The Prague Post - Los canadienses eligen cuándo morir, a menudo con una sonrisa

EUR -
AED 4.333595
AFN 74.340989
ALL 96.207912
AMD 442.279034
ANG 2.111903
AOA 1082.070261
ARS 1649.051504
AUD 1.659556
AWG 2.12402
AZN 2.003657
BAM 1.951296
BBD 2.366138
BDT 143.558606
BGN 1.94424
BHD 0.444912
BIF 3484.641219
BMD 1.180011
BND 1.487061
BOB 8.117262
BRL 6.055108
BSD 1.174788
BTN 106.738602
BWP 15.461309
BYN 3.368524
BYR 23128.21636
BZD 2.362646
CAD 1.615194
CDF 2519.323051
CHF 0.914597
CLF 0.025588
CLP 1010.372429
CNY 8.076291
CNH 8.068119
COP 4362.194007
CRC 557.113947
CUC 1.180011
CUP 31.270293
CVE 110.011048
CZK 24.239728
DJF 209.197085
DKK 7.471597
DOP 71.39519
DZD 153.235075
EGP 56.562682
ERN 17.700166
ETB 182.082078
FJD 2.588413
FKP 0.870852
GBP 0.872145
GEL 3.151064
GGP 0.870852
GHS 12.523091
GIP 0.870852
GMD 86.141203
GNF 10303.172293
GTQ 9.012196
GYD 245.78263
HKD 9.231757
HNL 31.081251
HRK 7.533783
HTG 154.17345
HUF 375.309522
IDR 19798.225209
ILS 3.673787
IMP 0.870852
INR 107.303773
IQD 1538.947463
IRR 1546605.068692
ISK 143.3004
JEP 0.870852
JMD 183.157196
JOD 0.836688
JPY 184.195589
KES 152.085459
KGS 103.1915
KHR 4712.102521
KMF 492.064886
KPW 1062.005894
KRW 1682.683857
KWD 0.361839
KYD 0.97894
KZT 589.668797
LAK 25159.920334
LBP 105187.741801
LKR 363.411095
LRD 215.572368
LSL 18.675389
LTL 3.484266
LVL 0.713777
LYD 7.43384
MAD 10.783407
MDL 20.123546
MGA 4938.599637
MKD 61.635652
MMK 2478.096907
MNT 4211.369614
MOP 9.463454
MRU 46.838876
MUR 54.669353
MVR 18.243477
MWK 2037.097523
MXN 20.284413
MYR 4.585494
MZN 75.40861
NAD 18.675389
NGN 1593.262864
NIO 43.230024
NOK 11.301798
NPR 170.781764
NZD 1.972554
OMR 0.453711
PAB 1.174788
PEN 3.945293
PGK 5.052316
PHP 67.965139
PKR 328.405003
PLN 4.223106
PYG 7566.533262
QAR 4.282614
RON 5.094467
RSD 117.42879
RUB 90.888454
RWF 1716.337971
SAR 4.425629
SBD 9.497257
SCR 16.127554
SDG 709.774397
SEK 10.681448
SGD 1.491144
SHP 0.885314
SLE 28.851042
SLL 24744.240711
SOS 670.153005
SRD 44.618621
STD 24423.84607
STN 24.443471
SVC 10.279271
SYP 130.687304
SZL 18.677884
THB 36.670614
TJS 11.142678
TMT 4.130039
TND 3.410328
TOP 2.841184
TRY 51.780097
TTD 7.974591
TWD 36.844311
TZS 3016.299345
UAH 50.839641
UGX 4229.237144
USD 1.180011
UYU 45.075946
UZS 14317.94816
VES 484.479333
VND 30768.787836
VUV 140.379602
WST 3.203225
XAF 654.446263
XAG 0.013664
XAU 0.000228
XCD 3.189039
XCG 2.117213
XDR 0.813921
XOF 654.446263
XPF 119.331742
YER 281.373272
ZAR 18.750257
ZMK 10621.51714
ZMW 22.143883
ZWL 379.963073
Los canadienses eligen cuándo morir, a menudo con una sonrisa
Los canadienses eligen cuándo morir, a menudo con una sonrisa / Foto: Sebastien ST-JEAN - AFP

Los canadienses eligen cuándo morir, a menudo con una sonrisa

El sufrimiento de Jacques Poissant terminó el día que le preguntó a su hija si sería "una cobardía pedir ayuda para morir".

Tamaño del texto:

Este asesor de seguros canadiense jubilado tenía 93 años y un cáncer de próstata que le provocaba sufrimientos insoportables cuando le planteó la pregunta a su hija Josée.

"Se estaba apagando. Ya no tenía ganas de vivir", contó a la AFP Josée, de 61 años. Pero cuando supo que se le había autorizado la muerte asistida "dejó de sufrir" y no dudó en ningún momento de su decisión, refirió.

Cinco años más tarde, en 2025, su madre hizo la misma elección. Tenía 96 años, había sido hospitalizada y entendió que ya no podría volver a vivir en su casa.

Murió rodeada de sus hijos y las parejas de estos, con la música que amaba. "Estaba en paz. Cantó hasta que se durmió".

Poissant lo recuerda como un momento hermoso y conmovedor. "No existe una buena manera de morir, pero para mí esta fue la mejor" y fue "un privilegio tener el tiempo para despedirnos".

- Extender la muerte asistida -

En 2023, uno de cada 20 decesos en Canadá ocurrió por muerte asistida.

La muerte asistida es legal en este país desde 2016 para personas en fase terminal. En 2021 se amplió el derecho a quienes padecen una enfermedad grave e incurable, incluso si la muerte no era "razonablemente previsible".

Un comité parlamentario empezará a estudiar el mes que viene sobre si la muerte asistida debería extenderse a quienes padecen exclusivamente enfermedades mentales.

Claire Brosseau espera que esta sea su batalla final. Afectada durante décadas por u trastorno bipolar, llevó ante los tribunales su caso por el derecho a morir.

"He probado con antidepresivos, antisicóticos, estabilizadores del estado de ánimo, benzodiacepinas, somníferos y estimulantes, terapia cognitivo-conductual, terapia dialéctico-conductual, tai-chi, reiki, meditación, veganismo, arteterapia y musicoterapia", enumeró.

"No hay prácticamente nada que no haya probado. Ha sido demasiado durante mucho tiempo", dijo a la AFP.

Cada día es una prueba para esta mujer de 49 años que vive sola con su perra Olive en un pequeño apartamento en Toronto.

"Tengo entre 10 y 30 minutos al día en los que estoy bien. Pero el resto es simplemente horrible", afirmó Brosseau.

Un cambio en la ley le permitiría irse "en paz y con seguridad, rodeada de amor. No será violento. No estaré sola", dijo.

- "Trivializada como terapia" -

Canadá tenía previsto permitir la muerte asistida independientemente de la patología en 2024. Pero la decisión se aplazó tres años, pues el gobierno argumentó que quería asegurarse de que el saturado sistema de salud mental se encuentre preparado.

Cerca de 80% de los canadienses apoyan la muerte asistida, pero a algunos les preocupa que se amplíe.

El tema se ha trivializado hasta el punto de ser "presentado como una forma de terapia", dijo a la AFP Trudo Lemmens, profesor de derecho sanitario en la Universidad de Toronto.

"La idea del suicidio suele ser una parte integral de un trastorno psiquiátrico" y es extremadamente difícil predecir cómo evolucionará una enfermedad mental, señaló.

Pero Mona Gupta, psiquiatra que presidió un panel de expertos que asesoró al gobierno, insistió en que "no hay ninguna razón clínica para trazar una línea que separe a las personas con trastornos mentales de aquellas con enfermedades físicas crónicas".

"Tenemos que reconocer que hay personas que han estado enfermas durante décadas y han pasado por todo tipo de tratamientos, y que el sufrimiento provocado por ciertas enfermedades mentales a veces es tan imposible de aliviar como el dolor físico", sostuvo.

- "Irse con dignidad" -

Para acceder a la muerte asistida, es necesario cumplir los criterios exigidos por la ley.

El solicitante debe ser adulto, "tener capacidad de decisión", padecer una enfermedad grave o incurable y "experimentar un sufrimiento físico o psicológico constante e insoportable que no pueda aliviarse en condiciones que se consideren tolerables", indicó a la AFP Rachel Fournier, que tiene cáncer de cerebro y cuya solicitud de muerte asistida fue aprobada.

"Cuando sufres, sientes que nunca va a terminar", dijo la mujer de 71 años. "Saber que habrá un final y que puedo elegir el momento es un alivio inmenso".

"Sigo manteniendo el control sobre mi vida aunque no pueda controlar lo que le ocurre a mi cuerpo", afirma desde su habitación en un centro de cuidados paliativos.

Fournier dice sentirse feliz y orgullosa de vivir en un país que permite a los pacientes decidir, en particular luego de haber presenciado cómo su madre se hundía en la demencia sin poder irse "con dignidad", como habría deseado, porque la ley aún no estaba vigente.

- "Celebrar mi vida" -

En Canadá, cada vez más familias eligen convertir el último día de su ser querido en un momento de celebración con música, canciones, discursos y un bufé.

"Vengan a celebrar mi vida", se leía en las invitaciones que un hombre envió para su último día.

Los médicos que han acompañado a estos pacientes hablan de ceremonias hermosas y conmovedoras en jardines, en la casa de vacaciones familiar junto a un lago e incluso en un barco.

Ahora las funerarias ofrecen espacios para las familias. "Nos dimos cuenta de que la gente iba a hoteles o alquilaba Airbnb", refirió Mathieu Baker, cuyo complejo funerario en Quebec alquila una sala rebosante de plantas y cuadros.

El médico Georges L'Espérance explica que ese último momento se convierte "a menudo en una celebración", porque los allegados comprenden que la persona va a dejar de sufrir y desean honrar la vida que tuvo.

"Gracias a la medicina le agregamos años a la vida, pero no siempre vida a los años", reflexiona. Por eso "la decisión de poner fin a la vida debe recaer en el paciente", asegura este médico pionero en muerte asistida.

T.Musil--TPP