The Prague Post - El abanico, un renovado accesorio imprescindible para enfrentar el calor

EUR -
AED 4.224055
AFN 73.034746
ALL 93.912556
AMD 423.509494
ANG 2.059295
AOA 1055.298283
ARS 1652.513696
AUD 1.637006
AWG 2.070333
AZN 1.954332
BAM 1.938266
BBD 2.317733
BDT 141.263308
BGN 1.944825
BHD 0.433739
BIF 3440.203335
BMD 1.150185
BND 1.474263
BOB 7.980803
BRL 5.855363
BSD 1.15079
BTN 108.762098
BWP 15.419509
BYN 3.185978
BYR 22543.626
BZD 2.314463
CAD 1.623049
CDF 2668.429339
CHF 0.921954
CLF 0.025886
CLP 1018.787718
CNY 7.772318
CNH 7.779921
COP 3950.885475
CRC 524.15827
CUC 1.150185
CUP 30.479903
CVE 109.670229
CZK 23.926206
DJF 204.410724
DKK 7.402752
DOP 67.400776
DZD 152.835402
EGP 57.40366
ERN 17.252775
ETB 182.160574
FJD 2.569169
FKP 0.858573
GBP 0.866384
GEL 3.042238
GGP 0.858573
GHS 12.994445
GIP 0.858573
GMD 83.963142
GNF 10095.747706
GTQ 8.771724
GYD 240.722336
HKD 9.014132
HNL 30.706716
HRK 7.532445
HTG 150.290417
HUF 345.802709
IDR 20414.173491
ILS 3.38297
IMP 0.858573
INR 108.47337
IQD 1506.74235
IRR 1581504.374934
ISK 143.002537
JEP 0.858573
JMD 182.003529
JOD 0.815503
JPY 184.332097
KES 148.972166
KGS 100.583404
KHR 4615.109336
KMF 488.828408
KPW 1035.166903
KRW 1738.924442
KWD 0.35437
KYD 0.959024
KZT 561.198313
LAK 25338.575324
LBP 102999.066812
LKR 385.525743
LRD 209.506002
LSL 18.627083
LTL 3.396197
LVL 0.695736
LYD 7.332452
MAD 10.63348
MDL 20.081337
MGA 4830.776941
MKD 61.059454
MMK 2415.32615
MNT 4116.951662
MOP 9.284806
MRU 46.099467
MUR 54.208496
MVR 17.782141
MWK 1996.721456
MXN 19.882477
MYR 4.675277
MZN 73.499243
NAD 18.635202
NGN 1563.239036
NIO 42.108388
NOK 11.060296
NPR 174.018253
NZD 1.990508
OMR 0.442244
PAB 1.15079
PEN 3.925018
PGK 5.046724
PHP 69.44013
PKR 320.0944
PLN 4.195495
PYG 7022.472113
QAR 4.187251
RON 5.183926
RSD 116.25041
RUB 83.930778
RWF 1711.47528
SAR 4.315372
SBD 9.272129
SCR 16.235003
SDG 690.685314
SEK 10.948358
SGD 1.474571
SHP 0.858729
SLE 28.467414
SLL 24118.808572
SOS 657.339385
SRD 42.938737
STD 23806.507286
STN 24.613959
SVC 10.069
SYP 127.132361
SZL 18.629409
THB 37.420695
TJS 10.667696
TMT 4.037149
TND 3.349052
TOP 2.76937
TRY 53.420578
TTD 7.817282
TWD 36.298116
TZS 3019.239041
UAH 51.538512
UGX 4257.48521
USD 1.150185
UYU 46.460109
UZS 13807.970761
VES 685.552123
VND 30279.77031
VUV 136.859249
WST 3.151221
XAF 650.07617
XAG 0.016846
XAU 0.000268
XCD 3.108433
XCG 2.07402
XDR 0.809382
XOF 649.854731
XPF 119.331742
YER 274.462925
ZAR 18.840732
ZMK 10353.037051
ZMW 20.339997
ZWL 370.359101
El abanico, un renovado accesorio imprescindible para enfrentar el calor
El abanico, un renovado accesorio imprescindible para enfrentar el calor / Foto: Thomas Coex - AFP

El abanico, un renovado accesorio imprescindible para enfrentar el calor

Muy asociado a la imagen de España, el abanico vive una segunda juventud, gracias al impulso de creadores que están renovando este accesorio práctico, elegante y ahora imprescindible para enfrentar las olas de calor cada vez más frecuentes.

Tamaño del texto:

En este caluroso mes de julio, en un vagón del metro madrileño, abarrotado de pasajeros agobiados en medio de un aire irrespirable, una pasajera saca de su bolso un pequeño objeto rectangular y lo abre con un chasquido. Un instante después, sus vecinos envidian la ligera brisa refrescante que produce el movimiento del abanico.

"El abanico aquí en España lo utiliza todo el mundo. Pequeños, mayores, jóvenes, hombres, todo el mundo utiliza abanico. ¿Por qué? Porque hace calor", resume Arturo Llerandi, dueño de la tienda de abanicos Casa de Diego, una institución situada desde hace más de 200 años en la Puerta del Sol, corazón de la capital española.

"Ahora que es verdad que está haciendo más calor en Europa, también lo está utilizando todo el mundo. Es muy común, yo lo veo por todos los sitios", continúa Llerandi, en su local siempre lleno.

Su tienda ofrece 10.000 modelos diferentes, hechos a mano, de hueso, de encaje para las novias o más pequeños para los hombres, para llevarlos en el bolsillo de la chaqueta, con precios que pueden ir hasta los 6.000 euros (7.000 dólares) para los más lujosos.

Carmen Pulido, de 62 años, busca un regalo para un familiar y un abanico le parece perfecto. "Creo que es necesario últimamente", subraya.

Rosa Núñez, una jubilada de 69 años, alaba al "abanico de toda la vida". "Yo me he comprado un ventilador", pero se quedó sin pilas. A un abanico "no se le acaba la pila", agrega con una sonrisa.

- "Pesada herencia" -

"El abanico es un accesorio que tiene una pesada herencia (...) que se percibe como un objeto antiguo, para las personas mayores", reconoce Olivier Bernoux, maestro artesano al frente de una tienda de abanicos de lujo instalada en Madrid desde hace unos diez años.

"Pero no es ni kitsch ni para mujeres mayores", corrige inmediatamente quien tiene entre sus clientas a Rosalía, Madonna, Eva Longoria o Rossy de Palma, con quien ha firmado una colección.

"Con el cambio climático, encuentras abanicos incluso en Nueva York, porque hay que encontrar una manera de refrescarse", subraya.

Su clientela viene de todo el mundo, con expectativas diferentes.

"Los hombres son más clásicos, la española es muy sensible al ruido (que hace el abanico al abrirse, nota del editor). Para la clienta estadounidense +Miami+, tienen que ser abanicos grandes, que se noten. En Francia, son muy sensibles a todos nuestros trabajos de lino", describe el creador.

Durante la fiesta del Orgullo de Madrid, a principios de julio, algunos bailarines hacían chasquear su abanico al ritmo de la música, frente a numerosos espectadores que agitaban los suyos adornados con los colores del arcoíris, ilustrando el uso cada vez más frecuente de este pequeño objeto como soporte publicitario o para enviar mensajes.

Erika von Berliner, una periodista ecuatoriana de 49 años que vive en Madrid, lo ve como un accesorio "muy bonito, muy elegante". "Y si lo sabes utilizar muy bien, con elegancia, pues mucho mejor todavía", apunta.

Bernoux no podría estar más de acuerdo, dada la "sensualidad" del objeto.

"El abrir y cerrar el abanico es un gesto maravilloso, que va a llamar la atención", asegura.

"Yo recomiendo poner perfume en el abanico. En el transporte público, sacas tu abanico y eso transforma un momento difícil en uno más llevadero", concluye.

A.Novak--TPP