The Prague Post - En un laboratorio de Bruselas, científicos estudian hielo en busca de claves climáticas

EUR -
AED 4.215065
AFN 75.168785
ALL 93.601097
AMD 419.829186
AOA 1053.622486
ARS 1716.388248
AUD 1.643768
AWG 2.06736
AZN 1.959209
BAM 1.956843
BBD 2.311912
BDT 141.745527
BHD 0.432849
BIF 3408.616226
BMD 1.147737
BND 1.478788
BOB 13.516614
BRL 5.855412
BSD 1.147902
BTN 109.77336
BWP 15.685563
BYN 3.35899
BYR 22495.636433
BZD 2.308731
CAD 1.611864
CDF 2622.577591
CHF 0.932243
CLF 0.027198
CLP 1070.585832
CNY 7.765925
CNH 7.74876
COP 3680.561577
CRC 521.873525
CUC 1.147737
CUP 30.415019
CVE 110.323784
CZK 24.167372
DJF 204.414262
DKK 7.474743
DOP 66.805596
DZD 152.682514
EGP 58.64647
ERN 17.216048
ETB 185.280574
FJD 2.552279
FKP 0.86382
GBP 0.857193
GEL 3.007323
GGP 0.86382
GHS 13.413556
GIP 0.86382
GMD 84.932277
GNF 10076.369029
GTQ 8.758667
GYD 240.164245
HKD 9.002851
HNL 30.755388
HRK 7.538221
HTG 150.089973
HUF 361.812834
IDR 20747.920597
ILS 3.523091
IMP 0.86382
INR 109.704563
IQD 1503.701223
IRR 1578424.693651
ISK 142.617752
JEP 0.86382
JMD 181.546734
JOD 0.8138
JPY 186.962269
KES 148.470729
KGS 100.369516
KHR 4615.620218
KMF 493.527193
KRW 1645.498132
KWD 0.356119
KYD 0.956622
KZT 544.563885
LAK 26022.659305
LBP 102796.408145
LKR 385.575448
LRD 207.773424
LSL 19.034442
LTL 3.388967
LVL 0.694255
LYD 7.346915
MAD 10.770639
MDL 20.215035
MGA 4907.764684
MKD 61.552797
MMK 2410.06689
MNT 4127.517453
MOP 9.274863
MRU 45.892453
MUR 54.184419
MVR 17.744059
MWK 1990.512641
MXN 19.965999
MYR 4.685752
MZN 73.35168
NAD 19.034442
NGN 1564.743826
NIO 42.243797
NOK 10.97402
NPR 175.631052
NZD 1.964144
OMR 0.441307
PAB 1.147947
PEN 3.889773
PGK 5.064699
PHP 70.597712
PKR 318.796866
PLN 4.307702
PYG 6860.655588
QAR 4.18453
RON 5.243782
RSD 117.40889
RUB 91.821724
RWF 1689.722424
SAR 4.282969
SBD 9.264014
SCR 15.422918
SDG 689.219802
SEK 11.010082
SGD 1.477653
SLE 27.68907
SOS 656.043846
SRD 43.32361
STD 23755.82937
STN 24.512848
SVC 10.044352
SZL 19.039145
THB 38.499104
TJS 10.600656
TMT 4.028555
TND 3.394008
TRY 54.419699
TTD 7.791389
TWD 37.281464
TZS 3038.546481
UAH 51.212088
UGX 4299.290807
USD 1.147737
UYU 46.174603
UZS 13780.342631
VES 853.108105
VND 30164.23821
VUV 137.190419
WST 3.159172
XAF 656.329588
XAG 0.019715
XAU 0.000281
XCD 3.101816
XCG 2.068865
XDR 0.817186
XOF 656.306702
XPF 119.331742
YER 273.534377
ZAR 19.033258
ZMK 10330.996629
ZMW 21.437076
ZWL 369.570702
En un laboratorio de Bruselas, científicos estudian hielo en busca de claves climáticas
En un laboratorio de Bruselas, científicos estudian hielo en busca de claves climáticas / Foto: Nicolas TUCAT - AFP

En un laboratorio de Bruselas, científicos estudian hielo en busca de claves climáticas

En una pequeña sala refrigerada, en una universidad de Bruselas, científicos pertrechados de pesados abrigos cortan núcleos de hielo antártico de decenas de miles de años de antigüedad, en busca de pistas sobre el clima de nuestro planeta.

Tamaño del texto:

Atrapadas dentro de los tubos de hielo hay pequeñas burbujas de aire, capaces de proporcionar una muestra de cómo era la atmósfera del planeta en esa era remota.

"Queremos saber más sobre los climas del pasado, porque podemos usarlo como una analogía de lo que puede suceder en el futuro", expone Harry Zekollari, glaciólogo de la Vrije Universiteit Brussel (VUB).

Zekollari forma parte de un equipo de cuatro personas que viajó a la Antártida en noviembre, para encontrar algunos de los hielos más antiguos del mundo.

En la Antártida es posible encontrar hielo de millones de años, a kilómetros de profundidad.

Pero es muy difícil alcanzar esas capas, y las expediciones para perforar el hielo son costosas.

Una misión reciente, financiada por la UE y que trajo muestras de 1,2 millones de años de antigüedad, tuvo un costo total de alrededor de 11 millones de euros (casi 13 millones de dólares).

Para reducir costos, el equipo de la VUB y la Universidad Libre de Bruselas (ULB) utilizó datos satelitales y otras pistas, a fin de localizar las áreas donde el hielo antiguo podría ser más accesible.

- Hielo azul -

Al igual que el agua de la que está hecho, el hielo fluye hacia la costa, aunque más lentamente, explica Maaike Izeboud, especialista en teledetección en la VUB.

Cuando el flujo golpea un obstáculo, como una montaña, las capas inferiores pueden verse empujadas hacia arriba, más próximas a la superficie.

En algunos lugares, sumamente inusuales, las condiciones climáticas, como los fuertes vientos, evitan la formación de una capa de nieve, lo que deja expuestas unas gruesas capas de hielo.

Llamado así por su coloración, que contrasta con la blancura del resto del continente, el hielo azul representa apenas alrededor del 1% del territorio de la Antártida.

"Las áreas de hielo azul son muy especiales", incide Izeboud.

Su equipo se concentró en un tramo de hielo azul a 2.300 metros sobre el nivel del mar, a unos 60 kilómetros de la estación belga de investigación antártica Princesa Elisabeth.

Algunos meteoritos antiguos se habían encontrado previamente allí, un indicio de que el hielo circundante también es muy viejo, explicaron los investigadores.

Así, se estableció un campamento de contenedores y, después de algunas semanas de mediciones y perforaciones, en enero el equipo regresó con 15 núcleos de hielo de un total de unos 60 metros de largo.

Luego se enviaron desde Sudáfrica a Bélgica, adonde llegaron a fines de junio.

Dentro de un robusto edificio de cemento en la capital belga, esos cilindros de hielo se cortan ahora en trozos más pequeños para luego enviarlos a laboratorios especializados en Francia y China, para su datación.

Zekollari espera que se confirme que algunas de las muestras, tomadas a poca profundidad -unos 10 metros-, tienen unos 100.000 años de antigüedad.

- "Búsqueda del tesoro" climática -

Esto les permitiría volver atrás y cavar unos cientos de metros más profundo en el mismo lugar.

"Es como una búsqueda del tesoro", dice Zekollari, de 36 años, que se ve un poco como un Indiana Jones de la investigación climática.

"Estamos tratando de marcar el buen lugar en el mapa (...) y en un año y medio, volveremos y perforaremos en ese punto", dijo. "Estamos soñando un poco, pero esperamos obtener hielo de tres, cuatro, cinco millones de años" de antigüedad.

El hielo de esa antigüedad podría proporcionar información valiosa para los climatólogos que estudian los efectos del calentamiento global.

Las proyecciones y modelos climáticos se calibran utilizando datos existentes sobre temperaturas pasadas y gases de efecto invernadero en la atmósfera, pero en el rompecabezas faltan aún algunas piezas.

Para fines de siglo, las temperaturas podrían alcanzar niveles similares a los que el planeta experimentó por última vez hace entre 2,6 y 3,3 millones de años, afirma Etienne Legrain, paleoclimatólogo de 29 años de la ULB.

Pero actualmente hay pocos datos sobre los niveles de CO2 en ese entonces, un dato clave para comprender cuánto más calentamiento podríamos esperar.

"No conocemos el vínculo entre la concentración de CO2 y la temperatura en un clima más cálido que el actual", destaca Legrain.

Su equipo espera encontrarlo atrapado dentro del hielo antiguo. "Las burbujas de aire son la atmósfera del pasado", dice. "Es realmente como si fuese magia".

T.Kolar--TPP