Ganadores y perdedores en la Bolsa tras un mes de guerra en Oriente Medio
Los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán desencadenaron una guerra regional en Oriente Medio con impacto significativo en los mercados financieros globales.
El conflicto, que comenzó el 28 de febrero, ha perturbado los mercados comerciales y energéticos, y las acciones mundiales experimentan efectos diversos según su exposición al caos o a los posibles beneficios.
A continuación, algunos ganadores y perdedores tras un mes de guerra:
- Petróleo y gas atractivos -
El bloqueo casi total impuesto por Irán al estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo crudo y el gas natural licuado en tiempos de paz, ha provocado un aumento vertiginoso de los precios de la energía, beneficiando las cotizaciones de las principales petroleras.
Los márgenes de estas empresas han aumentado porque, si bien los precios del petróleo han subido, los costos de extracción se han mantenido relativamente estables, señala José Torres, economista de Interactive Brokers.
En consecuencia, los inversores se han volcado hacia empresas que parecen estar bien posicionadas para beneficiarse de precios altos sostenidos.
"Anticipan que el conflicto continuará durante algún tiempo", afirma Torres.
Esto significa que los precios del petróleo se mantendrán estructuralmente altos durante uno o dos años.
En los mercados europeos, BP lideró las ganancias, con un aumento del 22,3% entre el 27 de febrero, último día previo al inicio de los ataques, y el 27 de marzo.
TotalEnergies subió un 16,7% y Shell un 13,3% durante el mismo período.
- Defensa en retroceso -
Los conflictos globales suelen ser beneficiosos para las empresas de defensa y, en general, los fabricantes de armas han registrado ganancias significativas desde principios de 2026.
Sin embargo, a corto plazo, el precio de las acciones de varias grandes empresas ha caído desde el inicio de la guerra, lo que refleja el temor a posibles interrupciones en el suministro.
Existe un retraso en la respuesta a cualquier aumento de la demanda debido a los largos plazos de entrega y producción.
Según Sam Stovall, director de inversiones de CFRA, los inversores "no observan una producción significativa de nueva tecnología".
Las acciones del grupo alemán Rheinmetall cayeron 17% en un mes, mientras que las de Thales descendieron 6,7% y las de RTX —antes Raytheon Technologies— 6,4%.
- La aviación en crisis -
El sector de las aerolíneas ha sido uno de los más afectados, pues la guerra ha provocado cancelaciones generalizadas de vuelos y desvíos de rutas para evitar zonas sensibles.
El alza vertiginosa del precio del combustible para aviones redujo aún más los márgenes.
Otro motivo de preocupación, según Stovall, es "la confianza del consumidor, afectada por los precios más altos en las gasolineras y el aumento del costo de las reservas para las vacaciones de verano".
Las acciones de la alemana Lufthansa cayeron 19% en un mes, las de International Airlines Group (IAG, empresa matriz de British Airways e Iberia) 15,9% y las de la aerolínea de bajo coste Ryanair 10,2%.
- Finanzas bajo presión -
El sector bancario y de servicios financieros también se vio presionado a la baja.
El conflicto intensificó la incertidumbre económica mundial y el aumento de los precios del combustible impactó a toda la economía.
Torres señaló que algunos países recortan las tasas de interés a pesar del aumento de los precios del petróleo.
"Creo que los temores a una desaceleración económica están en aumento, lo que lleva a una mayor consideración de los efectos del alza de los precios del crudo en la demanda y el impacto de las tasas de interés en las circunstancias individuales".
El reciente incremento de los préstamos privados a empresas ha generado preocupación sobre el impacto económico del aumento de las tasas de impago de esos créditos.
El precio de las acciones de HSBC cayó un 13,9% en un mes. Los bancos estadounidenses JP Morgan Chase, Goldman Sachs y Bank of America también perdieron terreno, luego de que los inversores anticiparan un período de menor actividad crediticia y mayor riesgo crediticio.
Y.Havel--TPP