The Prague Post - Dar a luz, un riesgo mortal en Afganistán

EUR -
AED 4.349376
AFN 74.009341
ALL 96.211875
AMD 446.222001
ANG 2.119303
AOA 1085.861854
ARS 1650.096307
AUD 1.675635
AWG 2.132943
AZN 2.016574
BAM 1.957604
BBD 2.384886
BDT 144.702128
BGN 1.951054
BHD 0.446383
BIF 3510.993614
BMD 1.184146
BND 1.496103
BOB 8.199899
BRL 6.1847
BSD 1.184086
BTN 107.347299
BWP 15.62541
BYN 3.374839
BYR 23209.266383
BZD 2.381474
CAD 1.616141
CDF 2670.2495
CHF 0.913101
CLF 0.025982
CLP 1025.920579
CNY 8.180852
CNH 8.154605
COP 4333.78579
CRC 569.395873
CUC 1.184146
CUP 31.379875
CVE 110.596856
CZK 24.280088
DJF 210.446437
DKK 7.471146
DOP 73.26908
DZD 153.689301
EGP 55.533856
ERN 17.762194
ETB 183.783195
FJD 2.619295
FKP 0.868835
GBP 0.874172
GEL 3.161591
GGP 0.868835
GHS 13.055221
GIP 0.868835
GMD 87.033104
GNF 10393.846061
GTQ 9.082331
GYD 247.739935
HKD 9.254914
HNL 31.391447
HRK 7.537204
HTG 155.184349
HUF 378.152342
IDR 19942.206896
ILS 3.672209
IMP 0.868835
INR 107.336048
IQD 1551.823653
IRR 49882.160717
ISK 145.034386
JEP 0.868835
JMD 184.79874
JOD 0.839526
JPY 181.705462
KES 152.754616
KGS 103.553687
KHR 4763.820132
KMF 493.788919
KPW 1065.667177
KRW 1709.658372
KWD 0.362929
KYD 0.986847
KZT 581.183869
LAK 25382.175067
LBP 106040.296132
LKR 366.384546
LRD 219.935215
LSL 19.052903
LTL 3.496476
LVL 0.716279
LYD 7.440492
MAD 10.817152
MDL 20.153296
MGA 5204.323095
MKD 61.670324
MMK 2486.738489
MNT 4226.645493
MOP 9.534164
MRU 47.341934
MUR 54.399414
MVR 18.241769
MWK 2056.861643
MXN 20.299304
MYR 4.612963
MZN 75.6654
NAD 19.052842
NGN 1598.893079
NIO 43.469878
NOK 11.321983
NPR 171.76056
NZD 1.962764
OMR 0.455302
PAB 1.184131
PEN 3.961563
PGK 5.083539
PHP 68.512927
PKR 331.027839
PLN 4.220327
PYG 7740.132881
QAR 4.311708
RON 5.096324
RSD 117.378505
RUB 90.407641
RWF 1724.709004
SAR 4.440992
SBD 9.526673
SCR 17.383571
SDG 712.265735
SEK 10.648133
SGD 1.496166
SHP 0.888416
SLE 28.952512
SLL 24830.953895
SOS 676.74038
SRD 44.643527
STD 24509.43647
STN 24.748657
SVC 10.361505
SYP 13096.154072
SZL 18.874962
THB 37.087843
TJS 11.201945
TMT 4.144512
TND 3.386065
TOP 2.85114
TRY 51.781413
TTD 8.029993
TWD 37.213009
TZS 3069.864789
UAH 51.242206
UGX 4185.48598
USD 1.184146
UYU 46.010652
UZS 14387.37724
VES 468.770271
VND 30752.277958
VUV 141.018292
WST 3.202996
XAF 656.528755
XAG 0.016226
XAU 0.000243
XCD 3.200215
XCG 2.134086
XDR 0.815591
XOF 654.832889
XPF 119.331742
YER 282.241158
ZAR 19.003072
ZMK 10658.736066
ZMW 21.899424
ZWL 381.294607
Dar a luz, un riesgo mortal en Afganistán
Dar a luz, un riesgo mortal en Afganistán / Foto: Kobra Akbari - AFP

Dar a luz, un riesgo mortal en Afganistán

Bajo el cielo azul de Gardez, en el este de Afganistán, una autoridad de los talibanes preside la inauguración de una maternidad ante un público compuesto exclusivamente por hombres, pese a que esta clínica está gestionada por mujeres y sólo atiende a mujeres.

Tamaño del texto:

"No hay clínicas de este tipo en la mayoría de las provincias. Se respetan tanto los principios de la sharía (ley islámica) como de la medicina", afirma satisfecho Jair Mohamad Mansoor, director de Salud de la provincia de Paktiyá, cuya capital es Gardez.

El centro, inaugurado por la oenegé Norwegian Afghanistan Committee (NAC) en esta pequeña ciudad, ayudará a "muchas de nuestras hermanas que viven en zonas aisladas", explica a la AFP su directora, Nasrin Oryajil.

La oenegé noruega abrirá clínicas similares en otras cuatro provincias de Afganistán, un país donde cada dos horas una mujer muere durante el parto, según la ONU.

Las últimas cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reportan que la mortalidad materna es de 638 mujeres por cada 100.000 nacidos vivos, frente a 12 en los países de ingresos altos.

Y esta cifra oculta las enormes disparidades entre ciudades y las zonas rurales. "En las zonas remotas, se llega a 5.000 muertes" por cada 100.000 nacimientos, asegura Terje Watterdal, director del NAC.

"Hoy, todavía hay lugares donde los hombres atraviesan las montañas con sus mujeres embarazadas sobre los hombros y ellas mueren antes de llegar a un hospital", añade.

- "Mi madre murió en el parto" -

La maternidad de Gardez huele a pintura fresca y tiene una farmacia y un laboratorio nuevos y está concebida para atender hasta diez partos diarios.

"Todo el personal de salud es femenino", dice Oryajil, en referencia a los principios que rigen en este país de mayoría musulmana.

"Nuestros servicios son gratuitos", añade Momina Kohistani, jefa del equipo de matronas.

Las lágrimas resbalan sobre sus mejillas al contar su historia. "Mi madre murió en un parto cuando yo tenía tres años", murmura.

Antes del regreso al poder de los talibanes, en agosto de 2021, "en algunos distritos, las mujeres debían atravesar las líneas del frente para ir al hospital, así que esto es un cambio positivo", explica Watterdal.

"El cambio negativo es la fuga de cerebros, muchos ginecólogos huyeron" de Afganistán, donde cada mujer tiene en promedio seis hijos.

Los talibanes "quieren eliminar los equipos médicos móviles" que acuden donde están las pacientes "porque no pueden controlar los mensajes que les dan", especialmente en relación a la anticoncepción, cuenta.

Filipe Ribeiro, director de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Afganistán, señala que "el acceso a cuidados prenatales y postnatales para las mujeres son aún más complicados actualmente".

Esto se debe "a la vez a las medidas tomadas por los talibanes" contra las mujeres, cada vez más confinadas en sus hogares, "pero también a los fallos del sistema de salud: el apoyo estructural de los donantes extranjeros se desplomó".

El ministerio afgano de Salud no respondió a las peticiones de comentarios de la AFP.

- Partos en casa -

Para la doctora Noor Janum Ahmadzai, coordinadora de salud de la oenegé Terre des Hommes (Tierra de hombres) en la capital Kabul, el deterioro del sistema de salud hace que los partos sean cada vez más peligrosos.

En un hospital público donde las matronas están desbordadas y tienen salarios bajos, las parturientas deben llevar sus propios medicamentos. Un parto cuesta unos 2.000 afganis (unos 28 dólares), una suma alta en este país.

Pese a los riesgos, "las mujeres que antes iban al hospital, ahora prefieren dar a luz en casa por falta de dinero", relata la doctora.

Cerca del 40% de las afganas dan a luz en sus hogares y esta cifra llega al 80% en zonas remotas.

En muchos casos los maridos y sus familias rechazan que la mujer sea hospitalizada, o la embarazada se avergüenza de exponer su cuerpo.

A 250 kilómetros al sur de Kabul, la oenegé MSF atiende 20.000 partos por año en la ciudad de Jost, es decir el 47% del total de los partos en la provincia del mismo nombre.

Este centro, que cuenta con un centenar de matronas, es poco común en Afganistán. Allí, Zubaida, cansada tras dar a luz el día anterior, todavía se recupera del parto.

"Si hubiese dado a luz en casa, podría haber habido complicaciones para el bebé o para mí", explica esta mujer, que dice que no sabe su edad.

Su bebé duerme en una cuna de hierro con la pintura descascarada, con los ojos cubiertos de kohl, un maquillaje que se cree que ahuyenta los males.

En esta provincia ultraconservadora, MSF recibe a muchas mujeres que nunca tuvieron un seguimiento de su embarazo.

- Decimocuarto embarazo -

"Nuestra misión es salvar vidas", explica Therese Tuyisabingere, deja del equipo de parteras de MSF en Jost.

"Pero muchas veces las mujeres llegan demasiado tarde, desde lejos. Dieron a luz en casa y tienen hemorragias graves", añade esta ruandesa.

"Solo atendemos los embarazos de riesgo o complicados", precisa Tania Allekotte, ginecóloga argentina de MSF.

Los embarazos múltiples, las cesáreas o haber sufrido varios abortos espontáneos incrementan el riesgo de muerte.

Islam Bibi, que tiene 38 años y ya tiene seis hijos, dio a luz a trillizos el día anterior.

Con voz apagada, explica que forma parte de los refugiados afganos expulsados de Pakistán.

"Estaba enferma, mi marido no tenía dinero. Me dijeron 've a este hospital, lo hacen todo gratis'", cuenta.

"En Afganistán se valora tanto tener hijos que muchas mujeres se someten a tratamientos para estimular su fertilidad", explica la doctora Allekotte, que hace poco atendió a una mujer en su decimocuarto embarazo.

"Tenemos muchos mellizos aquí", afirma.

S.Danek--TPP