, en plena guerra, cuando las mujeres eran consideradas recursos demográficos, y "gestiona a todas las mujeres fértiles como cuerpos potencialmente maternales", explica la abogada Michiko Kameishi.

La obligación del consentimiento del cónyuge demuestra, según ella, que "no son percibidas como seres independientes capaces de autodeterminación".

El recurso judicial busca que se reconozca el derecho constitucional a la libertad corporal, colocando la esterilización al mismo nivel que la cirugía estética o los tatuajes.

Según un estudio de EngenderHealth citado en la demanda, más de 70 países autorizan explícitamente la esterilización como método anticonceptivo. Japón forma parte de los ocho Estados que la prohíben con ese fin.

En Japón el preservativo sigue siendo la forma de anticoncepción más común. Solo 0,5 % de las mujeres elige la esterilización y 2,7 % utiliza la píldora, considerada costosa.

Las inyecciones y los implantes anticonceptivos no existen.

Las vasectomías masculinas también exigen el consentimiento del cónyuge, pero esta regla se aplica poco y las clínicas las ofrecen abiertamente, según las activistas.

Según el gobierno, el sistema actual protege a las mujeres del "arrepentimiento futuro".

Dado el carácter "irreversible" de la esterilización, las restricciones "garantizan a quienes consideran una operación su derecho a autodeterminarse para tener o no tener hijos", afirmó el gobierno en un documento transmitido ante el tribunal de Tokio.

"El mito persiste de que las mujeres están incompletas sin la maternidad", destaca Kameishi.

Otra demandante, Rena Sato —un seudónimo—, de 26 años, descarta por completo el matrimonio y la maternidad.

"Para mí dar a luz está asociado al romance heterosexual, por lo que esa función no tiene lugar en mi sexualidad", dice. "Obligarme a seguir siendo fértil sería decirme que acepte el riesgo de violencia sexual".

Kajiya, casada con un estadounidense que respeta su elección, no se arrepiente de la operación, que le dejó muy pocas seculas. Pero a veces se pregunta si Japón no la empujó al extremo.

"Si hubiera nacido en un país donde las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres, quizá no habría dejado que me hicieran esas incisiones", afirma.

K.Pokorny--TPP