The Prague Post - La peor sequía "jamás vivida" destroza las vidas de los nómadas de Etiopía

EUR -
AED 4.18815
AFN 76.406929
ALL 93.54809
AMD 418.164579
ANG 2.041622
AOA 1046.89344
ARS 1686.317682
AUD 1.628187
AWG 2.057294
AZN 1.93792
BAM 1.953038
BBD 2.296961
BDT 140.611726
BGN 1.958658
BHD 0.430094
BIF 3399.606288
BMD 1.140407
BND 1.471126
BOB 7.895988
BRL 5.810356
BSD 1.140392
BTN 109.693842
BWP 16.292027
BYN 3.29795
BYR 22351.975957
BZD 2.293566
CAD 1.60717
CDF 2577.320205
CHF 0.926678
CLF 0.027024
CLP 1063.577927
CNY 7.724261
CNH 7.719876
COP 3711.477183
CRC 517.370467
CUC 1.140407
CUP 30.220784
CVE 110.109255
CZK 24.195907
DJF 203.082747
DKK 7.475539
DOP 66.646024
DZD 151.898971
EGP 58.186413
ERN 17.106104
ETB 184.068542
FJD 2.532616
FKP 0.849809
GBP 0.852813
GEL 2.993563
GGP 0.849809
GHS 13.217362
GIP 0.849809
GMD 83.794705
GNF 10005.890907
GTQ 8.698734
GYD 238.553621
HKD 8.942649
HNL 30.541933
HRK 7.533984
HTG 149.049828
HUF 361.974852
IDR 20439.342463
ILS 3.477325
IMP 0.849809
INR 109.864352
IQD 1493.993352
IRR 1568344.639634
ISK 143.012109
JEP 0.849809
JMD 180.764316
JOD 0.808544
JPY 185.877782
KES 147.442812
KGS 99.728359
KHR 4607.503059
KMF 492.656429
KPW 1026.36632
KRW 1688.851102
KWD 0.353743
KYD 0.95036
KZT 533.777332
LAK 25779.336843
LBP 102124.296714
LKR 383.549166
LRD 206.376466
LSL 18.748863
LTL 3.367325
LVL 0.689821
LYD 7.310659
MAD 10.693375
MDL 20.065706
MGA 4892.101752
MKD 61.483304
MMK 2394.37625
MNT 4090.859092
MOP 9.209416
MRU 45.570742
MUR 53.896263
MVR 17.630639
MWK 1977.502895
MXN 19.845926
MYR 4.66313
MZN 72.883725
NAD 18.748863
NGN 1572.245081
NIO 41.970818
NOK 10.981931
NPR 175.510516
NZD 1.957189
OMR 0.438484
PAB 1.140387
PEN 3.873438
PGK 5.099787
PHP 70.450938
PKR 316.836336
PLN 4.327885
PYG 6919.243323
QAR 4.157138
RON 5.240202
RSD 117.396951
RUB 89.375919
RWF 1679.831306
SAR 4.28268
SBD 9.204637
SCR 15.272339
SDG 684.823239
SEK 11.062996
SGD 1.473075
SHP 0.851429
SLE 27.797435
SLL 23913.771634
SOS 651.780938
SRD 43.007596
STD 23604.121115
STN 24.465502
SVC 9.978885
SYP 126.051571
SZL 18.746566
THB 38.428863
TJS 10.543087
TMT 4.002828
TND 3.373628
TOP 2.745826
TRY 53.826865
TTD 7.742083
TWD 36.918967
TZS 3007.826733
UAH 51.044999
UGX 4237.025461
USD 1.140407
UYU 45.85534
UZS 13670.723206
VES 826.612337
VND 30009.808536
VUV 136.161709
WST 3.130414
XAF 655.033351
XAG 0.019335
XAU 0.00028
XCD 3.082007
XCG 2.055302
XDR 0.815151
XOF 655.033351
XPF 119.331742
YER 272.100323
ZAR 18.776948
ZMK 10265.029725
ZMW 20.898531
ZWL 367.210568
La peor sequía "jamás vivida" destroza las vidas de los nómadas de Etiopía
La peor sequía "jamás vivida" destroza las vidas de los nómadas de Etiopía / Foto: Eduardo Soteras - AFP

La peor sequía "jamás vivida" destroza las vidas de los nómadas de Etiopía

Casi ni una gota de lluvia en 18 meses. En Hargududo, una aldea de la región Somalí, en Etiopía, los habitantes muestran a la AFP los cadáveres secos de cabras, vacas o asnos, desperdigados un poco más allá de las chozas con tejado de paja.

Tamaño del texto:

En este mes de abril, en teoría uno de los más lluviosos del año, el aire seco quema y la tierra está polvorienta y estéril.

Una gran parte del ganado de las 200 familias seminómadas de la aldea ha muerto. "Quienes tenían, digamos, 300 cabras antes de la sequía ya no tienen más que 50 o 60, y en algunas casas [...] ninguna ha sobrevivido", explica uno de los habitantes, Husein Habil, de 52 años.

Desde finales de 2020, aquí, como en otras regiones del sur del país, o como en las vecinas Kenia y Somalia, prácticamente no ha llovido. En Etiopía, esta catástrofe humanitaria se suma a la provocada en el norte por el conflicto de la región de Tigré.

La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) calcula que en Etiopía, entre 5,5 y 6,5 millones de personas (es decir, entre un 5% y un 6% de la población) padece una grave inseguridad alimentaria a causa de la sequía.

Según la OCHA, casi 1,5 millones de cabezas de ganado habrían muerto a causa de la sequía actual en el país, y casi dos tercios de estas, en la región Somalí.

Para las poblaciones nómadas o seminómadas de esta región, el ganado es fuente de alimento e ingresos y constituye, además, todos sus ahorros.

"Éramos puros nómadas antes de esta sequía: dependíamos de los animales para la carne, la leche y los vendíamos", recuerda la Tarik Mohamed, una ganadera de 50 años de Hargududo, a unos 50 km de Gode, principal ciudad de la zona administrativa de Shabelle.

Pero ahora, explica, la "mayoría" se sedentariza, a causa de lo que muchos califican como "la peor sequía jamás vivida".

"Ya no hay futuro para el pastoreo porque no hay rebaños", comenta Tarik Mohamed con amargura, asegurando que su "vida nómada está acabada".

- Dromedarios sin joroba -

La alternancia de las temporadas secas y de lluvias -la más corta, entre marzo y abril; y la más larga, de junio a agosto- siempre ha marcado el ritmo de la vida de estos criadores de animales.

Pero de las últimas tres temporadas de lluvias no ha habido ni rastro. La cuarta, que los lugareños esperan desde marzo, tampoco tiene visos de llegar.

En la región, "las sequías son un problema cíclico [...] pero ahora son cada vez más frecuentes", comenta Ali Nur Mohamed (38 años), quien trabaja en la oenegé Save The Children.

En su último informe, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU, ya lo advirtió: en África del Este, "desde 2005, la frecuencia de las sequías se ha duplicado, pasando de cada seis años a cada tres", y "ha habido varios episodios de sequía prolongada, sobre todo en las zonas áridas y semiáridas de la región en los últimos 30 años".

Se espera que este tema sea tratado en la Convención de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (UNCCD), que se reunirá en Abiyán, en Costa de Marfil, del 9 al 20 de mayo.

Todos los ganaderos de la región con los que ha hablado la AFP aseguran haber perdido entre el 80% y el 100% de sus animales. Las pocas vacas o cabras vistas aquí o allá están raquíticas y muchos dromedarios han perdido su joroba, donde almacenan el alimento.

- Cinco días de marcha -

Para conseguir comida, muchos se han trasladado hasta campamentos de desplazados.

Uno de ellos se encuentra en Adlale, cerca de Gode. Allí, de buena mañana, entre el polvo ocre levantado por el viento, se ven los velos coloridos de decenas de mujeres llegadas en busca de ayuda alimentaria de emergencia del Programa Mundial de Alimentos (PMA).

"Todos nuestros animales murieron a causa de la sequía", cuenta Habiba Hasan Khadid, una mujer de 47 años, madre de diez hijos. "Hemos caminado cinco días para venir" aquí, añade.

Por su parte, Ahado Jees Husein, de 45 años y madre de siete, caminó hasta Adlale cargando en la espalda a su hijo, un joven de 15 años con discapacidad. "Tenía 100 cabras, todas murieron [...] He venido sin nada", afirma la viuda, que sostiene que "nunca vivió una sequía así".

Junto a otras 2.700 familias, las dos mujeres viven en el campamento de Farburo 2, levantado hace tres meses.

En su minúscula cabaña, Abdi Kabe Adan, un robusto y orgulloso pastor de 50 años, llora desconsoladamente. "Ninguno de nuestros animales se ha librado", dice.

"No creo que sea posible que nuestro estilo de vida continúe. He visto a cabras comiéndose sus excrementos, a dromedarios comiéndose a otros dromedarios. En mi vida había visto eso", explica entre sollozos.

En el campamento hay pocos hombres. Los hay que se quedaron con sus últimas cabezas de ganado, en busca de algún pastizal milagroso, y también los que se fueron a buscar trabajo a la ciudad. Y otros huyeron, incapaces de hacer frente a la vergüenza o a las preguntas de sus preocupadas esposas.

Y es que la sequía también ha dañado a la organización social de estas comunidades.

"Antes, los hombres tenían la tarea de ordeñar las vacas", conducir a los rebaños hasta los pastos, "comprar comida y bienes para la familia", explica Halima Harbi, una de las desplazadas del campo, de 40 años y madre de nueve hijos. "Esos roles han desaparecido con nuestro ganado", sostiene.

- Dilemas terribles -

Los niños están pagando un precio alto por esta sequía, pues, desbordados por los problemas, los padres "ni siquiera tienen tiempo de ocuparse, de velar por su prole", señala Ali Nur Mohamed, de Save The Children.

La oenegé suele visitar a las comunidades para detectar a niños en peligro, a los que transporta hasta estructuras sanitarias, como el hospital de Gode.

Muchos de los padres se topan con dilemas terribles, como elegir entre cuidar de sus hijos o arriesgarse a perder su ganado.

El hijo de Abdullahi Goran, cuyo pelo se ha descolorido a causa de la malnutrición, llevaba semanas con vómitos y diarrea.

"Yo me estaba ocupando del ganado, no tenía tiempo para mi hijo", explica el hombre, de 30 años. Él es el único padre en la sala. A causa de la sequía, dice, ha perdido dos de sus cinco dromedarios, el 80% de sus cabras y todas sus vacas.

Ayan Ibrahim Harun se vio en la misma tesitura. Su hija Sabirin Abdi, de dos años, llevaba un mes enferma -con tos y edemas por todo el cuerpo- cuando se decidió a llevarla al ambulatorio de Kelafo, a unos 100 km de Gode.

"Este año no tuvimos cosecha", dice la mujer. "Tenía diez cabras [...], cuatro murieron en los 11 días que he pasado en el hospital" con Sabirin, afirma, resignada.

Y.Blaha--TPP