The Prague Post - Los canadienses eligen cuándo morir, a menudo con una sonrisa

EUR -
AED 4.183708
AFN 74.047812
ALL 93.779346
AMD 418.593113
ANG 2.038814
AOA 1044.645922
ARS 1699.504962
AUD 1.644485
AWG 2.050558
AZN 1.945337
BAM 1.955361
BBD 2.302192
BDT 140.888353
BGN 1.955176
BHD 0.431005
BIF 3400.651051
BMD 1.139199
BND 1.475575
BOB 7.887625
BRL 5.819829
BSD 1.143048
BTN 108.887196
BWP 15.459527
BYN 3.267279
BYR 22328.302484
BZD 2.298893
CAD 1.614176
CDF 2572.311729
CHF 0.923287
CLF 0.026838
CLP 1056.277139
CNY 7.720296
CNH 7.73294
COP 3696.541612
CRC 519.98548
CUC 1.139199
CUP 30.188776
CVE 110.23008
CZK 24.264826
DJF 203.546238
DKK 7.474861
DOP 67.125217
DZD 152.166155
EGP 56.80719
ERN 17.087987
ETB 183.362003
FJD 2.544057
FKP 0.850008
GBP 0.851876
GEL 3.013158
GGP 0.850008
GHS 13.104769
GIP 0.850008
GMD 83.701845
GNF 10025.747957
GTQ 8.721773
GYD 239.111042
HKD 8.929731
HNL 30.601857
HRK 7.531934
HTG 149.59771
HUF 357.172529
IDR 20639.952448
ILS 3.430013
IMP 0.850008
INR 109.022716
IQD 1497.463631
IRR 1566113.971631
ISK 143.402798
JEP 0.850008
JMD 180.607845
JOD 0.807658
JPY 184.672173
KES 147.389981
KGS 99.621595
KHR 4608.005372
KMF 492.134327
KPW 1025.279176
KRW 1718.071687
KWD 0.35265
KYD 0.952586
KZT 538.878954
LAK 25776.209994
LBP 102353.923925
LKR 383.507221
LRD 207.576995
LSL 18.618436
LTL 3.363759
LVL 0.68909
LYD 7.321388
MAD 10.678014
MDL 20.087724
MGA 4900.942142
MKD 61.631156
MMK 2391.710245
MNT 4084.326917
MOP 9.229827
MRU 45.54097
MUR 53.712879
MVR 17.600635
MWK 1982.172152
MXN 19.967423
MYR 4.648727
MZN 72.796999
NAD 18.618518
NGN 1571.844281
NIO 42.060552
NOK 11.158398
NPR 174.225629
NZD 1.977982
OMR 0.439174
PAB 1.142948
PEN 3.883128
PGK 5.102831
PHP 70.195742
PKR 317.74922
PLN 4.334254
PYG 6949.164535
QAR 4.167136
RON 5.236325
RSD 117.354669
RUB 87.535694
RWF 1679.23754
SAR 4.283006
SBD 9.168939
SCR 16.631964
SDG 684.095486
SEK 11.05255
SGD 1.474716
SHP 0.850527
SLE 27.739324
SLL 23888.434349
SOS 653.253262
SRD 42.845849
STD 23579.121467
STN 24.49439
SVC 10.001753
SYP 125.918067
SZL 18.615818
THB 38.052098
TJS 10.578945
TMT 3.987197
TND 3.378737
TOP 2.742918
TRY 53.543444
TTD 7.766324
TWD 36.544343
TZS 2996.312338
UAH 50.853323
UGX 4205.962931
USD 1.139199
UYU 46.089647
UZS 13805.898837
VES 807.471613
VND 29922.773326
VUV 135.571106
WST 3.145217
XAF 655.815444
XAG 0.01957
XAU 0.00028
XCD 3.078742
XCG 2.060137
XDR 0.815624
XOF 655.812566
XPF 119.331742
YER 270.075597
ZAR 18.679106
ZMK 10254.163081
ZMW 20.603558
ZWL 366.821647
Los canadienses eligen cuándo morir, a menudo con una sonrisa
Los canadienses eligen cuándo morir, a menudo con una sonrisa / Foto: Sebastien ST-JEAN - AFP

Los canadienses eligen cuándo morir, a menudo con una sonrisa

El sufrimiento de Jacques Poissant terminó el día que le preguntó a su hija si sería "una cobardía pedir ayuda para morir".

Tamaño del texto:

Este asesor de seguros canadiense jubilado tenía 93 años y un cáncer de próstata que le provocaba sufrimientos insoportables cuando le planteó la pregunta a su hija Josée.

"Se estaba apagando. Ya no tenía ganas de vivir", contó a la AFP Josée, de 61 años. Pero cuando supo que se le había autorizado la muerte asistida "dejó de sufrir" y no dudó en ningún momento de su decisión, refirió.

Cinco años más tarde, en 2025, su madre hizo la misma elección. Tenía 96 años, había sido hospitalizada y entendió que ya no podría volver a vivir en su casa.

Murió rodeada de sus hijos y las parejas de estos, con la música que amaba. "Estaba en paz. Cantó hasta que se durmió".

Poissant lo recuerda como un momento hermoso y conmovedor. "No existe una buena manera de morir, pero para mí esta fue la mejor" y fue "un privilegio tener el tiempo para despedirnos".

- Extender la muerte asistida -

En 2023, uno de cada 20 decesos en Canadá ocurrió por muerte asistida.

La muerte asistida es legal en este país desde 2016 para personas en fase terminal. En 2021 se amplió el derecho a quienes padecen una enfermedad grave e incurable, incluso si la muerte no era "razonablemente previsible".

Un comité parlamentario empezará a estudiar el mes que viene sobre si la muerte asistida debería extenderse a quienes padecen exclusivamente enfermedades mentales.

Claire Brosseau espera que esta sea su batalla final. Afectada durante décadas por u trastorno bipolar, llevó ante los tribunales su caso por el derecho a morir.

"He probado con antidepresivos, antisicóticos, estabilizadores del estado de ánimo, benzodiacepinas, somníferos y estimulantes, terapia cognitivo-conductual, terapia dialéctico-conductual, tai-chi, reiki, meditación, veganismo, arteterapia y musicoterapia", enumeró.

"No hay prácticamente nada que no haya probado. Ha sido demasiado durante mucho tiempo", dijo a la AFP.

Cada día es una prueba para esta mujer de 49 años que vive sola con su perra Olive en un pequeño apartamento en Toronto.

"Tengo entre 10 y 30 minutos al día en los que estoy bien. Pero el resto es simplemente horrible", afirmó Brosseau.

Un cambio en la ley le permitiría irse "en paz y con seguridad, rodeada de amor. No será violento. No estaré sola", dijo.

- "Trivializada como terapia" -

Canadá tenía previsto permitir la muerte asistida independientemente de la patología en 2024. Pero la decisión se aplazó tres años, pues el gobierno argumentó que quería asegurarse de que el saturado sistema de salud mental se encuentre preparado.

Cerca de 80% de los canadienses apoyan la muerte asistida, pero a algunos les preocupa que se amplíe.

El tema se ha trivializado hasta el punto de ser "presentado como una forma de terapia", dijo a la AFP Trudo Lemmens, profesor de derecho sanitario en la Universidad de Toronto.

"La idea del suicidio suele ser una parte integral de un trastorno psiquiátrico" y es extremadamente difícil predecir cómo evolucionará una enfermedad mental, señaló.

Pero Mona Gupta, psiquiatra que presidió un panel de expertos que asesoró al gobierno, insistió en que "no hay ninguna razón clínica para trazar una línea que separe a las personas con trastornos mentales de aquellas con enfermedades físicas crónicas".

"Tenemos que reconocer que hay personas que han estado enfermas durante décadas y han pasado por todo tipo de tratamientos, y que el sufrimiento provocado por ciertas enfermedades mentales a veces es tan imposible de aliviar como el dolor físico", sostuvo.

- "Irse con dignidad" -

Para acceder a la muerte asistida, es necesario cumplir los criterios exigidos por la ley.

El solicitante debe ser adulto, "tener capacidad de decisión", padecer una enfermedad grave o incurable y "experimentar un sufrimiento físico o psicológico constante e insoportable que no pueda aliviarse en condiciones que se consideren tolerables", indicó a la AFP Rachel Fournier, que tiene cáncer de cerebro y cuya solicitud de muerte asistida fue aprobada.

"Cuando sufres, sientes que nunca va a terminar", dijo la mujer de 71 años. "Saber que habrá un final y que puedo elegir el momento es un alivio inmenso".

"Sigo manteniendo el control sobre mi vida aunque no pueda controlar lo que le ocurre a mi cuerpo", afirma desde su habitación en un centro de cuidados paliativos.

Fournier dice sentirse feliz y orgullosa de vivir en un país que permite a los pacientes decidir, en particular luego de haber presenciado cómo su madre se hundía en la demencia sin poder irse "con dignidad", como habría deseado, porque la ley aún no estaba vigente.

- "Celebrar mi vida" -

En Canadá, cada vez más familias eligen convertir el último día de su ser querido en un momento de celebración con música, canciones, discursos y un bufé.

"Vengan a celebrar mi vida", se leía en las invitaciones que un hombre envió para su último día.

Los médicos que han acompañado a estos pacientes hablan de ceremonias hermosas y conmovedoras en jardines, en la casa de vacaciones familiar junto a un lago e incluso en un barco.

Ahora las funerarias ofrecen espacios para las familias. "Nos dimos cuenta de que la gente iba a hoteles o alquilaba Airbnb", refirió Mathieu Baker, cuyo complejo funerario en Quebec alquila una sala rebosante de plantas y cuadros.

El médico Georges L'Espérance explica que ese último momento se convierte "a menudo en una celebración", porque los allegados comprenden que la persona va a dejar de sufrir y desean honrar la vida que tuvo.

"Gracias a la medicina le agregamos años a la vida, pero no siempre vida a los años", reflexiona. Por eso "la decisión de poner fin a la vida debe recaer en el paciente", asegura este médico pionero en muerte asistida.

T.Musil--TPP