Incautan en Guinea Bisáu vacunas contra la hepatitis B vinculadas a un polémico estudio estadounidense
La policía de Guinea Bisáu incautó un lote de vacunas en un establecimiento vinculado a un ensayo clínico contra la hepatitis B en recién nacidos, financiado por Estados Unidos y actualmente suspendido, que la OMS calificó de "poco ético".
Este controvertido estudio -que habría involucrado a 14.000 bebés y estaba diseñado para que solo una parte de ellos recibiera la vacuna contra la hepatitis B al nacer- fue suspendido a la espera de una revisión técnica más detallada, informó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en febrero.
"En su forma actual y sobre la base de la información disponible públicamente, el ensayo no cumple con los principios éticos y científicos establecidos", había declarado la OMS.
Según la organización, más del 12% de los adultos de Guinea Bisáu viven con hepatitis B crónica, y la tasa de infección entre los niños menores de cinco años -alrededor del 2% en 2020- supera ampliamente el objetivo mundial.
La policía judicial de Guinea Bisáu informó que el lunes realizó "un operativo de registro en las instalaciones del Proyecto de Salud de Bandim, en Bisáu", la capital del país, según un comunicado.
"La intervención dio lugar a la incautación de un lote de vacunas contra la hepatitis B destinadas a la vacunación de niños en el país", agrega el texto.
La incautación se produjo en el marco de una investigación.
"Por sí sola, no permite concluir que existan irregularidades en cuanto a la calidad, la seguridad o la eficacia de las vacunas", detalló la policía.
Las vacunas fueron incautadas en el Proyecto de Salud de Bandim, dirigido por investigadores daneses responsables del ensayo sobre la hepatitis B.
Estudios anteriores de estos investigadores analizaron los presuntos riesgos de las vacunas, y sus métodos de trabajo habían generado cuestionamientos dentro de la comunidad científica.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), bajo la dirección del secretario de Salud de Donald Trump, Robert Kennedy Jr. -conocido por sus posturas antivacunas-, habían otorgado una subvención de 1,6 millones de dólares para este estudio sobre la vacuna en Guinea Bisáu.
Guinea Bisáu, un país de África occidental gobernado por una junta militar, presenta una alta prevalencia de hepatitis B y "no administrar la dosis al nacer podría, de hecho, exponer a los bebés a un alto riesgo de infección, lo que implicaría una proporción significativa de muertes", afirmó en febrero el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
El estudio iba a llevarse a cabo después de que Kennedy recomendara poner fin a la práctica de vacunar contra la hepatitis B a todos los recién nacidos en Estados Unidos.
La hepatitis B es una enfermedad que puede provocar cirrosis o cáncer de hígado.
U.Pospisil--TPP