The Prague Post - La banquisa antártica en dificultad tras histórico deshielo

EUR -
AED 4.308126
AFN 74.482581
ALL 95.530224
AMD 434.876386
ANG 2.099301
AOA 1076.694304
ARS 1633.430504
AUD 1.628669
AWG 2.111165
AZN 1.965707
BAM 1.958337
BBD 2.362793
BDT 143.940617
BGN 1.956466
BHD 0.442905
BIF 3489.287302
BMD 1.17287
BND 1.49646
BOB 8.10609
BRL 5.83057
BSD 1.173135
BTN 111.283999
BWP 15.942812
BYN 3.310457
BYR 22988.245756
BZD 2.359378
CAD 1.592399
CDF 2721.057967
CHF 0.916621
CLF 0.026849
CLP 1056.720618
CNY 8.00853
CNH 8.013747
COP 4288.985037
CRC 533.345622
CUC 1.17287
CUP 31.081047
CVE 110.837016
CZK 24.383316
DJF 208.442259
DKK 7.472605
DOP 69.676157
DZD 155.310268
EGP 62.836842
ERN 17.593045
ETB 184.081928
FJD 2.571051
FKP 0.869443
GBP 0.862147
GEL 3.14914
GGP 0.869443
GHS 13.130323
GIP 0.869443
GMD 86.20339
GNF 10294.873151
GTQ 8.962491
GYD 245.425783
HKD 9.186982
HNL 31.221701
HRK 7.53311
HTG 153.674839
HUF 364.350205
IDR 20313.047299
ILS 3.462863
IMP 0.869443
INR 111.140369
IQD 1536.459283
IRR 1542323.631439
ISK 143.813067
JEP 0.869443
JMD 183.818172
JOD 0.831541
JPY 184.336996
KES 151.505454
KGS 102.532852
KHR 4706.13801
KMF 492.605147
KPW 1055.407589
KRW 1728.844869
KWD 0.360412
KYD 0.977638
KZT 543.376594
LAK 25761.90553
LBP 105109.106795
LKR 374.93256
LRD 215.264518
LSL 19.54009
LTL 3.463179
LVL 0.709457
LYD 7.453576
MAD 10.830302
MDL 20.212654
MGA 4879.137814
MKD 61.615302
MMK 2462.653947
MNT 4196.644722
MOP 9.466051
MRU 46.903081
MUR 55.171957
MVR 18.12671
MWK 2042.55632
MXN 20.479888
MYR 4.656723
MZN 74.952213
NAD 19.539534
NGN 1612.112655
NIO 43.068095
NOK 10.867939
NPR 178.045837
NZD 1.986249
OMR 0.450968
PAB 1.173105
PEN 4.114133
PGK 5.090212
PHP 71.923874
PKR 326.919943
PLN 4.256725
PYG 7215.055949
QAR 4.29048
RON 5.200857
RSD 117.377298
RUB 87.922577
RWF 1715.04647
SAR 4.398531
SBD 9.439939
SCR 17.153207
SDG 704.307623
SEK 10.838119
SGD 1.493315
SHP 0.875666
SLE 28.857779
SLL 24594.486288
SOS 670.414381
SRD 43.933321
STD 24276.034391
STN 24.534194
SVC 10.265307
SYP 129.771086
SZL 19.671417
THB 38.141749
TJS 11.003655
TMT 4.110908
TND 3.424137
TOP 2.823989
TRY 52.948383
TTD 7.963065
TWD 37.043902
TZS 3055.325613
UAH 51.546843
UGX 4411.148016
USD 1.17287
UYU 46.785207
UZS 14001.13781
VES 569.531156
VND 30912.153323
VUV 138.99247
WST 3.181044
XAF 656.855688
XAG 0.015748
XAU 0.000253
XCD 3.169739
XCG 2.114274
XDR 0.818332
XOF 656.224101
XPF 119.331742
YER 279.876052
ZAR 19.559772
ZMK 10557.235521
ZMW 21.907974
ZWL 377.663559
La banquisa antártica en dificultad tras histórico deshielo
La banquisa antártica en dificultad tras histórico deshielo / Foto: Julia Han JANICKI, Laurence SAUBADU - AFP

La banquisa antártica en dificultad tras histórico deshielo

Después de un derretimiento histórico en febrero, la banquisa antártica tiene dificultades para recuperarse a pesar de la llegada del invierno en el hemisferio sur, un fenómeno que podría acelerar el calentamiento global y amenazar a numerosas especies del océano austral.

Tamaño del texto:

La banquisa de la Antártida tenía a finales de junio un déficit de 2,5 millones de km2, una superficie apenas menor que la de Argentina (2,78 millones de km2), comparado con el promedio entre 1991 y 2020, según el observatorio europeo Copernicus.

El 16 de febrero, el hielo del mar antártico -que se forma por congelación del agua salada del océano- alcanzó su extensión más baja desde el inicio de las medidas satelitales, hace 45 años, con una superficie total de 2,06 millones de km2.

Desde entonces, se recupera a un ritmo inusualmente lento, a pesar de la llegada del invierno en el hemisferio sur.

La superficie de hielo marino en junio fue de 11,5 millones de km2 (17% menos que la media).

Una extensión "extraordinariamente baja", según Ed Blockley, que dirige el grupo Clima Polar del Met Office, el servicio meteorológico británico.

"Un acontecimiento inédito y preocupante", confirma Jean Baptiste Sallée, oceanógrafo y climatólogo del Centro Nacional francés de Investigación Científica (CNRS).

"Es algo nunca visto. La pregunta es: ¿entramos en un nuevo régimen? Es demasiado pronto para responder", subraya.

Hasta hace poco, la capa de hielo de la Antártida parecía escapar a los efectos del calentamiento global.

Durante 35 años, se mantuvo estable o incluso aumentó ligeramente, alcanzando en septiembre de 2014 una extensión récord de más de 20 millones de km2 por primera vez desde 1979.

"En 2015 todo cambió. En 2 o 3 años se perdió lo que se había ganado en 35 (años)", explica François Massonnet, climatólogo de la universidad católica de Lovaina, en Bélgica.

"Desde 2016, hemos batido récords casi todos los años y estos récords no son independientes entre sí", añade.

Una hipótesis sería, según él, que se trate de un fenómeno autosostenido. El océano se calienta más fuertemente durante el verano, por falta de hielo. Luego, "cuando vuelve el invierno, primero hay que liberar todo el calor sobrante antes de poder formar hielo marino", explica.

Este hielo -más fino- se derrite más rápido cuando regresa el verano.

- Zona de refugio -

El retroceso del hielo marino "es coherente con un cambio climático que comienza a impactar la capa de hielo antártico", señala Sallée.

Pero los investigadores se resisten a establecer un vínculo formal con el calentamiento global, dada la dificultad que tuvieron en el pasado trabajando sobre modelos climáticos para predecir los cambios en la capa de hielo antártica.

La reducción del hielo marino podría agravar el calentamiento global. El océano, más oscuro, refleja menos los rayos del sol que el hielo blanco, por lo que almacena más calor.

Al derretirse, la capa de hielo también perderá su papel de amortiguador entre las olas y el casquete polar en el continente antártico, lo que podría acelerar el flujo de los glaciares de agua dulce hacia el océano.

Por último, la retirada del hielo marino amenaza el rico ecosistema que alberga.

"El hielo forma terrazas, túneles y laberintos que sirven de refugios donde los animales pueden ocultarse de los depredadores", explica Sara Labrousse, investigadora en ecología polar del CNRS.

El casquete alberga krill, crustáceo parecido a un camarón que se alimenta de algas de hielo, antes de ser ingerido por ballenas, focas o pingüinos.

"El hielo marino es también una zona de descanso, de muda y de reproducción para muchos mamíferos y aves marinas", añade Labrousse.

Cuando el hielo se rompe demasiado temprano en la temporada, las focas jóvenes -que tienen poca grasa y un pelaje no lo suficientemente impermeable- pueden morir de hipotermia al caer al agua, según la investigadora.

El retroceso del hielo marino "puede poner en peligro diferentes poblaciones", advierte.

A.Novak--TPP