The Prague Post - Escuchado por primera vez un ruido de fondo cósmico

EUR -
AED 4.246253
AFN 73.412301
ALL 96.383428
AMD 432.970609
ANG 2.06934
AOA 1060.262144
ARS 1636.671131
AUD 1.648055
AWG 2.081213
AZN 1.946815
BAM 1.945334
BBD 2.33932
BDT 140.653282
BGN 1.905057
BHD 0.436402
BIF 3446.855486
BMD 1.156229
BND 1.488273
BOB 7.947244
BRL 6.101771
BSD 1.161523
BTN 105.632694
BWP 15.762816
BYN 3.41797
BYR 22662.097436
BZD 2.336005
CAD 1.566274
CDF 2569.722857
CHF 0.900674
CLF 0.027015
CLP 1066.36766
CNY 7.974226
CNH 8.004091
COP 4362.095325
CRC 554.601187
CUC 1.156229
CUP 30.640081
CVE 109.674946
CZK 24.417371
DJF 206.830097
DKK 7.470491
DOP 69.151867
DZD 152.372523
EGP 61.02618
ERN 17.343442
ETB 180.155581
FJD 2.559256
FKP 0.862058
GBP 0.865959
GEL 3.150736
GGP 0.862058
GHS 12.444051
GIP 0.862058
GMD 84.98315
GNF 10184.667415
GTQ 8.823529
GYD 240.615484
HKD 9.03672
HNL 30.742646
HRK 7.534454
HTG 152.373232
HUF 398.075938
IDR 19611.964118
ILS 3.599232
IMP 0.862058
INR 106.678528
IQD 1521.522412
IRR 1527032.248961
ISK 145.103668
JEP 0.862058
JMD 181.898769
JOD 0.819778
JPY 183.205133
KES 149.326829
KGS 101.113018
KHR 4660.899182
KMF 490.241182
KPW 1040.60617
KRW 1720.718026
KWD 0.356095
KYD 0.96794
KZT 573.853122
LAK 24871.630399
LBP 104011.02834
LKR 361.341797
LRD 209.890783
LSL 19.427998
LTL 3.414045
LVL 0.699391
LYD 7.401283
MAD 10.725596
MDL 20.088161
MGA 4836.729426
MKD 61.623919
MMK 2428.164112
MNT 4126.69093
MOP 9.354947
MRU 46.482626
MUR 54.262112
MVR 17.875451
MWK 2014.048286
MXN 20.681499
MYR 4.582152
MZN 73.93
NAD 19.427914
NGN 1617.726717
NIO 42.741651
NOK 11.176709
NPR 170.6918
NZD 1.957271
OMR 0.444569
PAB 1.150112
PEN 3.961388
PGK 5.002452
PHP 68.773679
PKR 324.431942
PLN 4.278278
PYG 7599.172804
QAR 4.194036
RON 5.096773
RSD 117.417397
RUB 90.472962
RWF 1694.125658
SAR 4.34048
SBD 9.302077
SCR 17.218673
SDG 695.47418
SEK 10.692914
SGD 1.479857
SHP 0.867472
SLE 28.356498
SLL 24245.552932
SOS 662.58244
SRD 43.539555
STD 23931.615425
STN 24.610458
SVC 10.162568
SYP 127.855757
SZL 19.43339
THB 37.069297
TJS 11.058008
TMT 4.058365
TND 3.378921
TOP 2.783923
TRY 50.971075
TTD 7.87029
TWD 36.881429
TZS 2983.072234
UAH 50.753615
UGX 4244.166295
USD 1.156229
UYU 45.246572
UZS 14025.542285
VES 491.561711
VND 30382.819662
VUV 138.024512
WST 3.168634
XAF 658.922967
XAG 0.013856
XAU 0.000227
XCD 3.124768
XCG 2.093286
XDR 0.819482
XOF 658.920105
XPF 119.331742
YER 275.760792
ZAR 19.361074
ZMK 10407.458324
ZMW 22.456987
ZWL 372.305415
Escuchado por primera vez un ruido de fondo cósmico
Escuchado por primera vez un ruido de fondo cósmico / Foto: GUILLAUME SOUVANT - AFP/Archivos

Escuchado por primera vez un ruido de fondo cósmico

Hace 25 años que los astrónomos iban tras él y finalmente lo encontraron: el ruido cósmico emitido por el torbellino de gigantescos agujeros negros fue identificado gracias a una técnica inédita de detección de ondas gravitatorias que abre "una nueva ventana al Universo".

Tamaño del texto:

Estos resultados, desvelados el jueves, son fruto de una vasta colaboración de los mayores radiotelescopios del mundo que consiguieron captar esta vibración del Universo con "la precisión de un reloj", celebran los autores de estos trabajos publicados simultáneamente en varias revistas científicas.

Las ondas gravitacionales fueron predichas por Einstein en 1916, pero no pudieron ser detectadas hasta cien años después. Se tratan de ínfimas perturbaciones del espacio-tiempo, parecidas a las ondas de agua en la superficie de un estanque.

Estas oscilaciones, que se propagan a la velocidad de la luz, nacen por el efecto de eventos cósmicos violentos como la colisión de dos agujeros negros.

Aunque están vinculadas a fenómenos masivos, su señal es extremadamente tenue. En 2015, los detectores de ondas gravitatorias Ligo (Estados Unidos) y Virgo (Europa) revolucionaron la astrofísica al detectar un estremecimiento de menos de un segundo procedente de la colisión entre dos agujeros negros con una masa diez veces superior a la del Sol.

Esta vez, una señal mucho más dilatada en el tiempo evoca un fenómeno de mayor escala, captado por una red de telescopios de Europa, Norteamérica, India, Australia y China del consorcio International Puslar Timing Array (IPTA).

"Hablamos de ondas gravitatorias generadas por agujeros negros de varios millones a varios miles de millones de veces la masa del Sol", dice a la AFP Gilles Theureau, astrónomo del Observatorio de París-PSL.

- El "tic-tac" de los púlsares -

Para detectar estas ondas, los científicos emplearon un nuevo instrumento: lo púlsares de la Vía Láctea. Estas estrellas tienen una masa equivalente a una o dos veces la del Sol, pero comprimida en una esfera de una decena de kilómetros de diámetro.

Ultracompactos, estos astros giran sobre sí mismos a gran velocidad, hasta 700 vueltas por segundo, explica el investigador del CNRS.

Esta rotación desenfrenada produce una radiación magnética en sus polos, que se parece al haz de luz de un faro, detectable gracias a las ondas de radio emitidas a baja frecuencia.

A cada vuelta, los púlsares envían unos "pitidos" ultrarregulares, que se erigen como "destacados relojes naturales", explica Lucas Guillemot, del laboratorio de física y química del medioambiente y del espacio (LPC2E) de Orleans.

Los científicos catalogaron grupos de púlsares para obtener una "malla celeste" en los meandros del espacio-tiempo.

Pudieron medir una ínfima perturbación en su tic-tac, con "cambios inferiores a una millonésima de segundo sobre más de 20 años", según Antoine Petiteau, del Comisariado de la Energía Atómica (CEA) de Francia.

Estos retrasos están correlacionados, señal de una "perturbación común en todos los púlsares": la firma característica de las ondas gravitacionales, apunta Gilles Theureau.

"Fue un momento mágico", explicó en una rueda de prensa Maura McLaughlin, de la red estadounidense Pulsar Search Collaboratory.

- Como un restaurante bullicioso -

¿Cuál es el origen de estas ondas? La hipótesis principal apunta a parejas de agujeros negros supermasivos, cada uno de ellos con un tamaño superior a nuestro sistema solar, "listos para chocarse", explica Theureau.

Antoine Petiteau describe a dos colosos que "giran uno alrededor del otro antes de fusionarse", un baile que provoca ondas gravitacionales de "un periodo de varios meses a varios años".

Un ruido de fondo continuo que Michael Keith, de la red europea EPTA (European Pulsing Timing Array), compara con "un restaurante bullicioso con mucha gente hablando a tu alrededor".

Las mediciones no permiten todavía decir si este ruido evoca la presencia de varias parejas de agujeros negros o de toda una población. Otra hipótesis sugiera un origen procedente de los primeros años del Universo, conocido como el periodo de inflación.

"Abrimos una nueva ventana al Universo", dice Theureau. "Añadimos una nueva gama de vectores de información", complementaria a las investigaciones de Ligo y Virgo, que operan sobre distintas longitudes de ondas, dice Petiteau.

Esto podría, entre otras funciones, esclarecer el misterio de la formación de los agujeros negros supermasivos.

Sin embargo, deberán profundizar los estudios antes de llegar a una detección totalmente sólida, que se espera para dentro de un año.

El criterio absoluto es que "haya menos de una posibilidad entre un millón de que esto ocurra por casualidad", subrayan en un comunicado el Observatorio de París, el CNRS, el CEA y las universidades de Orleans y Paris Cité.

J.Marek--TPP