Un acompañante de Maradona dice en el juicio por su muerte que era manipulado
Un acompañante terapéutico que asistió a Diego Maradona semanas antes de su muerte declaró que el entorno del astro del fútbol ejercía "manipulación" para condicionar con quién hablaba durante su internación domiciliaria, en el juicio que se sigue en Argentina por su muerte en 2020.
"Había manipulación, vi manipulación telefónica", dijo este martes Carlos Cottaro, que acompañó a Maradona en parte de la internación domiciliaria que precedió la muerte del ídolo en 2020.
Cottaro señaló que el secretario de Maradona, Maximiliano Pomargo, condicionaba "si las hijas lo podían ver o no".
"Le sonaban los teléfonos a Diego y los agarraban y la comunicación no pasaba", dijo Cottaro en referencia a Pomargo y sus asistentes.
Pomargo no está imputado en el juicio por la muerte del ídolo, que busca responsabilidades en siete profesionales de la salud que atendieron al exfutbolista durante la internación domiciliaria, de la que se cuestiona tanto la pertinencia como las condiciones.
En coincidencia con otros testigos, Cottaro señaló que la casa donde estuvo internado Maradona tras someterse a una neurocirugía estaba sucia y carecía de elementos médicos esenciales.
Maradona había sido operado el 3 de noviembre de 2020 por un hematoma subdural. Días después fue trasladado a una casa en Tigre, al norte de Buenos Aires, donde murió el 25 de noviembre a los 60 años por un edema pulmonar y un paro cardiorrespiratorio.
En la audiencia del martes, declararon además tres imputados, entre ellos el médico clínico Pedro Di Spagna, que lo hizo por primera vez.
Di Spagna, que visitó a Maradona en dos oportunidades en su casa, dijo que fue la representante de la empresa de medicina privada quien le pidió que ya no volviese para el seguimiento del paciente.
Médicos, enfermeros y un psicólogo parte de ese equipo de salud enfrentan una acusación de homicidio con dolo eventual, una figura que implica que eran conscientes de que su accionar podía causar la muerte del exfutbolista.
Además del equipo de siete profesionales de la salud, una octava persona, una enfermera, será juzgada aparte. Los implicados enfrentan penas de hasta 25 años de prisión. Todos claman inocencia.
El proceso se realiza en dos audiencias semanales y se espera que se extienda al menos hasta julio.
N.Kratochvil--TPP