The Prague Post - Relojes atómicos en órbita para probar la relatividad

EUR -
AED 4.284288
AFN 76.486388
ALL 96.679532
AMD 441.221231
ANG 2.088283
AOA 1068.593189
ARS 1675.261173
AUD 1.731585
AWG 2.099855
AZN 1.979668
BAM 1.959439
BBD 2.346357
BDT 142.49461
BGN 1.95913
BHD 0.439797
BIF 3448.81918
BMD 1.166586
BND 1.497387
BOB 8.079003
BRL 6.265748
BSD 1.164963
BTN 105.812946
BWP 15.609987
BYN 3.353327
BYR 22865.092088
BZD 2.342951
CAD 1.61581
CDF 2537.325606
CHF 0.928795
CLF 0.026229
CLP 1035.683392
CNY 8.129765
CNH 8.112325
COP 4289.829586
CRC 567.75431
CUC 1.166586
CUP 30.914538
CVE 110.470616
CZK 24.308918
DJF 207.445222
DKK 7.47187
DOP 74.137672
DZD 151.704284
EGP 55.328746
ERN 17.498795
ETB 181.799098
FJD 2.651422
FKP 0.868773
GBP 0.867811
GEL 3.138502
GGP 0.868773
GHS 12.587375
GIP 0.868773
GMD 86.32775
GNF 10198.983051
GTQ 8.932626
GYD 243.722589
HKD 9.096661
HNL 30.723052
HRK 7.535335
HTG 152.553944
HUF 385.568232
IDR 19794.228559
ILS 3.686739
IMP 0.868773
INR 106.184318
IQD 1526.134005
IRR 49142.449378
ISK 146.219884
JEP 0.868773
JMD 183.84218
JOD 0.827142
JPY 184.481653
KES 150.279956
KGS 102.018096
KHR 4691.732577
KMF 495.799485
KPW 1049.915137
KRW 1723.502991
KWD 0.359274
KYD 0.970803
KZT 592.580412
LAK 25191.780709
LBP 104321.322926
LKR 360.840074
LRD 210.852453
LSL 19.196047
LTL 3.444626
LVL 0.705656
LYD 6.330756
MAD 10.738541
MDL 19.896948
MGA 5281.808228
MKD 61.544279
MMK 2449.873335
MNT 4157.19281
MOP 9.356575
MRU 46.504358
MUR 53.884206
MVR 18.034809
MWK 2020.051201
MXN 20.514187
MYR 4.727592
MZN 74.543013
NAD 19.196047
NGN 1653.670973
NIO 42.869792
NOK 11.717419
NPR 169.300388
NZD 2.000031
OMR 0.448549
PAB 1.164963
PEN 3.912966
PGK 4.977264
PHP 69.394968
PKR 325.982344
PLN 4.2245
PYG 7766.422114
QAR 4.258927
RON 5.093665
RSD 117.381628
RUB 90.413154
RWF 1699.062412
SAR 4.374674
SBD 9.476893
SCR 15.559621
SDG 701.699179
SEK 10.727205
SGD 1.498981
SHP 0.875242
SLE 28.173012
SLL 24462.731213
SOS 664.637068
SRD 44.670337
STD 24145.981723
STN 24.545686
SVC 10.192928
SYP 12901.948899
SZL 19.189635
THB 36.293088
TJS 10.857409
TMT 4.094718
TND 3.412552
TOP 2.80886
TRY 50.488305
TTD 7.906683
TWD 36.898891
TZS 2944.530417
UAH 50.412515
UGX 4059.538494
USD 1.166586
UYU 44.983727
UZS 13935.938531
VES 398.173765
VND 30640.389984
VUV 141.337036
WST 3.258608
XAF 657.180189
XAG 0.012357
XAU 0.000247
XCD 3.152758
XCG 2.099499
XDR 0.817318
XOF 657.177367
XPF 119.331742
YER 278.201713
ZAR 19.09906
ZMK 10500.676851
ZMW 23.32832
ZWL 375.640323
Relojes atómicos en órbita para probar la relatividad
Relojes atómicos en órbita para probar la relatividad / Foto: MARCO BERTORELLO - AFP

Relojes atómicos en órbita para probar la relatividad

La Agencia Espacial Europea (ESA) lanzará el lunes un conjunto de relojes atómicos hacia la Estación Espacial Internacional (EEI) para medir el tiempo con gran precisión y poner a prueba la teoría de la relatividad, un resultado de más de 30 años de trabajo.

Tamaño del texto:

Gracias a esta misión, los científicos podrán "medir el efecto que tiene la altitud en el paso del tiempo", explica a AFP Didier Massonnet, jefe del proyecto PHARAO en el Centro de Nacional de Estudios Espaciales francés (CNES).

Desde 1915 y la teoría de la relatividad general de Albert Einstein, se sabe que el tiempo no es el mismo en todas partes: se ralentiza cerca de un objeto masivo, hasta el punto de detenerse al borde de un agujero negro.

En la Tierra, el tiempo pasa más rápido en lo alto de la Torre Eiffel que abajo, pero este "efecto Einstein" es infinitesimal. En cambio, se vuelve perceptible a medida que uno se aleja en el espacio.

Los sistemas de posicionamiento por satélite, como GPS o Galileo, deben tomarlo en cuenta para dar una posición exacta. Sus relojes atómicos, en órbita a 20.000 kilómetros de altitud, van 40 microsegundos más rápido cada día que los que están en la Tierra.

El objetivo de este proyecto es mejorar la medida de este "desfase gravitacional" de dos decimales, para alcanzar una precisión de "una millonésima", subraya Massonnet.

El conjunto ACES, compuesto de dos relojes atómicos, se lanzará el lunes en un cohete Falcon 9 de SpaceX desde Cabo Cañaveral, en Estados Unidos, con destino a la EEI, a 400 km de altitud.

El primer reloj, PHARAO, será el principal. Dentro de un tubo de alto vacío, se enfriarán átomos de cesio mediante láser a una temperatura cercana a cero absoluto (-273 ºC). Inmovilizados por el frío y en situación de ingravidez, sus vibraciones a una frecuencia particular se contarán con una precisión aún mayor que en la Tierra.

- Segundo atómico -

¿Qué tiene esto que ver con el tiempo? El segundo -unidad temporal- ha sido definido durante mucho tiempo como una fracción de la rotación de la Tierra, es decir 1/86.400 de un día solar promedio. Pero la Tierra no gira de forma regular. Al contrario que el "tic-tac" de un átomo.

Desde 1967, el segundo corresponde oficialmente a 9.192.631.770 periodos de una onda electromagnética emitida por un átomo de Cesio 133 que cambia de estado de energía.

Junto con otro reloj atómico --un máser de hidrógeno--, PHARAO medirá el tiempo con una exactitud y una estabilidad extraordinarias. Solo se desviará un segundo cada 300 millones de años.

"Partir del concepto de un nuevo reloj atómico, ser capaz de ponerlo en órbita, mantener el estándar del segundo a bordo de la EEI y compartirlo con relojes atómicos de todo el planeta" ha resultado ser un proyecto "muy difícil y delicado tecnológicamente", precisó en una rueda de prensa Simon Weinberg, responsable británico del proyecto ACES en la ESA.

"Ha sido un largo viaje, como de 32 años", apuntó. El proyecto atravesó muchas dificultades. Desde la miniaturización y la adaptación al entorno espacial del reloj atómico, cuyo modelo original "ocupa una habitación entera" en el Observatorio de París, hasta la concepción de un enlace de microondas lo suficientemente preciso como para transmitir la hora de PHARAO de manera fiable en la Tierra.

Nueve terminales en el mundo --en Europa, Japón y Estados Unidos-- lo compararán con el tiempo medido por sus propios relojes.

"Las diferencias se analizarán para determinar si el resultado se ajusta a las predicciones de la teoría de la relatividad", declaró a la prensa Philippe Laurent, responsable de las actividades ACES/PHARAO en el Observatorio de París.

De no ser así, "se abrirá una nueva ventana en el mundo de la física", que deberá efectuar ajustes para hacer coincidir las ecuaciones de Einstein con las observaciones.

Y quizás avanzar en la búsqueda del Santo Grial de los físicos: reconciliar la relatividad general, que explica el funcionamiento del universo, y la física cuántica, que rige lo infinitamente pequeño. Dos teorías que funcionan extraordinariamente bien, pero que, hasta ahora, son incompatibles.

R.Krejci--TPP