The Prague Post - Inquietud en Senegal por la colosal mina itinerante que engulle su desierto

EUR -
AED 4.212115
AFN 73.977289
ALL 91.467661
AMD 417.12118
ANG 2.053429
AOA 1051.737635
ARS 1736.782815
AUD 1.61154
AWG 2.067347
AZN 1.941251
BAM 1.95543
BBD 2.312055
BDT 140.843386
BGN 1.930794
BHD 0.432748
BIF 3447.864133
BMD 1.146933
BND 1.464057
BOB 11.27187
BRL 5.861749
BSD 1.147968
BTN 109.929333
BWP 15.579211
BYN 3.461133
BYR 22479.892163
BZD 2.308755
CAD 1.609503
CDF 2649.415811
CHF 0.941494
CLF 0.027519
CLP 1086.604866
CNY 7.67917
CNH 7.680387
COP 3674.682454
CRC 513.538781
CUC 1.146933
CUP 30.393732
CVE 110.244168
CZK 24.326652
DJF 204.418305
DKK 7.475189
DOP 67.731926
DZD 153.477431
EGP 59.547057
ERN 17.203999
ETB 187.459453
FJD 2.567009
FKP 0.856371
GBP 0.857591
GEL 2.97631
GGP 0.856371
GHS 13.211504
GIP 0.856371
GMD 84.296298
GNF 10090.885043
GTQ 8.760345
GYD 240.104629
HKD 8.997858
HNL 30.886899
HRK 7.534437
HTG 150.033423
HUF 361.540324
IDR 20525.517865
ILS 3.456915
IMP 0.856371
INR 109.823851
IQD 1503.056055
IRR 1576861.211483
ISK 138.194043
JEP 0.856371
JMD 180.918433
JOD 0.813162
JPY 180.663202
KES 148.56178
KGS 100.298742
KHR 4651.506326
KMF 493.18117
KPW 1032.240311
KRW 1560.356397
KWD 0.353725
KYD 0.956598
KZT 515.045337
LAK 25715.270786
LBP 102796.989947
LKR 379.449728
LRD 198.588923
LSL 18.649013
LTL 3.386596
LVL 0.693769
LYD 7.312224
MAD 10.938833
MDL 20.16286
MGA 5040.771798
MKD 61.513376
MMK 2408.127128
MNT 4124.311377
MOP 9.275647
MRU 46.1355
MUR 54.662695
MVR 17.731616
MWK 1990.436688
MXN 19.751795
MYR 4.676066
MZN 73.284261
NAD 18.678618
NGN 1516.922827
NIO 42.063749
NOK 10.821339
NPR 175.885033
NZD 2.001261
OMR 0.440998
PAB 1.147783
PEN 3.874768
PGK 5.100986
PHP 71.905256
PKR 318.116864
PLN 4.346132
PYG 6832.274877
QAR 4.195507
RON 5.263737
RSD 117.296446
RUB 96.056168
RWF 1688.57662
SAR 4.306927
SBD 9.205301
SCR 15.815491
SDG 689.882082
SEK 11.280049
SGD 1.463544
SHP 0.85736
SLE 28.272275
SLL 24050.60797
SOS 656.013217
SRD 43.251427
STD 23739.203115
STN 24.49708
SVC 10.043934
SYP 14912.426716
SZL 18.675855
THB 38.137817
TJS 10.589676
TMT 4.014266
TND 3.379761
TOP 2.76154
TRY 55.991786
TTD 7.800172
TWD 36.368102
TZS 3027.884385
UAH 51.390898
UGX 4511.147566
USD 1.146933
UYU 46.125105
UZS 13533.812576
VES 972.008861
VND 29835.748714
VUV 135.244715
WST 3.154396
XAF 655.957
XAG 0.017368
XAU 0.000264
XCD 3.099645
XCG 2.06888
XDR 0.810941
XOF 655.957
XPF 119.331742
YER 271.306733
ZAR 18.640934
ZMK 10323.771903
ZMW 22.413621
ZWL 369.312046
SSP 6551.298881
MXV 2.238877
Inquietud en Senegal por la colosal mina itinerante que engulle su desierto
Inquietud en Senegal por la colosal mina itinerante que engulle su desierto / Foto: PATRICK MEINHARDT - AFP

Inquietud en Senegal por la colosal mina itinerante que engulle su desierto

Con un estruendo ensordecedor, "la mayor draga minera del mundo" y una colosal fábrica flotante engullen las dunas del desierto de Lompoul en Senegal, en una imagen digna de la película "Dune", cuyas consecuencias medioambientales, sociales y económicas causan creciente inquietud.

Tamaño del texto:

Día y noche, ambas máquinas gigantes aspiran la preciosa arena mineralizada de las dunas de este desierto excepcional. Antes habían devorado el material contenido en las fértiles tierras agrícolas vecinas que producen la mayoría de las verduras frescas consumidas en Senegal.

La draga móvil se desplaza con la fábrica flotante a un lago artificial de agua de medio kilómetro, aspirando 7.000 toneladas por hora de arena y agua mezcladas, un agua extraída a más de 450 metros de profundidad.

Esta mina itinerante y gigantesca del grupo minero francés Eramet causó desde de 2014 el desplazamiento de miles de habitantes y campesinos en esta región agrícola que tiene frágiles ecosistemas.

También engulló kilómetros de tierras a lo largo de la costa atlántica del país. El impresionante trazado del avance de la mina es visible desde el espacio.

Es la historia de "la desesperanza y la desilusión que tuvimos con ese proyecto", dijo a AFP Gora Gaye, de 47 años, alcalde de la comunidad rural de Diokul Diawrigne, que comprende el magnífico desierto de Lompoul, uno de los más pequeños del mundo, un ecosistema único de dunas barrido por la brisa del océano.

Este activo del ecoturismo en este país está ahora desfigurado por la mina.

Desde 2014, el grupo minero explota estas dunas --utilizando "la mayor draga minera del mundo" según Eramet-- para extraer minerales (zircón, ilmenita, rutilo et leucoxeno), exportados a través del mundo para el mercado de la construcción y sus derivados, la metalurgia, la cerámica.

Un equipo de AFP tuvo acceso excepcional a las instalaciones de la mina, compuesta por la draga, la fábrica flotante de separación de arenas mineralizadas y no mineralizadas, de otra fábrica que separa los diferentes minerales por selección magnética y electroestática, de un sector de ferrocarril privado hasta el puerto de Dakar, así como viviendas, oficinas y carreteras donde circulan vehículos todoterreno. Una actividad frenética que contrasta con la calma de esta región, donde cohabitan dromedarios, serpientes y pájaros marinos.

Durante años, la suerte de los habitantes desplazados y su movilización para denunciar el acaparamiento de tierras y el sistema de compensación "insignificante" fueron poco escuchados, e incluso silenciados en beneficio de autoridades locales y nacionales cómplices, denuncian los detractores de la mina.

- Ecosistema único -

Pero la controversia adquirió recientemente una magnitud nacional cuando la mina entró a la zona del desierto de Lompoul (norte).

Al lado de los campesinos, representantes locales y empresarios en su mayoría del sector turístico, denunciaron el impacto de esas actividades.

A fines de enero, el presidente senegalés, Bassirou Diomaye Faye, hizo duras declaraciones en el consejo de ministros sobre la industria extractiva.

"La explotación de los recursos mineros en varias localidades del país no participa activamente en el desarrollo territorial y no beneficia a la población locales", advirtió.

En el consejo del 12 de marzo, el presidente dio instrucciones a sus ministros sobre la "transparencia en la administración de los recursos naturales", pidiéndoles "velar para la gestión óptima de los impactos medioambientales y sociales de la explotación minera y petrolera para bienestar de la población".

El Estado de Senegal posee 10% del capital de la filial senegalesa de Eramet, Grande Côte Opérations (GCO), a la que se le dio después el nombre de Eramet Grande Côte (EGC).

El nuevo poder en Senegal, elegido en 2024 con una agenda de ruptura con las prácticas del pasado, es observado de cerca sobre sus eventuales decisiones en torno a las actividades de EGC.

En 2004 las autoridades senegalesas de entonces acordaron esta concesión para explotar allí la codiciada arena mineralizada a un grupo minero en el que el Estado francés tiene una participación del 27% y es el cuarto productor mundial de zircón.

"La mina avanza, la suerte de las personas cuando la mina ha pasado ya no es el problema" de Eramet, dice Cheikh Yves Jacquemain, propietario hotelero franco-senegalés y propietario de un albergue ecológico de carpas tradicionales en el desierto.

A solo 150 metros de su campamento, las dos máquinas trabajan a pleno régimen. Entre los siete sitios de alojamiento turístico de Lompoul, seis aceptaron la indemnización de EGC o una relocalización.

Jacquemain está todavía negociando con EGC con el fin de obtener compensaciones financieras "justas" para sus 40 empleados.

El grupo minero es acusado de "degradar las dunas y los suelos", "amenazar los recursos hídricos", así como la seguridad alimentaria y las actividades económicas.

Las comunidades señalan el deterioro de sus condiciones de vida.

Una de las recriminaciones es un sistema de indemnización considerada "insignificante", con base a un sistema de cálculo nacional que remonta a los años 1970 y valoriza la tierra agrícola con relación a la pérdida irremediable de ingresos provenientes de esas fértiles zonas.

- "Empresa responsable" -

EGC respondió a AFP que, como una "empresa responsable", el grupo indemniza a los habitantes "cinco veces más" por hectárea de terreno sin cultivar que el baremo nacional, y que la compensación media total es de entre 8 y 10 millones de FCFA por hectárea (entre 13.250 y 16.575 dólares).

El alcalde de Diokul Diawrigne declaró a AFP que él y su comunidad rechazaron en 2022 el estudio de impacto ambiental presentado por GCO durante una audiencia pública. Sin embargo, el estudio fue validado a nivel ministerial en aquel momento.

Reconociendo que "al principio" el proyecto minero generó "esperanza" entre la población, sostiene que solo trajo "promesas incumplidas, la destrucción del ecosistema, intimidaciones, desplazamientos catastróficos de aldeas y un retroceso en el desarrollo económico en la zona de Niayes".

Los opositores a la mina temen la alteración de un ecosistema de biodiversidad única, compuesto por cuencas interdunares, verdaderos oasis donde los suelos permitían una agricultura que, hasta hace poco, producía "80% de las verduras frescas consumidas en Senegal".

A lo largo de los años los habitantes desplazados fueron reubicados en "cuatro grandes nuevos pueblos" con servicios básicos. "Hasta la fecha el grupo minero construyó un total de 586 casas e infraestructuras comunitarias (centro de salud, escuela, etc.), afectando a 3.142 personas", señala EGC.

Reunidos en la plaza de Foth, a 120 km al norte de Dakar, un localidad con un conjunto de viviendas de cemento en una zona sin vegetación, Omar Keita y una veintena de jefes de familia desplazados expresan su indignación.

"Queremos volver a nuestras tierras y que reconstruyan nuestro pueblo para recuperar nuestra vida de antes. ¡Hago un llamado al presidente de Senegal e incluso a Francia!", exclama Omar, de 32 años, con el rostro preocupado.

Apenas se atreve a mostrar la habitación --"prestada por su hermano mayor"-- donde vive "desde hace seis años" con su esposa y sus tres hijos. Ésta está compuesta por una cama, una cómoda y un colchón en el suelo para él. Afirma que no le asignaron una vivienda.

El director general de EGC, Frédéric Zanklan, desmiente estas afirmaciones. "Cada familia es realojada según su composición en el momento del censo", subraya, agregando que si las familias crecen después, "eso no es responsabilidad nuestra".

- Llamado al presidente -

Omar replica que antes de su desplazamiento "tenía (sus) campos y (su) casa".

"El suelo en nuestro pueblo era fértil, pero aquí me veo obligado a trabajar en los campos de otras personas", lamenta.

En el patio de su vivienda, Ibrahima Ba, de 60 años, tampoco oculta su enojo. "Hemos retrocedido en todos los aspectos. Sigo siendo agricultor. La diferencia es que en mi pueblo, la tierra era muy fértil, el agua era dulce y no teníamos ningún problema", destaca.

"Pedimos al presidente Diomaye Faye y a su primer ministro que ayuden a la población de Foth y de Niayes. Creemos que pueden hacer algo porque es un país extranjero el que quiere destruir la vida de los ciudadanos senegaleses", denuncia.

En una entrevista con la AFP, Zanklan declara que la empresa opera "dentro de un marco totalmente legal" y que sus actividades "respetan la convención minera" firmada con el gobierno.

"Es un proyecto que beneficia a Senegal", argumenta.

EGC afirma haber generado 162 millones de dólares en "beneficios económicos" para Senegal en 2023 y haber pagado 27,1 millones de dólares en impuestos, tasas y dividendos sobre una facturación total de 233,60 millones de dólares en 2023.

Destaca además que "cerca de 2.000 personas trabajan en la mina y en las plantas de separación, de las cuales 97% son senegaleses y 48% provienen de la región local", indica.

En 2023 la Iniciativa para la Transparencia en las Industrias Extractivas (ITIE) clasificó a EGC como el cuarto mayor contribuyente minero al presupuesto del Estado senegalés, subraya.

La empresa también asegura ser "la primera compañía minera en devolver tierras restauradas en Senegal", tras un proceso de rehabilitación constatado por AFP en parte de la zona, donde se plantaron especies arbóreas para diversificar los cultivos.

Sin embargo las comunidades lamentan que las tierras no les sean "devueltas", sino entregadas al Estado senegalés, propietario legal del suelo.

C.Zeman--TPP