España y Gibraltar ponen fin a los controles fronterizos
Una nueva era comenzó este miércoles entre España y el pequeño territorio británico de Gibraltar, cuando finalmente se levantaron los controles fronterizos que fueron fuente de tensión y frustración durante mucho tiempo.
Un periodista de la AFP constató cómo decenas de personas y vehículos cruzaron el puesto limítrofe desde España sin someterse a chequeos aduaneros después de la medianoche, cuando entró en vigor el tratado de libre circulación.
Varios centenares de habitantes se congregaron para la ocasión, agitando banderas españolas, mientras el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, proclamaba: "Europa ha vuelto".
Gibraltar, un territorio británico con amplio grado de autogobierno situado en el extremo sur de la península ibérica, tiene apenas unos 40.000 habitantes, pero su economía depende de unos 15.500 trabajadores que cruzan cada día desde España.
En las horas pico, solían formarse largas colas en la frontera terrestre debido a la revisión de documentos, especialmente en periodos de tensión entre Reino Unido y España, que reivindica la soberanía sobre el territorio conocido como "El Peñón".
Pero ahora, en virtud de un pacto alcanzado entre Bruselas y Londres tras la salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE) en 2020, los controles fronterizos fueron eliminados.
El acuerdo se firmó el martes en Bruselas.
El responsable de Comercio de la UE, Maros Sefcovic, participó en la ceremonia de firma junto a ministros británicos y españoles, así como el propio Picardo.
Este acuerdo "abre una nueva era" y "enormes posibilidades", dijo el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en declaraciones a la Cadena SER el martes.
- "Último muro" -
"Una frontera fluida va a facilitar mucho la vida", resaltó Smith, que considera este paso "muy positivo".
El acuerdo alineará a Gibraltar con las normas del espacio europeo de libre circulación Schengen. Los viajeros procedentes de fuera de esa zona seguirán teniendo que mostrar su pasaporte a los funcionarios en el aeropuerto y el puerto de Gibraltar.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tiene previsto visitar este miércoles la zona fronteriza, donde en las últimas semanas los trabajadores fueron retirando la vieja valla metálica que separaba ambos territorios.
"Por fin, después de cientos de años, se va a poder derribar el último muro que queda dentro de la Unión Europea, que es la verja del Campo de Gibraltar", había celebrado en mayo el líder socialista, durante un acto de su partido.
Picardo ha descrito el acuerdo como la eliminación de "las barreras físicas de una época pasada de fricción", pero que permite mantener al enclave "las llaves" de su "puerta principal".
- "Espada de Damocles" -
El dictador español Francisco Franco, en el poder hasta 1975, cerró la frontera en 1969 después de que Gibraltar, que depende de Londres para la defensa y la política exterior, votara por abrumadora mayoría en un referéndum continuar bajo dominio británico.
El cierre, que duró 13 años, interrumpió el movimiento diario de trabajadores y separó a familias.
Desde entonces, las largas colas en la frontera volvieron puntualmente en los periodos en que las tensiones diplomáticas llevaron a España a endurecer los controles.
"Que desaparezca esa espada de Damocles es importante", valoró Manuel Triano Paulete, secretario general del sindicato Comisiones Obreras en la comarca española del Campo de Gibraltar, que rodea el territorio británico.
Con una economía basada en los servicios financieros y las apuestas online, Gibraltar —que abarca algo menos de siete kilómetros cuadrados— tiene una de las rentas per cápita más altas del mundo.
Durante mucho tiempo ha sido un salvavidas para las personas que viven en la vecina comarca andaluza del Campo de Gibraltar, que históricamente ha tenido una de las tasas de desempleo más altas de España.
Reino Unido abandonó la UE sin que se resolviera el vínculo entre el bloque europeo y Gibraltar, una base militar británica estratégica por su ubicación en la entrada del mar Mediterráneo.
A finales de 2020, Madrid y Londres alcanzaron "in extremis" un acuerdo provisional que permitió mantener la libre circulación entre España y Gibraltar, pero la firma de un pacto definitivo tardó en materializarse.
España cedió Gibraltar a la corona británica en 1713 como parte del Tratado de Utrecht, pero nunca ha dejado de reclamar su soberanía sobre el peñón, lo que genera tensiones recurrentes entre Madrid y Londres.
M.Soucek--TPP