The Prague Post - "Retrocedimos 50 años", lamentan agricultores de Pakistán tras inundaciones

EUR -
AED 4.251083
AFN 74.08239
ALL 95.019512
AMD 426.497811
ANG 2.07247
AOA 1062.625575
ARS 1653.355313
AUD 1.642373
AWG 2.085345
AZN 1.970787
BAM 1.95579
BBD 2.331088
BDT 142.359269
BGN 1.957269
BHD 0.436198
BIF 3438.082351
BMD 1.157544
BND 1.485992
BOB 7.997959
BRL 5.858908
BSD 1.157394
BTN 110.027435
BWP 15.58092
BYN 3.202284
BYR 22687.863537
BZD 2.327788
CAD 1.619925
CDF 2656.563402
CHF 0.925481
CLF 0.026526
CLP 1047.464623
CNY 7.838308
CNH 7.829003
COP 4043.179245
CRC 526.497297
CUC 1.157544
CUP 30.674918
CVE 110.264434
CZK 24.163389
DJF 206.108942
DKK 7.479007
DOP 67.959651
DZD 154.093209
EGP 60.014692
ERN 17.363161
ETB 182.378464
FJD 2.564998
FKP 0.863395
GBP 0.866069
GEL 3.073309
GGP 0.863395
GHS 12.846934
GIP 0.863395
GMD 84.50101
GNF 10138.947954
GTQ 8.822955
GYD 242.148757
HKD 9.070573
HNL 30.948841
HRK 7.540009
HTG 151.329223
HUF 352.182562
IDR 20580.323071
ILS 3.380978
IMP 0.863395
INR 110.094596
IQD 1516.192217
IRR 1592638.824291
ISK 144.287703
JEP 0.863395
JMD 183.459058
JOD 0.820752
JPY 185.46753
KES 149.879231
KGS 101.227604
KHR 4649.97613
KMF 493.11366
KPW 1041.790057
KRW 1757.17526
KWD 0.357079
KYD 0.964595
KZT 565.967095
LAK 25485.869174
LBP 103650.567934
LKR 388.018008
LRD 210.648919
LSL 18.852303
LTL 3.417926
LVL 0.700186
LYD 7.376962
MAD 10.719745
MDL 20.213896
MGA 4829.975206
MKD 61.644684
MMK 2429.621781
MNT 4141.565227
MOP 9.341452
MRU 45.903764
MUR 54.693197
MVR 17.896013
MWK 2006.989698
MXN 19.936265
MYR 4.69685
MZN 73.970285
NAD 18.852303
NGN 1574.837995
NIO 42.589781
NOK 11.012292
NPR 176.044096
NZD 1.985326
OMR 0.444788
PAB 1.157394
PEN 3.93618
PGK 5.067974
PHP 70.345146
PKR 322.019447
PLN 4.248129
PYG 7086.963621
QAR 4.231078
RON 5.239158
RSD 117.359398
RUB 83.874369
RWF 1699.691275
SAR 4.345186
SBD 9.313105
SCR 16.281116
SDG 695.109697
SEK 10.972001
SGD 1.486866
SHP 0.864224
SLE 28.533708
SLL 24273.124366
SOS 661.496604
SRD 43.418898
STD 23958.824929
STN 24.499874
SVC 10.126948
SYP 127.945773
SZL 18.836903
THB 38.051883
TJS 10.787045
TMT 4.06298
TND 3.395583
TOP 2.787089
TRY 53.516154
TTD 7.86196
TWD 36.603276
TZS 3038.184404
UAH 51.862034
UGX 4339.977722
USD 1.157544
UYU 46.74976
UZS 13861.928843
VES 673.64184
VND 30454.984166
VUV 136.791375
WST 3.175711
XAF 655.953633
XAG 0.017014
XAU 0.000275
XCD 3.12832
XCG 2.085889
XDR 0.815796
XOF 655.953633
XPF 119.331742
YER 276.181789
ZAR 18.881026
ZMK 10419.284009
ZMW 20.219896
ZWL 372.728714
"Retrocedimos 50 años", lamentan agricultores de Pakistán tras inundaciones
"Retrocedimos 50 años", lamentan agricultores de Pakistán tras inundaciones / Foto: Asif HASSAN - AFP

"Retrocedimos 50 años", lamentan agricultores de Pakistán tras inundaciones

"Retrocedimos 50 años", lamenta el agricultor Ashraf Ali Bhanbro, cuyas cerca de 1.000 hectáreas de algodón y caña de azúcar -a punto de ser cosechadas- quedaron destruidas por las inundaciones provocadas por lluvias monzónicas sin precedentes en Pakistán.

Tamaño del texto:

La provincia de Sindh, en Pakistán meridional, está atravesada por el caudaloso río Indo, en cuyas orillas hubo una floreciente agricultura durante milenios, con sistemas de riego establecidos 4.000 años antes de nuestra era.

La región se enfrenta a un doble problema: se registraron precipitaciones récord a nivel local, pero el agua no tiene por dónde fluir, ya que el río Indo se encuentra en su nivel más alto debido a sus afluentes del norte, y desborda en varios lugares.

"En un momento dado, llovió durante 72 horas sin parar", explica Bhanbro, añadiendo que perdió al menos 270 millones de rupias paquistaníes (unos 1,2 millones de dólares) sólo en insumos.

"Ese era el coste de los fertilizantes y los pesticidas. Sin incluir los beneficios, que podrían haber sido mucho mayores porque era una cosecha excepcional", detalla.

A menos que sus tierras puedan ser drenadas, los agricultores como Bhanbro no podrán sembrar trigo de invierno, un cultivo vital para la seguridad alimentaria del país.

Pakistán fue autosuficiente en su producción de trigo, pero más recientemente depende de las importaciones para asegurarse de que sus silos estén llenos, en el marco de sus reservas estratégicas.

- "Estamos perdidos" -

Islamabad difícilmente puede permitirse importar de Rusia grano incluso con descuento, como se está considerando.

El país debe miles de millones a sus acreedores extranjeros, y sólo la semana pasada logró convencer al Fondo Monetario Internacional de que reactivara un préstamo de rescate que ni siquiera puede pagar su deuda externa, y mucho menos hacer frente a los daños causados por las inundaciones, estimados en 10.000 millones de dólares.

La devastación es impactante desde la carretera elevada que une Sukkur con Sammu Khan. En muchos lugares hay agua hasta donde alcanza la vista.

En los campos inundados de cultivos de algodón, las hojas se volvieron marrones y las cápsulas son casi imposibles de encontrar.

Los grandes terratenientes probablemente resistirán a las inundaciones, pero decenas de miles de agricultores se enfrentan a inmensas dificultades. Muchos sólo cobran por lo que cosechan y complementan sus ingresos cultivando alimentos en pequeñas parcelas en pueblos dispersos por la provincia.

Estas también están bajo el agua, y decenas de miles de personas huyeron de sus casas inundadas hacia terrenos más altos.

"No queda nada por cosechar", dice Saeed Baloch, que trabaja la tierra cada temporada con su familia ampliada antes de poner en común sus ingresos.

Los agricultores no son los únicos afectados por las inundaciones. Todos los eslabones de la cadena de suministro también.

"Estamos perdidos", admite Waseem Ahmed, un comerciante de algodón de Saleh Pat que, como muchos en el sector, realizó pagos por adelantado para fijar los precios de compra y protegerse de la inflación y las fluctuaciones del mercado.

"De los 200 maunds (unos 8.000 kg) previstos, sólo se cosecharon 35", informa, añadiendo haber dejado en suspenso sus planes de expansión.

En una pequeña tienda de un mercado algodonero habitualmente bullicioso, dos jóvenes examinan sin entusiasmo un montón de algodón húmedo para ver si se puede salvar algo.

"El mercado está parado e incluso las fábricas de desmotado cerraron", comenta Ahmed.

Ante la abrumadora sensación de impotencia, el algodonero Latif Dinno espera la intervención divina. "Miramos a Alá. Es el último salvador", resume.

O.Ruzicka--TPP