El ultimátum de Trump a Irán vence en menos de 24 horas
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenaza con destruir infraestructuras esenciales iraníes si Teherán no responde antes de que expire este martes su ultimátum para reabrir el estrecho de Ormuz, vital para el suministro mundial de petróleo.
"Todo el país podría ser eliminado en una sola noche, y esa noche podría muy bien ser la de mañana (martes)", afirmó el lunes el mandatario republicano en una rueda de prensa.
Se declaró dispuesto a bombardear las centrales eléctricas y los puentes iraníes si la república islámica no desbloquea Ormuz, una vía marítima en el Golfo por la que suele transitar el 20% del crudo mundial, antes de las 20H00 de este martes en Washington (00H00 GMT del miércoles).
El ejército iraní calificó esas declaraciones de "retórica arrogante" y afirmó, a través de un portavoz, que "no tenían ningún efecto" sobre sus operaciones.
Mientras tanto, la capital iraní y sus alrededores se vieron sacudidos por explosiones durante la madrugada del martes, según agencias de noticias locales.
El ejército israelí reivindicó una "oleada" de ataques destinados a "dañar" infraestructuras "en Teherán y en otras regiones de Irán". Informó al mismo tiempo que sus defensas aéreas estaban en acción para interceptar misiles procedentes de Irán.
La guerra, desencadenada el 28 de febrero por bombardeos israelíes y estadounidenses sobre Irán, ha causado varios miles de muertos en todo Oriente Medio, principalmente en la república islámica y en Líbano, desde donde opera su aliado, Hezbolá.
Trump aseguró el lunes que los iraníes apoyaban la "continuación de los ataques" y que estaban "dispuestos a sufrir" para derrocar al actual gobierno.
Unas horas antes, había dicho que no le preocupaba el riesgo de cometer crímenes de guerra al destruir infraestructuras de uso principalmente civil.
"Lo que es un crimen de guerra es permitir a un país enfermo, con líderes dementes, poseer un arma nuclear", declaró a periodistas en la Casa Blanca.
- Proyecto sobre Ormuz ante la ONU -
Más temprano el lunes, iraníes y estadounidenses rechazaron casi simultáneamente una oferta de tregua sugerida por países mediadores.
Según el sitio de noticias estadounidense Axios, los intermediarios, en particular Pakistán, proponían un alto el fuego de 45 días, que debía permitir negociaciones antes de llegar a un acuerdo para detener la guerra.
En el frente diplomático, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas deberá pronunciarse este martes sobre un proyecto de resolución relativo a la navegación en el estrecho de Ormuz.
Su promotor, Baréin, ha suavizado considerablemente el borrador con respecto a la versión inicial, que otorgaba un claro mandato de la ONU a cualquier Estado que quisiera utilizar la fuerza para liberar esa vía marítima, paralizada por Irán.
Por su parte, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico del poder iraní, prevén establecer algunas condiciones de navegación en Ormuz que se aplicarán "en particular a Estados Unidos e Israel", aunque no han dado detalles.
En las últimas semanas, parlamentarios iraníes habían propuesto imponer peajes a los buques en el estrecho.
- Víctimas civiles -
Sobre el terreno, los ataques continuaron en ambas partes.
Israel bombardeo el lunes un complejo petroquímico en el sur de Irán y siguió desmantelando el aparato militar del país.
Los Guardianes iraníes anunciaron que su jefe de inteligencia, Majid Jademi, había sido asesinado y prometieron vengar su muerte. El líder supremo Mojtaba Jamenei, aún sin aparecer en público, le rindió homenaje en un mensaje escrito.
Por su parte, los países del Golfo siguen recibiendo el fuego diario de drones y misiles lanzados desde Irán, que los acusa de ayudar a Estados Unidos.
Arabia Saudita anunció este martes que interceptó siete misiles balísticos lanzados hacia el este del país, cuyos restos cayeron "cerca de infraestructuras eléctricas".
En el Kurdistán iraquí, en tanto, las autoridades anunciaron el martes por la mañana la muerte de dos civiles, "un hombre y su esposa", luego de que un "dron cargado de explosivos procedente de Irán" se estrellara contra su vivienda.
En Líbano, el saldo del conflicto entre Israel y Hezbolá se acerca a los 1.500 muertos, según las autoridades locales.
El país se vio arrastrado al conflicto después de que ese movimiento proiraní lanzara el 2 de marzo misiles contra Israel para "vengar" la muerte del entonces líder supremo iraní, Alí Jamenei.
Los suburbios del sur de Beirut, bajo control de Hezbolá, se han quedado prácticamente vacíos de habitantes desde entonces. Solo unos pocos comercios permanecen abiertos, constató una periodista de la AFP.
A lo largo de la carretera que conduce a los suburbios del sur, los habitantes han instalado tiendas de campaña donde duermen, y van a inspeccionar sus casas entre un aviso y otro de Israel.
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G.Turek--TPP