The Prague Post - El oso de los Pirineos, bajo una sigilosa vigilancia para garantizar su supervivencia

EUR -
AED 4.120018
AFN 72.368273
ALL 91.317001
AMD 404.976453
ANG 2.007881
AOA 1028.741666
ARS 1697.643741
AUD 1.61926
AWG 2.019341
AZN 1.905905
BAM 1.959557
BBD 2.257999
BDT 138.405362
BGN 1.960815
BHD 0.423608
BIF 3357.046623
BMD 1.121856
BND 1.437718
BOB 13.134299
BRL 5.662341
BSD 1.121135
BTN 106.738648
BWP 15.401391
BYN 3.38778
BYR 21988.375852
BZD 2.255004
CAD 1.592918
CDF 2594.294925
CHF 0.930344
CLF 0.028092
CLP 1105.611644
CNY 7.508301
CNH 7.506052
COP 3587.280116
CRC 510.975127
CUC 1.121856
CUP 26.906467
CVE 110.477802
CZK 24.348428
DJF 199.640096
DKK 7.475162
DOP 68.66103
DZD 150.673144
EGP 59.847089
ERN 16.827839
ETB 180.478531
FJD 2.538809
FKP 0.853093
GBP 0.84602
GEL 2.905438
GGP 0.853093
GHS 13.078191
GIP 0.853093
GMD 83.017109
GNF 9862.645703
GTQ 8.567426
GYD 234.480466
HKD 8.803619
HNL 30.234263
HRK 7.536406
HTG 146.816723
HUF 364.034434
IDR 20110.389057
ILS 3.480328
IMP 0.853093
INR 106.526108
IQD 1699.611705
IRR 2008683.008815
ISK 136.406994
JEP 0.853093
JMD 178.057257
JOD 0.795358
JPY 177.046248
KES 145.616409
KGS 98.106407
KHR 4554.895411
KMF 495.860174
KPW 1009.670276
KRW 1508.772631
KWD 0.348673
KYD 0.934375
KZT 506.5289
LAK 25244.567892
LBP 100462.196864
LKR 371.059771
LRD 191.146481
LSL 18.566805
LTL 3.312549
LVL 0.678599
LYD 7.207984
MAD 11.034856
MDL 20.067385
MGA 5098.835627
MKD 61.693283
MMK 2355.274065
MNT 4035.002004
MOP 9.062735
MRU 45.132418
MUR 53.061634
MVR 17.332642
MWK 1953.150819
MXN 20.726344
MYR 4.578968
MZN 71.697452
NAD 18.578204
NGN 1492.045865
NIO 41.334808
NOK 10.673718
NPR 170.77991
NZD 1.999551
OMR 0.431329
PAB 1.12116
PEN 3.859744
PGK 4.986369
PHP 70.698258
PKR 310.810254
PLN 4.368742
PYG 6397.179644
QAR 4.085803
RON 5.335999
RSD 117.40899
RUB 93.812731
RWF 1654.737468
SAR 4.125506
SBD 9.047372
SCR 15.594318
SDG 674.795412
SEK 11.187164
SGD 1.438606
SHP 0.846716
SLE 27.687605
SLL 23524.762455
SOS 641.136188
SRD 42.307442
STD 23220.152336
STN 24.624737
SVC 9.810684
SYP 14586.370199
SZL 18.572345
THB 37.587803
TJS 10.34784
TMT 3.937714
TND 3.354069
TOP 2.701159
TRY 55.439763
TTD 7.624584
TWD 36.3377
TZS 2961.702987
UAH 50.38886
UGX 4529.725124
USD 1.121856
UYU 45.067612
UZS 13408.588484
VES 985.015968
VND 29017.924989
VUV 134.274498
WST 3.12058
XAF 655.957
XAG 0.019802
XAU 0.000270011495
XCD 3.031871
XCG 2.020754
XDR 0.79321
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 264.926205
ZAR 18.532331
ZMK 10098.043183
ZMW 22.283511
ZWL 361.237146
SSP 6477.399405
MXV 2.340348
El oso de los Pirineos, bajo una sigilosa vigilancia para garantizar su supervivencia
El oso de los Pirineos, bajo una sigilosa vigilancia para garantizar su supervivencia / Foto: Charly TRIBALLEAU - AFP/Archivos

El oso de los Pirineos, bajo una sigilosa vigilancia para garantizar su supervivencia

En los Pirineos, expertos en plantígrados recorren sus escarpados bosques para confirmar la presencia de 70 osos pardos que viven en libertad en estas montañas entre Francia y España, donde un día casi desaparecieron.

Tamaño del texto:

"Vemos claramente las marcas de sus garras", dice Pierre-Luigi Lemaitre, coordinador de la red de seguimiento de osos pirenaicos, mientras señala feliz el tronco de un árbol donde uno marcó su territorio, a 1.200 metros de altitud.

La corteza ha sido recubierta con alquitrán de madera de haya "para invitar al oso a frotarse contra ella y dejar pelos que podremos analizar", explica el agente de la Oficina Francesa de Biodiversidad (OFB).

Para no alterar la huella genética, se pone unos guantes, saca un sobre y una pinza que esteriliza con la llama de un mechero y retira con cuidado la muestra de la "trampa de pelos", que consiste en trozos de alambre clavados en el tronco.

También examina una "cámara trampa" instalada a pocos metros del árbol para captar automáticamente imágenes de los animales que atrae. Los resultados son interesantes: se plasmó el paso de un oso.

Un perro ayuda a los expertos a encontrar otras pistas, como excrementos. Su contribución permite desde 2015 recabar cinco veces más índices.

- Identificar cada oso -

Todos estos elementos, a los que se suman los transmitidos por 450 observadores de Réseau Ours brun (Red Oso Pardo), permiten el seguimiento "más preciso del mundo", apunta Julien Steinmetz, coordinador de la gestión del oso en la OFB.

Como se conocen los perfiles genéticos de la mayoría de los individuos, es posible seguir sus movimientos y algunos de sus comportamientos que pueden interesar a los investigadores.

Los expertos intercambian estas informaciones con sus homólogos españoles, ya que los osos recorren una superficie de varios miles de kilómetros cuadrados entre el sur de Francia y el norte de España, así como en Andorra.

Durante su salida de cuatro horas en los bosques escarpados de hayas, robles y coníferas de la localidad francesa de Melles, fronteriza con España, los agentes de la OFB examinan también la vegetación que sirve de alimentación al oso.

"Comen los hayucos en el otoño", cuando se preparan para la hibernación, asegura Steinmetz, con uno de esos frutos del haya en la mano.

Aunque el objetivo es no ver el animal de cerca, los dos hombres intentan a menudo contemplarlos de lejos gracias a sus prismáticos.

"No queremos que el oso nos detecte. Es una forma más respetuosa e interesante de ver la fauna salvaje. Podemos ver a los osos alimentándose y desplazándose" normalmente, sin intervención humana, agrega Lemaitre.

Este enfoque coincide con el instinto de este imponente mamífero, que puede medir hasta 2,10 metros y pesar 250 kilos, pero que "teme a los humanos y hará todo por evitarlos".

- Realidad y fantasía -

La OFB acoge con prudencia las numerosas alertas sobre su presencia. "Hay que distinguir entre lo que es real y la imaginación. Por ejemplo, cuando campistas escuchan un gruñido y piensan que es un oso, pero en realidad es un jabalí o un zorro", explica.

Otrora presente en toda Francia, el oso pardo vio cómo su población disminuía a lo largo de los siglos por la persecución y la destrucción de su hábitat, hasta el punto de que casi desaparece.

En 1995, solo quedaban cinco ejemplares en los Pirineos. Francia lanzó entonces un programa para introducir osos procedentes de Eslovenia. Desde entonces, llegaron 11 individuos.

Con un récord de camadas en 2020, la población progresó aún más: 70 osos pardos se detectaron el año pasado (+9%).

Sin embargo, esta presencia, defendida por el Estado y las asociaciones de protección de la biodiversidad, no es del gusto de todos.

Ganaderos, cazadores y responsables políticos locales protestan regularmente, alegando daños a los rebaños.

En 2021, según la OFB, el oso mató o hirió a 570 animales, principalmente ovejas, menos que el año anterior (636).

I.Horak--TPP