The Prague Post - Un Biden frustrado entra en su segundo año listo para luchar

EUR -
AED 4.306648
AFN 74.461506
ALL 95.497331
AMD 434.727564
ANG 2.098581
AOA 1076.325242
ARS 1633.705651
AUD 1.629932
AWG 2.110441
AZN 1.990101
BAM 1.957665
BBD 2.361982
BDT 143.891226
BGN 1.955795
BHD 0.442753
BIF 3488.090018
BMD 1.172467
BND 1.495947
BOB 8.103309
BRL 5.811567
BSD 1.172733
BTN 111.245814
BWP 15.937342
BYN 3.309322
BYR 22980.357766
BZD 2.358569
CAD 1.592545
CDF 2720.123559
CHF 0.917415
CLF 0.02684
CLP 1056.358057
CNY 8.005782
CNH 8.013679
COP 4287.278858
CRC 533.162614
CUC 1.172467
CUP 31.070382
CVE 110.789427
CZK 24.393209
DJF 208.370507
DKK 7.473365
DOP 69.643298
DZD 155.256906
EGP 62.917406
ERN 17.587008
ETB 184.077179
FJD 2.570166
FKP 0.869145
GBP 0.862578
GEL 3.148075
GGP 0.869145
GHS 13.12576
GIP 0.869145
GMD 86.187315
GNF 10291.333984
GTQ 8.959416
GYD 245.34157
HKD 9.184821
HNL 31.211402
HRK 7.535213
HTG 153.622108
HUF 364.437404
IDR 20329.409352
ILS 3.461651
IMP 0.869145
INR 111.20172
IQD 1535.932075
IRR 1541794.411352
ISK 143.814764
JEP 0.869145
JMD 183.755098
JOD 0.831328
JPY 184.403258
KES 151.459625
KGS 102.497669
KHR 4704.52686
KMF 492.436504
KPW 1055.045445
KRW 1730.93099
KWD 0.360288
KYD 0.977302
KZT 543.190145
LAK 25767.909322
LBP 104994.441056
LKR 374.803909
LRD 215.558395
LSL 19.533573
LTL 3.461991
LVL 0.709214
LYD 7.451067
MAD 10.826546
MDL 20.205719
MGA 4871.6014
MKD 61.59416
MMK 2461.808933
MNT 4195.204721
MOP 9.462803
MRU 46.886726
MUR 55.153169
MVR 18.120435
MWK 2041.877336
MXN 20.490034
MYR 4.655275
MZN 74.92656
NAD 19.533194
NGN 1612.447343
NIO 43.052703
NOK 10.877037
NPR 177.984744
NZD 1.989308
OMR 0.450813
PAB 1.172702
PEN 4.112661
PGK 5.089029
PHP 72.001174
PKR 326.825224
PLN 4.256425
PYG 7212.580237
QAR 4.272177
RON 5.200595
RSD 117.336986
RUB 87.940393
RWF 1714.147095
SAR 4.397022
SBD 9.4367
SCR 17.147353
SDG 704.074903
SEK 10.841042
SGD 1.493483
SHP 0.875365
SLE 28.87203
SLL 24586.047146
SOS 670.069188
SRD 43.918305
STD 24267.70452
STN 24.856305
SVC 10.261785
SYP 129.726557
SZL 19.533492
THB 38.16148
TJS 10.999879
TMT 4.109498
TND 3.379065
TOP 2.82302
TRY 52.971245
TTD 7.960332
TWD 37.040569
TZS 3054.277308
UAH 51.529156
UGX 4409.634413
USD 1.172467
UYU 46.769153
UZS 13996.395816
VES 572.885541
VND 30901.546392
VUV 138.944777
WST 3.179952
XAF 656.6303
XAG 0.01589
XAU 0.000255
XCD 3.168652
XCG 2.113548
XDR 0.818052
XOF 657.166456
XPF 119.331742
YER 279.809895
ZAR 19.580438
ZMK 10553.630303
ZMW 21.900456
ZWL 377.533971
Un Biden frustrado entra en su segundo año listo para luchar
Un Biden frustrado entra en su segundo año listo para luchar

Un Biden frustrado entra en su segundo año listo para luchar

El Joe Biden 1.0 mostraba un perfil de abuelo tranquilo, un veterano discreto que salía de su retiro en 2020 para sanar a una nación profundamente dividida por Donald Trump. Un año después, el mundo conoce al Biden 2.0: un luchador frustrado y molesto.

Tamaño del texto:

"Estoy cansado de estar callado", expresó la semana pasada en un encendido discurso.

El presidente de Estados Unidos se refería específicamente a sus muchas "conversaciones tranquilas" pero infructuosas tras bambalinas con los senadores, en un esfuerzo fallido por aprobar su legislación emblemática sobre los derechos de voto.

Biden podría resumir así la exasperación de sus primeros 12 meses en la Oficina Oval.

Y si 2021 vio a un Biden moderado, parece que 2022 presentará una versión con un volumen más alto y beligerante: un presidente que se queda sin tiempo, paciencia y aliados para salvar lo que queda de sus ambiciones.

Biden asumió el cargo el 20 de enero de 2021, a los 78 años, y se convirtió en el hombre de mayor edad en convertirse en presidente de Estados Unidos, con desafíos increíbles por enfrentar.

El covid-19 estaba fuera de control, los partidarios de Trump habían intentado anular las elecciones presidenciales apenas dos semanas antes, la economía estaba en estado de coma y los aliados de Estados Unidos en todo el mundo estaban tambaleándose por la conmoción de Trump.

La respuesta de Biden a todo eso, sin mencionar las tensiones explosivas sobre el racismo después de que una serie de estadounidenses negros fueran asesinados durante arrestos fallidos, fue prometer competencia, decencia a la antigua y unidad.

"Toda mi alma está en esto. Reunir a Estados Unidos, unir a nuestra gente", prometió Biden en su discurso inaugural. E incluso parecía tener la oportunidad de lograrlo.

Los demócratas controlaban por poco ambas cámaras del Congreso, Trump había sido desterrado de Twitter y las vacunas contra el covid-19 estaban listas.

"Había grandes expectativas de que Biden, dada su experiencia y su conocimiento de Washington, pudiera (...) hacer que los trenes volvieran a funcionar a tiempo", explica Lara Brown, directora de la Escuela de Graduados en Gestión Política de la Universidad George Washington.

"Se trataba de un regreso a la normalidad".

- 'Un camino hacia la arrogancia' -

Ahora un avance rápido hasta el comienzo del segundo año de Biden.

Acosado por las variantes delta y ómicron del coronavirus, con un país cada vez más dividido y la ante la probable pérdida del Congreso ante los republicanos en las elecciones intermedias de noviembre, la suerte de Biden a los 79 años parece haberse agotado.

Con una mayoría de solo uno en el Senado y apenas un poco más que eso en la Cámara de Representantes, su enorme plan de gasto social, el "Build Back Better" (Reconstruir Mejor), es un cadáver.

Lo mismo ocurre con el paquete de derechos al voto que, según él, es necesario para salvar la democracia estadounidense de los partidarios de Trump.

Siendo un centrista de corazón, Biden no ha logrado conectarse con la derecha ni satisfacer a la izquierda de su propio partido. Como ahora está descubriendo, el centro de hoy es difícil de encontrar.

Las encuestas de aprobación promedio en fivethirtyeight.com están en un bajo 42%, cayendo desde el 53%. Una encuesta reciente de Quinnipiac, aunque es atípica, registró una aprobación inquietante del 33%.

En el exterior, el panorama es similar.

Si bien a los aliados mundiales les gusta que Estados Unidos no esté gobernado por Trump, la humillante salida militar del país de Afganistán torpedeó el aura de profesionalismo de la administración Biden.

Rusia parece despreocupada, ya que concentra tropas en la frontera de Ucrania. Todo ello supone un amargo despertar de los días en que la Casa Blanca bullía de idealismo y hablaba de Biden como si fuera Franklin Roosevelt, quien lideró a Estados Unidos durante la Gran Depresión en la década de 1930.

"Su optimismo, combinado con la expectativa pública de que todo esto se resolvería, los llevó por un camino de arrogancia", dijo Brown.

- ¿'Menos gritos' o 'pelea'? -

Todavía hay un escenario en el que Biden sale victorioso: la pandemia se agota, la economía se estabiliza, la inflación retrocede y, con el subsiguiente factor de bienestar, Biden logra que su partido revierta esas derrotas legislativas justo a tiempo para las elecciones de medio término.

Los asistentes de Biden también señalan que lograron que el Congreso aprobara el Plan de Rescate Estadounidense de 1,9 billones de dólares, impulsando una economía devastada por el covid y evitando una miseria más generalizada.

Sorprendentemente, los demócratas también obtuvieron un fuerte apoyo republicano al aprobar un paquete de infraestructura de 1,2 billones. Todo eso con una mínima mayoría en el Congreso.

Sin embargo, el resultado más probable para 2022 es que continúen las luchas internas demócratas, seguidas por una eventual victoria de los republicanos en una o ambas cámaras del Congreso en noviembre.

En ese momento, Biden puede aguardar investigaciones agresivas de la Cámara, e incluso posiblemente un juicio político, ya que los republicanos buscan socavar aún más la capacidad de gobernar de sus oponentes.

Además, sería cada vez más probable que Trump presentara su candidatura de cara a las presidenciales de 2024, lo que no impide al expresidente continuar con su intención de subvertir las elecciones de 2020.

Todo junto es demasiado para la promesa de Biden de restaurar "el alma de Estados Unidos".

David Ignatius, columnista del Washington Post, aconseja al presidente que vuelva a la fórmula de "menos gritos y más sentido común".

Pero Biden, entre la espada y la pared, advierte que en 2022 irá por otro camino bien diferente.

"No busqué esta pelea", dijo en otro dramático discurso este mes, esta vez para conmemorar el aniversario de la toma del Capitolio por parte de los partidarios de Trump el 6 de enero. "Pero tampoco me asustaré", advirtió Biden.

W.Cejka--TPP