The Prague Post - "Retrocedimos 50 años", lamentan agricultores de Pakistán tras inundaciones

EUR -
AED 4.330863
AFN 77.820662
ALL 96.710083
AMD 446.915552
ANG 2.110688
AOA 1081.237111
ARS 1712.049869
AUD 1.696014
AWG 2.122385
AZN 1.999969
BAM 1.945697
BBD 2.377356
BDT 144.360427
BGN 1.98015
BHD 0.444482
BIF 3495.449829
BMD 1.179103
BND 1.499328
BOB 8.185843
BRL 6.199486
BSD 1.180371
BTN 107.939993
BWP 15.53599
BYN 3.379851
BYR 23110.412093
BZD 2.373884
CAD 1.611869
CDF 2540.966445
CHF 0.91914
CLF 0.025848
CLP 1020.643256
CNY 8.190631
CNH 8.184246
COP 4260.545962
CRC 585.66398
CUC 1.179103
CUP 31.24622
CVE 110.688288
CZK 24.29488
DJF 209.550233
DKK 7.467634
DOP 74.224166
DZD 153.244416
EGP 55.519107
ERN 17.68654
ETB 183.055348
FJD 2.630873
FKP 0.860455
GBP 0.862779
GEL 3.177673
GGP 0.860455
GHS 12.917063
GIP 0.860455
GMD 86.659259
GNF 10318.327481
GTQ 9.056973
GYD 246.958173
HKD 9.208851
HNL 31.187291
HRK 7.535522
HTG 154.698714
HUF 380.920301
IDR 19770.367994
ILS 3.656209
IMP 0.860455
INR 106.603028
IQD 1545.214033
IRR 49669.699645
ISK 145.289235
JEP 0.860455
JMD 185.330055
JOD 0.836029
JPY 183.444203
KES 152.257677
KGS 103.113012
KHR 4746.480142
KMF 492.864429
KPW 1061.192392
KRW 1711.997572
KWD 0.362196
KYD 0.983634
KZT 596.070037
LAK 25344.81143
LBP 100872.232776
LKR 365.526699
LRD 219.312992
LSL 18.995699
LTL 3.481584
LVL 0.713227
LYD 7.451607
MAD 10.799106
MDL 19.984083
MGA 5247.007079
MKD 61.632525
MMK 2476.09962
MNT 4203.059097
MOP 9.495595
MRU 47.081421
MUR 53.708211
MVR 18.216755
MWK 2048.101661
MXN 20.514553
MYR 4.64743
MZN 75.167649
NAD 18.995947
NGN 1640.332736
NIO 43.277197
NOK 11.433865
NPR 172.704717
NZD 1.963554
OMR 0.453362
PAB 1.180376
PEN 3.968887
PGK 4.997009
PHP 69.385519
PKR 329.853883
PLN 4.222543
PYG 7848.248955
QAR 4.293407
RON 5.095259
RSD 117.432769
RUB 90.142087
RWF 1713.236162
SAR 4.42191
SBD 9.501329
SCR 16.802389
SDG 709.232781
SEK 10.571829
SGD 1.500013
SHP 0.884632
SLE 28.858499
SLL 24725.192318
SOS 673.823663
SRD 44.835427
STD 24405.044418
STN 25.055931
SVC 10.328502
SYP 13040.374153
SZL 18.99502
THB 37.251404
TJS 11.024404
TMT 4.13865
TND 3.357492
TOP 2.838996
TRY 51.250288
TTD 7.991573
TWD 37.253763
TZS 3052.095081
UAH 50.834097
UGX 4216.108388
USD 1.179103
UYU 45.79223
UZS 14444.007554
VES 436.022235
VND 30680.251156
VUV 140.497995
WST 3.196289
XAF 652.59615
XAG 0.014777
XAU 0.000253
XCD 3.186584
XCG 2.127254
XDR 0.810297
XOF 650.277405
XPF 119.331742
YER 281.068604
ZAR 18.969486
ZMK 10613.339413
ZMW 23.164702
ZWL 379.670575
"Retrocedimos 50 años", lamentan agricultores de Pakistán tras inundaciones
"Retrocedimos 50 años", lamentan agricultores de Pakistán tras inundaciones / Foto: Asif HASSAN - AFP

"Retrocedimos 50 años", lamentan agricultores de Pakistán tras inundaciones

"Retrocedimos 50 años", lamenta el agricultor Ashraf Ali Bhanbro, cuyas cerca de 1.000 hectáreas de algodón y caña de azúcar -a punto de ser cosechadas- quedaron destruidas por las inundaciones provocadas por lluvias monzónicas sin precedentes en Pakistán.

Tamaño del texto:

La provincia de Sindh, en Pakistán meridional, está atravesada por el caudaloso río Indo, en cuyas orillas hubo una floreciente agricultura durante milenios, con sistemas de riego establecidos 4.000 años antes de nuestra era.

La región se enfrenta a un doble problema: se registraron precipitaciones récord a nivel local, pero el agua no tiene por dónde fluir, ya que el río Indo se encuentra en su nivel más alto debido a sus afluentes del norte, y desborda en varios lugares.

"En un momento dado, llovió durante 72 horas sin parar", explica Bhanbro, añadiendo que perdió al menos 270 millones de rupias paquistaníes (unos 1,2 millones de dólares) sólo en insumos.

"Ese era el coste de los fertilizantes y los pesticidas. Sin incluir los beneficios, que podrían haber sido mucho mayores porque era una cosecha excepcional", detalla.

A menos que sus tierras puedan ser drenadas, los agricultores como Bhanbro no podrán sembrar trigo de invierno, un cultivo vital para la seguridad alimentaria del país.

Pakistán fue autosuficiente en su producción de trigo, pero más recientemente depende de las importaciones para asegurarse de que sus silos estén llenos, en el marco de sus reservas estratégicas.

- "Estamos perdidos" -

Islamabad difícilmente puede permitirse importar de Rusia grano incluso con descuento, como se está considerando.

El país debe miles de millones a sus acreedores extranjeros, y sólo la semana pasada logró convencer al Fondo Monetario Internacional de que reactivara un préstamo de rescate que ni siquiera puede pagar su deuda externa, y mucho menos hacer frente a los daños causados por las inundaciones, estimados en 10.000 millones de dólares.

La devastación es impactante desde la carretera elevada que une Sukkur con Sammu Khan. En muchos lugares hay agua hasta donde alcanza la vista.

En los campos inundados de cultivos de algodón, las hojas se volvieron marrones y las cápsulas son casi imposibles de encontrar.

Los grandes terratenientes probablemente resistirán a las inundaciones, pero decenas de miles de agricultores se enfrentan a inmensas dificultades. Muchos sólo cobran por lo que cosechan y complementan sus ingresos cultivando alimentos en pequeñas parcelas en pueblos dispersos por la provincia.

Estas también están bajo el agua, y decenas de miles de personas huyeron de sus casas inundadas hacia terrenos más altos.

"No queda nada por cosechar", dice Saeed Baloch, que trabaja la tierra cada temporada con su familia ampliada antes de poner en común sus ingresos.

Los agricultores no son los únicos afectados por las inundaciones. Todos los eslabones de la cadena de suministro también.

"Estamos perdidos", admite Waseem Ahmed, un comerciante de algodón de Saleh Pat que, como muchos en el sector, realizó pagos por adelantado para fijar los precios de compra y protegerse de la inflación y las fluctuaciones del mercado.

"De los 200 maunds (unos 8.000 kg) previstos, sólo se cosecharon 35", informa, añadiendo haber dejado en suspenso sus planes de expansión.

En una pequeña tienda de un mercado algodonero habitualmente bullicioso, dos jóvenes examinan sin entusiasmo un montón de algodón húmedo para ver si se puede salvar algo.

"El mercado está parado e incluso las fábricas de desmotado cerraron", comenta Ahmed.

Ante la abrumadora sensación de impotencia, el algodonero Latif Dinno espera la intervención divina. "Miramos a Alá. Es el último salvador", resume.

O.Ruzicka--TPP