The Prague Post - Los canadienses eligen cuándo morir, a menudo con una sonrisa

EUR -
AED 4.257536
AFN 75.344856
ALL 92.144176
AMD 422.23279
ANG 2.07463
AOA 1064.100896
ARS 1753.508865
AUD 1.621985
AWG 2.089371
AZN 1.965852
BAM 1.955567
BBD 2.334532
BDT 142.133046
BGN 1.966346
BHD 0.437018
BIF 3465.863672
BMD 1.159152
BND 1.476024
BOB 13.811127
BRL 5.960587
BSD 1.159062
BTN 110.125664
BWP 15.625012
BYN 3.580973
BYR 22719.373904
BZD 2.331152
CAD 1.611644
CDF 2632.433433
CHF 0.941411
CLF 0.027564
CLP 1084.826741
CNY 7.790485
CNH 7.792258
COP 3673.919816
CRC 525.844079
CUC 1.159152
CUP 30.717521
CVE 110.557978
CZK 24.212011
DJF 206.004165
DKK 7.47621
DOP 68.191866
DZD 154.433539
EGP 58.907219
ERN 17.387276
ETB 189.330666
FJD 2.552162
FKP 0.855504
GBP 0.857715
GEL 3.019567
GGP 0.855504
GHS 13.052175
GIP 0.855504
GMD 85.216671
GNF 10188.784624
GTQ 8.843983
GYD 242.514671
HKD 9.088967
HNL 31.09929
HRK 7.536106
HTG 151.581918
HUF 367.867273
IDR 20545.616665
ILS 3.505681
IMP 0.855504
INR 110.093855
IQD 1518.418874
IRR 1593369.967409
ISK 140.616918
JEP 0.855504
JMD 183.149733
JOD 0.821849
JPY 185.720434
KES 149.988548
KGS 101.367906
KHR 4691.08716
KMF 491.480636
KPW 1043.236897
KRW 1592.663121
KWD 0.358502
KYD 0.965939
KZT 531.283501
LAK 25993.235744
LBP 103802.038651
LKR 380.206287
LRD 209.22497
LSL 18.725547
LTL 3.422673
LVL 0.701159
LYD 7.362185
MAD 10.820403
MDL 20.053732
MGA 5007.46748
MKD 61.513948
MMK 2433.734118
MNT 4172.614552
MOP 9.360764
MRU 46.405665
MUR 54.584229
MVR 17.920419
MWK 2009.972949
MXN 19.70152
MYR 4.681468
MZN 74.040847
NAD 18.725466
NGN 1544.790052
NIO 42.654912
NOK 10.815396
NPR 176.204862
NZD 1.967619
OMR 0.445695
PAB 1.159077
PEN 3.898235
PGK 5.142431
PHP 72.478861
PKR 321.503036
PLN 4.336874
PYG 6842.213336
QAR 4.236795
RON 5.257103
RSD 117.335121
RUB 100.646008
RWF 1709.191962
SAR 4.36861
SBD 9.292133
SCR 16.064796
SDG 697.228054
SEK 11.14798
SGD 1.476098
SHP 0.858776
SLE 28.544142
SLL 24306.831301
SOS 662.458126
SRD 43.969524
STD 23992.100488
STN 24.497395
SVC 10.14179
SYP 15071.290682
SZL 18.721928
THB 38.598707
TJS 10.692717
TMT 4.057031
TND 3.392295
TOP 2.790959
TRY 55.96129
TTD 7.859164
TWD 36.768874
TZS 3060.164054
UAH 51.543629
UGX 4375.496939
USD 1.159152
UYU 46.714629
UZS 13701.424717
VES 916.514726
VND 30221.983475
VUV 137.189418
WST 3.137939
XAF 655.915539
XAG 0.017976
XAU 0.000267
XCD 3.132665
XCG 2.088978
XDR 0.81958
XOF 655.881592
XPF 119.331742
YER 274.747953
ZAR 18.739218
ZMK 10433.755439
ZMW 22.061654
ZWL 373.246384
Los canadienses eligen cuándo morir, a menudo con una sonrisa
Los canadienses eligen cuándo morir, a menudo con una sonrisa / Foto: Sebastien ST-JEAN - AFP

Los canadienses eligen cuándo morir, a menudo con una sonrisa

El sufrimiento de Jacques Poissant terminó el día que le preguntó a su hija si sería "una cobardía pedir ayuda para morir".

Tamaño del texto:

Este asesor de seguros canadiense jubilado tenía 93 años y un cáncer de próstata que le provocaba sufrimientos insoportables cuando le planteó la pregunta a su hija Josée.

"Se estaba apagando. Ya no tenía ganas de vivir", contó a la AFP Josée, de 61 años. Pero cuando supo que se le había autorizado la muerte asistida "dejó de sufrir" y no dudó en ningún momento de su decisión, refirió.

Cinco años más tarde, en 2025, su madre hizo la misma elección. Tenía 96 años, había sido hospitalizada y entendió que ya no podría volver a vivir en su casa.

Murió rodeada de sus hijos y las parejas de estos, con la música que amaba. "Estaba en paz. Cantó hasta que se durmió".

Poissant lo recuerda como un momento hermoso y conmovedor. "No existe una buena manera de morir, pero para mí esta fue la mejor" y fue "un privilegio tener el tiempo para despedirnos".

- Extender la muerte asistida -

En 2023, uno de cada 20 decesos en Canadá ocurrió por muerte asistida.

La muerte asistida es legal en este país desde 2016 para personas en fase terminal. En 2021 se amplió el derecho a quienes padecen una enfermedad grave e incurable, incluso si la muerte no era "razonablemente previsible".

Un comité parlamentario empezará a estudiar el mes que viene sobre si la muerte asistida debería extenderse a quienes padecen exclusivamente enfermedades mentales.

Claire Brosseau espera que esta sea su batalla final. Afectada durante décadas por u trastorno bipolar, llevó ante los tribunales su caso por el derecho a morir.

"He probado con antidepresivos, antisicóticos, estabilizadores del estado de ánimo, benzodiacepinas, somníferos y estimulantes, terapia cognitivo-conductual, terapia dialéctico-conductual, tai-chi, reiki, meditación, veganismo, arteterapia y musicoterapia", enumeró.

"No hay prácticamente nada que no haya probado. Ha sido demasiado durante mucho tiempo", dijo a la AFP.

Cada día es una prueba para esta mujer de 49 años que vive sola con su perra Olive en un pequeño apartamento en Toronto.

"Tengo entre 10 y 30 minutos al día en los que estoy bien. Pero el resto es simplemente horrible", afirmó Brosseau.

Un cambio en la ley le permitiría irse "en paz y con seguridad, rodeada de amor. No será violento. No estaré sola", dijo.

- "Trivializada como terapia" -

Canadá tenía previsto permitir la muerte asistida independientemente de la patología en 2024. Pero la decisión se aplazó tres años, pues el gobierno argumentó que quería asegurarse de que el saturado sistema de salud mental se encuentre preparado.

Cerca de 80% de los canadienses apoyan la muerte asistida, pero a algunos les preocupa que se amplíe.

El tema se ha trivializado hasta el punto de ser "presentado como una forma de terapia", dijo a la AFP Trudo Lemmens, profesor de derecho sanitario en la Universidad de Toronto.

"La idea del suicidio suele ser una parte integral de un trastorno psiquiátrico" y es extremadamente difícil predecir cómo evolucionará una enfermedad mental, señaló.

Pero Mona Gupta, psiquiatra que presidió un panel de expertos que asesoró al gobierno, insistió en que "no hay ninguna razón clínica para trazar una línea que separe a las personas con trastornos mentales de aquellas con enfermedades físicas crónicas".

"Tenemos que reconocer que hay personas que han estado enfermas durante décadas y han pasado por todo tipo de tratamientos, y que el sufrimiento provocado por ciertas enfermedades mentales a veces es tan imposible de aliviar como el dolor físico", sostuvo.

- "Irse con dignidad" -

Para acceder a la muerte asistida, es necesario cumplir los criterios exigidos por la ley.

El solicitante debe ser adulto, "tener capacidad de decisión", padecer una enfermedad grave o incurable y "experimentar un sufrimiento físico o psicológico constante e insoportable que no pueda aliviarse en condiciones que se consideren tolerables", indicó a la AFP Rachel Fournier, que tiene cáncer de cerebro y cuya solicitud de muerte asistida fue aprobada.

"Cuando sufres, sientes que nunca va a terminar", dijo la mujer de 71 años. "Saber que habrá un final y que puedo elegir el momento es un alivio inmenso".

"Sigo manteniendo el control sobre mi vida aunque no pueda controlar lo que le ocurre a mi cuerpo", afirma desde su habitación en un centro de cuidados paliativos.

Fournier dice sentirse feliz y orgullosa de vivir en un país que permite a los pacientes decidir, en particular luego de haber presenciado cómo su madre se hundía en la demencia sin poder irse "con dignidad", como habría deseado, porque la ley aún no estaba vigente.

- "Celebrar mi vida" -

En Canadá, cada vez más familias eligen convertir el último día de su ser querido en un momento de celebración con música, canciones, discursos y un bufé.

"Vengan a celebrar mi vida", se leía en las invitaciones que un hombre envió para su último día.

Los médicos que han acompañado a estos pacientes hablan de ceremonias hermosas y conmovedoras en jardines, en la casa de vacaciones familiar junto a un lago e incluso en un barco.

Ahora las funerarias ofrecen espacios para las familias. "Nos dimos cuenta de que la gente iba a hoteles o alquilaba Airbnb", refirió Mathieu Baker, cuyo complejo funerario en Quebec alquila una sala rebosante de plantas y cuadros.

El médico Georges L'Espérance explica que ese último momento se convierte "a menudo en una celebración", porque los allegados comprenden que la persona va a dejar de sufrir y desean honrar la vida que tuvo.

"Gracias a la medicina le agregamos años a la vida, pero no siempre vida a los años", reflexiona. Por eso "la decisión de poner fin a la vida debe recaer en el paciente", asegura este médico pionero en muerte asistida.

T.Musil--TPP