The Prague Post - "Retrocedimos 50 años", lamentan agricultores de Pakistán tras inundaciones

EUR -
AED 4.307904
AFN 73.899815
ALL 95.662872
AMD 434.930879
ANG 2.099565
AOA 1076.829872
ARS 1618.651174
AUD 1.632069
AWG 2.114363
AZN 1.992847
BAM 1.958583
BBD 2.36309
BDT 143.958683
BGN 1.956712
BHD 0.44314
BIF 3540.192893
BMD 1.173017
BND 1.496648
BOB 8.107108
BRL 5.869426
BSD 1.173282
BTN 111.297967
BWP 15.944814
BYN 3.310873
BYR 22991.13115
BZD 2.359674
CAD 1.596799
CDF 2721.399578
CHF 0.916941
CLF 0.026965
CLP 1061.193093
CNY 8.021383
CNH 8.014568
COP 4274.180313
CRC 533.412565
CUC 1.173017
CUP 31.084948
CVE 110.432755
CZK 24.368603
DJF 208.925592
DKK 7.472851
DOP 69.836384
DZD 155.381419
EGP 62.898218
ERN 17.595253
ETB 183.200509
FJD 2.574714
FKP 0.869553
GBP 0.863452
GEL 3.155344
GGP 0.869553
GHS 13.134616
GIP 0.869553
GMD 85.630285
GNF 10295.639803
GTQ 8.963616
GYD 245.456588
HKD 9.189239
HNL 31.193651
HRK 7.539566
HTG 153.694127
HUF 364.64508
IDR 20363.573304
ILS 3.463298
IMP 0.869553
INR 111.236048
IQD 1536.947835
IRR 1543103.726083
ISK 143.800082
JEP 0.869553
JMD 183.841244
JOD 0.831693
JPY 183.823604
KES 151.530649
KGS 102.545727
KHR 4704.025441
KMF 495.013024
KPW 1055.540059
KRW 1735.701244
KWD 0.360527
KYD 0.97776
KZT 543.444797
LAK 25765.139063
LBP 105122.299676
LKR 374.97962
LRD 215.291537
LSL 19.668778
LTL 3.463614
LVL 0.709546
LYD 7.4596
MAD 10.837162
MDL 20.215191
MGA 4879.412171
MKD 61.654035
MMK 2462.963049
MNT 4197.171468
MOP 9.467239
MRU 46.527679
MUR 55.167343
MVR 18.128944
MWK 2034.473164
MXN 20.546679
MYR 4.657088
MZN 74.961608
NAD 19.668946
NGN 1613.12837
NIO 43.175587
NOK 10.915726
NPR 178.068185
NZD 1.992504
OMR 0.451014
PAB 1.173252
PEN 4.134981
PGK 5.099747
PHP 71.92998
PKR 326.960977
PLN 4.257523
PYG 7215.961555
QAR 4.291018
RON 5.192593
RSD 117.397879
RUB 87.912793
RWF 1715.261736
SAR 4.399083
SBD 9.429695
SCR 16.073569
SDG 704.392817
SEK 10.855585
SGD 1.494048
SHP 0.875776
SLE 28.855387
SLL 24597.573291
SOS 670.498528
SRD 43.938904
STD 24279.081423
STN 24.537274
SVC 10.266596
SYP 129.787374
SZL 19.673886
THB 38.145317
TJS 11.005036
TMT 4.111424
TND 3.424566
TOP 2.824343
TRY 53.00324
TTD 7.964064
TWD 37.086074
TZS 3055.709113
UAH 51.553313
UGX 4411.701686
USD 1.173017
UYU 46.791079
UZS 14003.271958
VES 569.602641
VND 30916.033295
VUV 139.009915
WST 3.181443
XAF 656.938134
XAG 0.016007
XAU 0.000254
XCD 3.170137
XCG 2.114539
XDR 0.818435
XOF 656.954961
XPF 119.331742
YER 279.911145
ZAR 19.593722
ZMK 10558.563409
ZMW 21.910724
ZWL 377.710962
"Retrocedimos 50 años", lamentan agricultores de Pakistán tras inundaciones
"Retrocedimos 50 años", lamentan agricultores de Pakistán tras inundaciones / Foto: Asif HASSAN - AFP

"Retrocedimos 50 años", lamentan agricultores de Pakistán tras inundaciones

"Retrocedimos 50 años", lamenta el agricultor Ashraf Ali Bhanbro, cuyas cerca de 1.000 hectáreas de algodón y caña de azúcar -a punto de ser cosechadas- quedaron destruidas por las inundaciones provocadas por lluvias monzónicas sin precedentes en Pakistán.

Tamaño del texto:

La provincia de Sindh, en Pakistán meridional, está atravesada por el caudaloso río Indo, en cuyas orillas hubo una floreciente agricultura durante milenios, con sistemas de riego establecidos 4.000 años antes de nuestra era.

La región se enfrenta a un doble problema: se registraron precipitaciones récord a nivel local, pero el agua no tiene por dónde fluir, ya que el río Indo se encuentra en su nivel más alto debido a sus afluentes del norte, y desborda en varios lugares.

"En un momento dado, llovió durante 72 horas sin parar", explica Bhanbro, añadiendo que perdió al menos 270 millones de rupias paquistaníes (unos 1,2 millones de dólares) sólo en insumos.

"Ese era el coste de los fertilizantes y los pesticidas. Sin incluir los beneficios, que podrían haber sido mucho mayores porque era una cosecha excepcional", detalla.

A menos que sus tierras puedan ser drenadas, los agricultores como Bhanbro no podrán sembrar trigo de invierno, un cultivo vital para la seguridad alimentaria del país.

Pakistán fue autosuficiente en su producción de trigo, pero más recientemente depende de las importaciones para asegurarse de que sus silos estén llenos, en el marco de sus reservas estratégicas.

- "Estamos perdidos" -

Islamabad difícilmente puede permitirse importar de Rusia grano incluso con descuento, como se está considerando.

El país debe miles de millones a sus acreedores extranjeros, y sólo la semana pasada logró convencer al Fondo Monetario Internacional de que reactivara un préstamo de rescate que ni siquiera puede pagar su deuda externa, y mucho menos hacer frente a los daños causados por las inundaciones, estimados en 10.000 millones de dólares.

La devastación es impactante desde la carretera elevada que une Sukkur con Sammu Khan. En muchos lugares hay agua hasta donde alcanza la vista.

En los campos inundados de cultivos de algodón, las hojas se volvieron marrones y las cápsulas son casi imposibles de encontrar.

Los grandes terratenientes probablemente resistirán a las inundaciones, pero decenas de miles de agricultores se enfrentan a inmensas dificultades. Muchos sólo cobran por lo que cosechan y complementan sus ingresos cultivando alimentos en pequeñas parcelas en pueblos dispersos por la provincia.

Estas también están bajo el agua, y decenas de miles de personas huyeron de sus casas inundadas hacia terrenos más altos.

"No queda nada por cosechar", dice Saeed Baloch, que trabaja la tierra cada temporada con su familia ampliada antes de poner en común sus ingresos.

Los agricultores no son los únicos afectados por las inundaciones. Todos los eslabones de la cadena de suministro también.

"Estamos perdidos", admite Waseem Ahmed, un comerciante de algodón de Saleh Pat que, como muchos en el sector, realizó pagos por adelantado para fijar los precios de compra y protegerse de la inflación y las fluctuaciones del mercado.

"De los 200 maunds (unos 8.000 kg) previstos, sólo se cosecharon 35", informa, añadiendo haber dejado en suspenso sus planes de expansión.

En una pequeña tienda de un mercado algodonero habitualmente bullicioso, dos jóvenes examinan sin entusiasmo un montón de algodón húmedo para ver si se puede salvar algo.

"El mercado está parado e incluso las fábricas de desmotado cerraron", comenta Ahmed.

Ante la abrumadora sensación de impotencia, el algodonero Latif Dinno espera la intervención divina. "Miramos a Alá. Es el último salvador", resume.

O.Ruzicka--TPP