The Prague Post - Los trabajadores extranjeros del Golfo se quedan pese a la guerra: "No tengo otra opción"

EUR -
AED 4.118085
AFN 72.327475
ALL 90.580734
AMD 404.578149
ANG 2.00694
AOA 1028.259752
ARS 1712.747989
AUD 1.598703
AWG 2.021198
AZN 1.903137
BAM 1.954737
BBD 2.257372
BDT 138.614608
BGN 1.959896
BHD 0.422928
BIF 3361.771555
BMD 1.12133
BND 1.431721
BOB 13.174834
BRL 5.665411
BSD 1.12079
BTN 106.199765
BWP 15.396626
BYN 3.314197
BYR 21978.070272
BZD 2.254074
CAD 1.570614
CDF 2597.000736
CHF 0.920786
CLF 0.028087
CLP 1105.418227
CNY 7.488298
CNH 7.481834
COP 3575.349861
CRC 511.47164
CUC 1.12133
CUP 26.89837
CVE 110.197694
CZK 24.281841
DJF 199.581449
DKK 7.474596
DOP 68.775847
DZD 151.142973
EGP 62.00673
ERN 16.819952
ETB 183.578653
FJD 2.508639
FKP 0.838026
GBP 0.837129
GEL 2.903798
GGP 0.838026
GHS 12.989935
GIP 0.838026
GMD 82.978397
GNF 9919.604792
GTQ 8.565303
GYD 234.442488
HKD 8.793319
HNL 30.086636
HRK 7.534896
HTG 146.849475
HUF 366.175937
IDR 20248.250369
ILS 3.491152
IMP 0.838026
INR 106.312468
IQD 1699.075884
IRR 2054697.270937
ISK 136.19673
JEP 0.838026
JMD 177.933223
JOD 0.79498
JPY 175.966951
KES 145.61615
KGS 98.059312
KHR 4559.377873
KMF 492.842984
KPW 1009.197061
KRW 1485.594095
KWD 0.348038
KYD 0.933992
KZT 502.066929
LAK 25227.279049
LBP 100365.711751
LKR 372.037651
LRD 191.095212
LSL 18.485046
LTL 3.310997
LVL 0.678282
LYD 7.180095
MAD 11.000817
MDL 20.129052
MGA 5082.235805
MKD 61.586768
MMK 2355.184548
MNT 4036.851961
MOP 9.051777
MRU 44.786641
MUR 52.713464
MVR 17.335666
MWK 1943.442974
MXN 20.998112
MYR 4.579406
MZN 71.602163
NAD 18.485046
NGN 1492.434425
NIO 41.247566
NOK 10.457865
NPR 169.903923
NZD 1.969269
OMR 0.431087
PAB 1.12079
PEN 3.850406
PGK 5.01927
PHP 71.105777
PKR 310.203282
PLN 4.377565
PYG 6426.504666
QAR 4.096754
RON 5.3474
RSD 117.507568
RUB 91.832024
RWF 1656.499041
SAR 4.209702
SBD 9.054269
SCR 15.747974
SDG 674.478168
SEK 11.115
SGD 1.432353
SHP 0.83797
SLE 25.734597
SLL 23513.736798
SOS 640.551608
SRD 42.217519
STD 23209.269443
STN 24.486682
SVC 9.806666
SYP 14579.533814
SZL 18.482947
THB 37.822525
TJS 10.305503
TMT 3.935869
TND 3.340268
TOP 2.699893
TRY 55.772268
TTD 7.605863
TWD 36.560186
TZS 2965.91809
UAH 50.505031
UGX 4802.388013
USD 1.12133
UYU 44.935159
UZS 13345.741339
VES 986.533792
VND 28976.852191
VUV 133.357612
WST 3.100149
XAF 655.957
XAG 0.020789
XAU 0.000279317907
XCD 3.03045
XCG 2.019901
XDR 0.792839
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 264.744902
ZAR 18.51282
ZMK 10093.325175
ZMW 22.499763
ZWL 361.06784
SSP 6442.957706
MXV 2.370051
Los trabajadores extranjeros del Golfo se quedan pese a la guerra: "No tengo otra opción"
Los trabajadores extranjeros del Golfo se quedan pese a la guerra: "No tengo otra opción" / Foto: Giuseppe CACACE - AFP

Los trabajadores extranjeros del Golfo se quedan pese a la guerra: "No tengo otra opción"

Pese a una guerra que dura ya casi seis meses, con la angustia que conlleva, la mayoría de los trabajadores extranjeros de los países del Golfo prefieren quedarse, en lugar de regresar a la difícil realidad económica de sus lugares de origen.

Tamaño del texto:

En los ricos estados del Golfo, unos 35 millones de trabajadores extranjeros, principalmente procedentes de Asia y otras naciones de Oriente Medio, hacen funcionar la economía y constituyen la mayor parte de la población, atraídos por salarios exentos de impuestos y mucho más elevados que en sus países de origen.

La zona sigue bajo una tremenda presión desde que empezó el 28 de febrero la guerra, con los ataques israelíes y estadounidenses contra Irán. La república islámica respondió a su vez atacando a los aliados de Washington en el Golfo, causando 41 muertos y disrupciones en aeropuertos e instalaciones energéticas.

A lo largo del mes de julio, Kuwait fue objeto de ataques contra su único aeropuerto, plantas desalinizadoras de agua y centrales eléctricas, lo que llevó a las autoridades a pedir a los habitantes que redujeran su consumo de energía.

- Demasiado inestable -

Después de despertarse en plena noche por el estruendo de un dron que se estrelló contra un edificio cercano, Amro Husein, ingeniero de origen egipcio, cuenta que huyó del país por carretera junto con su esposa y sus dos hijas.

"Fue un shock (...) sobre todo para las niñas", relata. Pero cuatro meses después, la familia, instalada en Kuwait desde hace 12 años, decidió regresar. "No fue una decisión fácil", explica a la AFP.

Los extranjeros instalados en el Golfo se enfrentan a un dilema: quedarse en estos paraísos fiscales asumiendo el peligro, o regresar a sus países de origen, donde volverían a encontrarse con salarios mucho más bajos.

Durante las primeras semanas de la guerra, Emiratos Árabes Unidos estuvo en primera línea de las represalias de Teherán. Y aunque el país aseguró haber interceptado la gran mayoría de los aproximadamente 3.000 drones y misiles lanzados contra su territorio, el conflicto sacudió su imagen de refugio de estabilidad.

Más de 60.000 habitantes abandonaron Dubái mientras el emirato sufría intensos ataques en marzo. Pese a ello, la población alcanzó los 4,73 millones de habitantes en julio, superando así su nivel anterior a la guerra, según datos oficiales.

Rabin Sharma, camarero indio que trabaja en Manama, capital de Baréin, se encontraba en el extranjero cuando estalló la guerra y se apresuró a regresar al reino.

Del mismo modo, en Kuwait, muchos habitantes renunciaron a sus vacaciones de verano por miedo a quedarse atrapados en el extranjero.

Algunos optaron por alejar a sus familiares, como este ingeniero egipcio instalado en Kuwait, al que la AFP encontró en un elegante café. Su esposa y su hija se preparan para regresar a Egipto mientras él se queda.

"La situación es demasiado inestable", afirma. "No puedo poner en riesgo sus vidas".

- Trabajar duro -

En Dubái las empresas de los sectores de servicios y turismo llevaron a cabo despidos y reducciones salariales. Pero para una chica siria de unos treinta años, que pidió mantener el anonimato, la situación sigue siendo preferible a la de regresar a un país devastado por más de 13 años de guerra civil.

"Me quedo porque no tengo otra opción", confiesa. "Dubái es el lugar donde hay que estar para sentirse seguro, trabajar duro, ganar dinero y ahorrar. Oportunidades que no tenemos en nuestro país", subraya.

"La mayoría de nosotros estamos aquí porque (...) la vida simplemente se volvió imposible en los lugares de donde venimos".

Como muchos trabajadores instalados en el Golfo, cada mes envía dinero a sus padres en Siria, que dependen de esas remesas.

También en Dubái, Darly Lanzuela, de 33 años, considera impensable regresar a Filipinas y afirma ganar "diez veces" más trabajando en un centro comercial del Golfo que en su país.

"Para ofrecer un futuro mejor a mis hijos y garantizar su educación, es mejor quedarse en Dubái", insiste.

ht-aya-sh-str/sar/cgc/vl/mab/avl

P.Svatek--TPP