Los rebeldes hutíes continúan su ofensiva en Yemen con ataques en una región petrolera
Los hutíes, respaldados por Irán, atacaron este viernes a las fuerzas gubernamentales de Yemen en una región rica en petróleo, en medio de una ofensiva que ha dejado decenas de muertos en dos días.
En la víspera, al menos 58 soldados murieron por disparos de misiles y drones de los hutíes, en los bombardeos más mortíferos desde la tregua firmada en 2022 con el gobierno respaldado por Arabia Saudita.
Esta última ola de violencia ha reavivado el espectro de un retorno a la guerra en el país más pobre de la península arábiga, donde esta tregua empezó a desmoronarse el mes pasado.
Un ataque con dron de los hutíes en Marib, una zona petrolera en el centro del país ya atacada el jueves, mató el viernes a tres miembros de las fuerzas gubernamentales, informó a la AFP una fuente militar yemenita.
Por su lado, el ministro de Salud del gobierno respaldado por Arabia Saudita dijo que los rebeldes habían bombardeado zonas residenciales y campamentos de desplazados en la ciudad de Marib, matando al menos a dos civiles e hiriendo a otros 14.
Otra fuente cercana al ejército saudita dijo a la AFP que la coalición liderada por Arabia Saudita, no se quedará "de brazos cruzados" mientras los hutíes intensifican sus ataques, y agregó que Marib era una "línea roja".
Advirtió que "la coalición no busca una escalada, pero no permitiremos que se modifique el actual equilibrio de poder sobre el terreno", por lo que Riad no aceptará una toma de Marib por parte de los hutíes.
Marib es una provincia estratégica con sectores en manos de los rebeldes y otros del gobierno, que controla en particular la ciudad del mismo nombre, así como campos e instalaciones petroleras.
Los hutíes están en guerra con el gobierno desde 2014, en un conflicto que ha causado cientos de miles de muertos y ha provocado una grave crisis humanitaria en Yemen.
En julio pasado Yemen se convirtió en el último frente de la guerra entre Estados Unidos e Irán, después de que los rebeldes hutíes rompieran el alto al fuego de 2022 con el gobierno yemení.
Los rebeldes controlan la capital, Saná, y gran parte del norte del país, mientras que el gobierno internacionalmente reconocido domina gran parte del sur.
M.Jelinek--TPP