The Prague Post - La banquisa antártica en dificultad tras histórico deshielo

EUR -
AED 4.337402
AFN 77.949497
ALL 96.746586
AMD 448.977858
ANG 2.114171
AOA 1083.021357
ARS 1714.875512
AUD 1.685498
AWG 2.125888
AZN 2.012064
BAM 1.955268
BBD 2.38905
BDT 145.070535
BGN 1.983418
BHD 0.445266
BIF 3528.573785
BMD 1.181049
BND 1.507858
BOB 8.225762
BRL 6.214439
BSD 1.186177
BTN 108.470491
BWP 15.623457
BYN 3.396476
BYR 23148.554586
BZD 2.385551
CAD 1.613708
CDF 2545.159901
CHF 0.919208
CLF 0.025873
CLP 1021.607686
CNY 8.204152
CNH 8.191376
COP 4286.025744
CRC 588.998578
CUC 1.181049
CUP 31.297791
CVE 110.235011
CZK 24.302084
DJF 211.222538
DKK 7.468828
DOP 74.978008
DZD 153.399354
EGP 55.615706
ERN 17.715731
ETB 185.042803
FJD 2.598659
FKP 0.861876
GBP 0.86249
GEL 3.182902
GGP 0.861876
GHS 13.006462
GIP 0.861876
GMD 86.804949
GNF 10416.368516
GTQ 9.101524
GYD 248.162489
HKD 9.228272
HNL 31.335885
HRK 7.533794
HTG 155.578208
HUF 381.061234
IDR 19805.714336
ILS 3.652334
IMP 0.861876
INR 106.79255
IQD 1553.870701
IRR 49751.676815
ISK 145.209813
JEP 0.861876
JMD 186.382904
JOD 0.837354
JPY 183.589884
KES 153.004664
KGS 103.282928
KHR 4779.402566
KMF 493.678066
KPW 1062.943833
KRW 1711.71749
KWD 0.362877
KYD 0.988427
KZT 599.002117
LAK 25509.060426
LBP 105741.299905
LKR 367.318518
LRD 220.030142
LSL 18.990734
LTL 3.48733
LVL 0.714405
LYD 7.493961
MAD 10.816757
MDL 20.081537
MGA 5293.52655
MKD 61.640235
MMK 2480.18629
MNT 4209.99602
MOP 9.542264
MRU 47.137696
MUR 54.198214
MVR 18.247651
MWK 2058.282399
MXN 20.491608
MYR 4.652739
MZN 75.291426
NAD 18.990894
NGN 1654.105612
NIO 43.681959
NOK 11.432319
NPR 173.688047
NZD 1.957015
OMR 0.454115
PAB 1.186177
PEN 3.995113
PGK 5.086622
PHP 69.560822
PKR 332.277686
PLN 4.219923
PYG 7886.854432
QAR 4.33612
RON 5.09564
RSD 117.441072
RUB 90.309541
RWF 1735.465057
SAR 4.429108
SBD 9.51701
SCR 17.546644
SDG 710.395921
SEK 10.55802
SGD 1.500091
SHP 0.886092
SLE 28.906223
SLL 24765.999919
SOS 678.438173
SRD 44.909376
STD 24445.323632
STN 24.512634
SVC 10.379132
SYP 13061.896589
SZL 18.995986
THB 37.167278
TJS 11.078586
TMT 4.145481
TND 3.422169
TOP 2.843682
TRY 51.371886
TTD 8.030883
TWD 37.296322
TZS 3045.971612
UAH 51.1218
UGX 4236.847393
USD 1.181049
UYU 46.017481
UZS 14501.055082
VES 438.925607
VND 30730.296737
VUV 140.729879
WST 3.201564
XAF 656.28969
XAG 0.014184
XAU 0.000245
XCD 3.191843
XCG 2.137709
XDR 0.81619
XOF 655.7786
XPF 119.331742
YER 281.532483
ZAR 18.880752
ZMK 10630.856255
ZMW 23.277667
ZWL 380.297201
La banquisa antártica en dificultad tras histórico deshielo
La banquisa antártica en dificultad tras histórico deshielo / Foto: Julia Han JANICKI, Laurence SAUBADU - AFP

La banquisa antártica en dificultad tras histórico deshielo

Después de un derretimiento histórico en febrero, la banquisa antártica tiene dificultades para recuperarse a pesar de la llegada del invierno en el hemisferio sur, un fenómeno que podría acelerar el calentamiento global y amenazar a numerosas especies del océano austral.

Tamaño del texto:

La banquisa de la Antártida tenía a finales de junio un déficit de 2,5 millones de km2, una superficie apenas menor que la de Argentina (2,78 millones de km2), comparado con el promedio entre 1991 y 2020, según el observatorio europeo Copernicus.

El 16 de febrero, el hielo del mar antártico -que se forma por congelación del agua salada del océano- alcanzó su extensión más baja desde el inicio de las medidas satelitales, hace 45 años, con una superficie total de 2,06 millones de km2.

Desde entonces, se recupera a un ritmo inusualmente lento, a pesar de la llegada del invierno en el hemisferio sur.

La superficie de hielo marino en junio fue de 11,5 millones de km2 (17% menos que la media).

Una extensión "extraordinariamente baja", según Ed Blockley, que dirige el grupo Clima Polar del Met Office, el servicio meteorológico británico.

"Un acontecimiento inédito y preocupante", confirma Jean Baptiste Sallée, oceanógrafo y climatólogo del Centro Nacional francés de Investigación Científica (CNRS).

"Es algo nunca visto. La pregunta es: ¿entramos en un nuevo régimen? Es demasiado pronto para responder", subraya.

Hasta hace poco, la capa de hielo de la Antártida parecía escapar a los efectos del calentamiento global.

Durante 35 años, se mantuvo estable o incluso aumentó ligeramente, alcanzando en septiembre de 2014 una extensión récord de más de 20 millones de km2 por primera vez desde 1979.

"En 2015 todo cambió. En 2 o 3 años se perdió lo que se había ganado en 35 (años)", explica François Massonnet, climatólogo de la universidad católica de Lovaina, en Bélgica.

"Desde 2016, hemos batido récords casi todos los años y estos récords no son independientes entre sí", añade.

Una hipótesis sería, según él, que se trate de un fenómeno autosostenido. El océano se calienta más fuertemente durante el verano, por falta de hielo. Luego, "cuando vuelve el invierno, primero hay que liberar todo el calor sobrante antes de poder formar hielo marino", explica.

Este hielo -más fino- se derrite más rápido cuando regresa el verano.

- Zona de refugio -

El retroceso del hielo marino "es coherente con un cambio climático que comienza a impactar la capa de hielo antártico", señala Sallée.

Pero los investigadores se resisten a establecer un vínculo formal con el calentamiento global, dada la dificultad que tuvieron en el pasado trabajando sobre modelos climáticos para predecir los cambios en la capa de hielo antártica.

La reducción del hielo marino podría agravar el calentamiento global. El océano, más oscuro, refleja menos los rayos del sol que el hielo blanco, por lo que almacena más calor.

Al derretirse, la capa de hielo también perderá su papel de amortiguador entre las olas y el casquete polar en el continente antártico, lo que podría acelerar el flujo de los glaciares de agua dulce hacia el océano.

Por último, la retirada del hielo marino amenaza el rico ecosistema que alberga.

"El hielo forma terrazas, túneles y laberintos que sirven de refugios donde los animales pueden ocultarse de los depredadores", explica Sara Labrousse, investigadora en ecología polar del CNRS.

El casquete alberga krill, crustáceo parecido a un camarón que se alimenta de algas de hielo, antes de ser ingerido por ballenas, focas o pingüinos.

"El hielo marino es también una zona de descanso, de muda y de reproducción para muchos mamíferos y aves marinas", añade Labrousse.

Cuando el hielo se rompe demasiado temprano en la temporada, las focas jóvenes -que tienen poca grasa y un pelaje no lo suficientemente impermeable- pueden morir de hipotermia al caer al agua, según la investigadora.

El retroceso del hielo marino "puede poner en peligro diferentes poblaciones", advierte.

A.Novak--TPP