The Prague Post - Heridos de bala en plena escasez de cuidados: la doble condena de los haitianos

EUR -
AED 4.31478
AFN 74.004506
ALL 95.536367
AMD 437.674378
ANG 2.102543
AOA 1078.356798
ARS 1614.872288
AUD 1.642906
AWG 2.117362
AZN 2.005382
BAM 1.953199
BBD 2.36566
BDT 144.119334
BGN 1.959488
BHD 0.443074
BIF 3484.690971
BMD 1.174681
BND 1.493518
BOB 8.116193
BRL 5.850043
BSD 1.174541
BTN 109.764317
BWP 15.7471
BYN 3.331578
BYR 23023.746175
BZD 2.362265
CAD 1.60526
CDF 2718.212235
CHF 0.917075
CLF 0.026646
CLP 1048.73105
CNY 8.013262
CNH 8.020733
COP 4214.038612
CRC 534.290873
CUC 1.174681
CUP 31.129045
CVE 110.860503
CZK 24.323293
DJF 208.764555
DKK 7.473414
DOP 70.603092
DZD 155.255871
EGP 60.794554
ERN 17.620214
ETB 184.366266
FJD 2.581772
FKP 0.86755
GBP 0.86991
GEL 3.159855
GGP 0.86755
GHS 12.997834
GIP 0.86755
GMD 86.341846
GNF 10307.825121
GTQ 8.977047
GYD 245.73281
HKD 9.199038
HNL 31.270327
HRK 7.535229
HTG 153.805864
HUF 363.939917
IDR 20132.856413
ILS 3.5298
IMP 0.86755
INR 109.976624
IQD 1538.244674
IRR 1551753.504557
ISK 143.827947
JEP 0.86755
JMD 186.063051
JOD 0.83285
JPY 187.211307
KES 151.657865
KGS 102.724083
KHR 4711.645416
KMF 493.365648
KPW 1057.195678
KRW 1743.955123
KWD 0.361916
KYD 0.978801
KZT 545.37616
LAK 25772.499635
LBP 105539.907837
LKR 371.788638
LRD 216.464335
LSL 19.405575
LTL 3.468527
LVL 0.710553
LYD 7.424117
MAD 10.871086
MDL 20.202187
MGA 4863.179349
MKD 61.641375
MMK 2466.753322
MNT 4201.994099
MOP 9.473826
MRU 46.999277
MUR 54.457746
MVR 18.160778
MWK 2040.421046
MXN 20.344653
MYR 4.641211
MZN 75.056888
NAD 19.417809
NGN 1582.600708
NIO 43.122114
NOK 11.009943
NPR 175.622908
NZD 1.992676
OMR 0.451673
PAB 1.174536
PEN 4.037967
PGK 5.120728
PHP 70.664055
PKR 327.620448
PLN 4.240892
PYG 7469.086798
QAR 4.282302
RON 5.099874
RSD 117.410477
RUB 88.253724
RWF 1715.621494
SAR 4.405541
SBD 9.442992
SCR 16.950003
SDG 704.808354
SEK 10.796849
SGD 1.496075
SHP 0.877018
SLE 28.896753
SLL 24632.467201
SOS 671.332137
SRD 44.018235
STD 24313.523524
STN 24.844502
SVC 10.27736
SYP 129.851561
SZL 19.399863
THB 37.859709
TJS 11.0406
TMT 4.117257
TND 3.367221
TOP 2.82835
TRY 52.774066
TTD 7.964429
TWD 36.997515
TZS 3065.917411
UAH 51.817726
UGX 4351.206424
USD 1.174681
UYU 46.697822
UZS 14201.892447
VES 565.076472
VND 30929.348816
VUV 138.683646
WST 3.190394
XAF 655.087548
XAG 0.015323
XAU 0.000249
XCD 3.174634
XCG 2.116782
XDR 0.814719
XOF 653.122368
XPF 119.331742
YER 280.308247
ZAR 19.368259
ZMK 10573.549249
ZMW 22.345343
ZWL 378.246779
Heridos de bala en plena escasez de cuidados: la doble condena de los haitianos
Heridos de bala en plena escasez de cuidados: la doble condena de los haitianos / Foto: ROBERTO SCHMIDT - AFP/Archivos

Heridos de bala en plena escasez de cuidados: la doble condena de los haitianos

Olivier Vilminio ha sufrido dos veces por culpa de las pandillas de Haití. La primera cuando éstas lo hirieron de bala y la segunda, cuando asaltaron el hospital donde estaba ingresado, obligándole a abandonar el establecimiento.

Tamaño del texto:

Este haitiano de 31 años, padre de dos niñas, es una víctima colateral de la violencia que sacude Puerto Príncipe. Los disparos le alcanzaron una pierna y el ano y tiene que caminar con una muleta.

Los tratamientos que necesita son demasiado caros o no están disponibles en la capital haitiana, por lo que el dolor es constante.

"Me he quedado sin medicación. El analgésico que debería tomar es tramadol (un potente medicamento de la familia de los opiáceos), y es carísimo, 750 gurdas el paquete", es decir, algo más de cinco dólares y medio, dice Vilminio desde el centro para desplazados donde vive, instalado en el liceo Marie Jeanne, cerca del centro de Puerto Príncipe.

Como muchos otros habitantes de la capital, Vilminio no recibe una atención médica adecuada.

Su país atraviesa una profunda crisis de seguridad, humanitaria y política. El número de desplazados internos ha aumentado un 60% desde marzo, debido al recrudecimiento de la violencia de las bandas, y ahora asciende a casi 600.000, según la Organización Internacional para las Migraciones.

Haití se ha dotado hace poco de autoridades de transición, cuya tarea principal es restaurar la estabilidad. Todo un reto teniendo en cuenta que las pandillas controlan la mayor parte de Puerto Príncipe y han atacado en varias ocasiones hospitales, además de instituciones gubernamentales, comisarías y prisiones.

Un primer contingente policial de Kenia, que encabeza una misión multilateral de la ONU para combatir la violencia pandillera en Haití, partió el lunes hacia esta nación caribeña.

- Sin dinero -

Vilminio buscó a personal de la oenegé Alima, que atiende a desplazados mediante equipos móviles, para ver si podían suministrarle antibióticos.

En el mismo centro, otras historias de balas perdidas recuerdan las desgracias de los residentes.

Marie Joanne Laguerre, de 24 años, estaba en la puerta de un albergue cuando fue alcanzada en la nuca. "Al principio pensé que me había golpeado una piedra", dice a la AFP.

Tres meses después, la joven aún no ha podido hacerse una radiografía. "Voy al hospital, me vendan, me dan medicinas", pero para la radiografía, "ese día hubo un corte de luz", cuenta. Y "ahora no tengo dinero para hacérmela. Sigo sin saber qué tengo en la cabeza".

Los hospitales que no han cerrado funcionan en condiciones precarias. A la inseguridad se suman la escasez del combustible necesario para usar los generadores y la falta de recursos.

Jean Philippe Lerebourg, director médico del Hospital La Paix, se siente sin embargo "afortunado" porque todos sus servicios han podido permanecer abiertos.

Pero desde finales de febrero -cuando las pandillas lanzaron ataques coordinados contra lugares estratégicos de la capital- el hospital está "bajo presión" porque ha tenido que acoger a pacientes que otros establecimientos, obligados a cerrar, ya no pueden recibir, explica.

- Comprar el material médico -

"Hace tiempo que superamos nuestra capacidad", explica Lerebourg.

Y aunque el hospital es público, tiene que cobrarles a los pacientes por el material necesario para sus tratamientos.

"Intentamos hacer todo lo posible para ofrecer atención de urgencia gratuita", dice. "Pero ahora, una vez terminada la atención de urgencia, si vienes a operarte, no pagas al cirujano, pero tienes que comprar todo el material que necesitas".

Y "el problema es precisamente la capacidad del paciente haitiano para pagar el tratamiento", añade.

Según él, la "situación es extremadamente difícil" para la población, ya que a veces los pacientes acuden desde "campos de desplazados" o han "perdido su trabajo".

El pico de heridas de bala se registró el 29 de febrero, el día en que las pandillas lanzaron sus ataques coordinados, explica Lerebourg.

Vilsaint Lindor, de 40 años, descansa en su cama de hospital con un gran vendaje en la cintura. Hace unos días estaba en casa, a punto de ducharse, cuando un hombre armado llamó a su puerta.

"Me pidió que le diera todo, teléfono, ordenador y dinero", refiere. "Se lo llevaron todo y como no pudieron llevarse el generador, me disparó".

"Estoy en casa y vienen las bandas armadas a robarme", lamenta con resignación.

V.Nemec--TPP